Oficio protocolado por sindicatos do Centro-Oeste catarinense e pela Fetaesc cobra ação estadual e federal para proteger produtores de leite, após queda do preço do leite, custos em alta e risco de abandono. Pedido inclui preço mínimo acima do custo, crédito de até R$ 50 mil e freio nas importações.
Produtores de leite de Santa Catarina entraram em alerta máximo e dizem que a conta da atividade virou um paradoxo cruel: trabalho diário, investimento constante e, mesmo assim, sensação de estar “pagando para trabalhar”. A mobilização ganhou força após um ofício ser protocolado junto aos governos estadual e federal pedindo medidas emergenciais.
A cobrança é liderada pela Associação dos Sindicatos de Trabalhadores Rurais e Agricultores Familiares da Microrregião Centro-Oeste, en conjunto con la Fetaesc, que apuntan un escenario crítico con caída en el precio pagado al productor, aumento de los costos de producción y riesgo real de abandono de la actividad por agricultores familiares.
Quién pidió socorro y dónde la crisis aprieta
La articulación involucra sindicatos y agricultores familiares de una microrregión en que la leche es tratada como base de ingresos y también de permanencia de las familias en el campo. La asociación representa productores de Abelardo Luz, Faxinal dos Guedes, Lindóia do Sul, Passos Maia, Ponte Serrada, Seara, Vargeão y Xaxim.
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En estas localidades, la producción de leche tiene un papel señalado como fundamental para la economía local y para la seguridad alimentaria. Por eso, cuando el precio cae y el costo sube, el impacto no queda solo dentro de la porteira: afecta el comercio, los servicios y la propia estabilidad de las comunidades rurales.
Lo que derriba la cuenta de la leche
Las entidades describen una combinación de factores que, juntos, comprometen la continuidad de la actividad lechera:
Desvalorización del precio pagado al productor, con retrocesos sucesivos a lo largo de los meses
Concentración de mercado, que reduce el poder de negociación y aumenta la presión sobre quienes producen
Elevación de los costos, haciendo que el litro sea cada vez más difícil de cerrar en positivo
Importaciones de leche con valores inferiores al costo nacional, creando competitividad considerada desigual para la realidad local
En la lectura de los sindicatos, esta suma de presiones empuja al productor hacia un límite peligroso: reducir inversión, recortar manejo, disminuir plantel y, en muchos casos, considerar salir de vez.
Paquete de medidas defendido por los sindicatos
En el documento enviado a los gobiernos, la lista de pedidos es extensa y apunta a puntos que, para los sindicatos, atacan la crisis por varios lados al mismo tiempo. Entre las medidas solicitadas, están:
Fiscalización rigurosa de la leche importada por la Anvisa
Reducción o exención de ICMS sobre la leche en períodos de crisis
Definición de un precio mínimo por encima del costo de producción
Ampliación de la compra de leche por programas públicos como PAA, PNAE y Conab
Inclusión permanente de la leche en la cesta básica estatal
Transparencia en la formación de precios pagados al productor
Crédito de hasta R$ 50 mil, con subvención de intereses y plazo de cinco años para pago
Prórroga de financiamientos y anistía de programas estatales como Troca-Troca y Terra Boa
Incentivo a la exportación de productos lácteos nacionales
La estrategia es clara: aliviar el caja inmediato, mantener el precio en un nivel viable y reducir la presión externa cuando la importación llega con valores por debajo del costo interno.
Precio de la leche en caída y deudas venciendo
El presidente del Sindicato de Trabajadores Rurales de la Microrregión Centro-Oeste, Ledinho Curtarelli, afirma que la movilización es fruto de consenso regional y describe una caída continua en el precio desde abril del año pasado. Él relata que, mes a mes, el productor vio el valor retroceder, y que ahora muchos recibieron 10 o 15 centavos menos.
En la punta del financiamiento, la situación también se aprieta. Ledinho alerta sobre el endeudamiento en el campo y sobre el calendario de las cuotas venciendo, en un momento en que la leche no sostiene los costos. La preocupación central es evitar que el agricultor tenga que deshacerse de lo que tiene solo para poder pagar las cuotas, de ahí el pedido de prórroga de las cuotas y medidas emergenciales.
Menos vacas, menos producción, salida difícil
Según Ledinho, la crisis ya aparece dentro de las propiedades en forma de reducción del rebaño y, en consecuencia, de la producción. El sindicato apunta que, si antes había alrededor de 12 mil vacas de leche, hoy el número estaría en poco más de 11 mil.
Esta caída es tratada como señal de alerta porque, en su entendimiento, quien para, difícilmente vuelve a la actividad. Y el momento es descrito como una de las peores crisis enfrentadas por el sector, con duración de casi un año, aumentando el desgaste emocional y financiero de quienes intentan mantener la leche girando diariamente.
“Estamos pagando para trabajar”: el relato en el campo
La dimensión humana de la crisis aparece en el testimonio de la productora rural Marilei Perin, con más de 20 años en la actividad lechera. Ella describe desánimo y afirma que el litro recibido no cierra la cuenta. Hoy, Marilei trabaja con 10 vacas de leche y relata que recibió R$ 1,73 por litro el mes pasado.
Para ella, el valor necesario para cubrir los costos del pequeño productor tendría que llegar a como mínimo R$ 2,50 por litro. La diferencia entre lo recibido y lo necesario se convierte en un agujero constante en el presupuesto, alimentando la sensación de estar “pagando para trabajar” y haciendo que la idea de desistir aparezca repetidas veces.
Lo que sucede ahora y por qué esto importa
Las entidades esperan respuesta de los gobiernos estatal y federal al oficio protocolado el pasado viernes (21). El sindicato afirma que pretende dar transparencia al proceso e informar públicamente qué medidas serán adoptadas para apoyar a los productores de leche.
Al cierre, Ledinho resume la preocupación de forma directa: si el agricultor se detiene, todo el mundo se detiene, porque la actividad sostiene familias, economía local y el abastecimiento, y por eso el pedido es por inversión y medidas que mantengan a estas familias en la producción.
¿En su región, ya ha visto productores de leche reduciendo vacas, cortando inversión o pensando en desistir de la actividad?

Esquecidos pela política e oprimidos pelo mercado polarizado. Via de fato, o Brasil precisa valorizar seus verdadeiros produtores e agricultores, que pagam e bancam sistema monetário. O povo na cidade precisa de artigos jornalísticos sobre o assunto e divulgar os perseguido do sistema brasileiros, e internacional o mesmo. A culpa sempre é do que cala e consente, pois atarefado e ciclo fechado do medo de avançar no meio, é persuadido pela imprensa e mídia, a normalização e silêncio.
Boa sorte agronegócio.
Lutando e marchando e vencendo.