Después de 23 años en el Banco Central, Carlos Brandt lleva al FMI la experiencia del Pix, sistema que transformó a Brasil en referencia mundial en pagos instantáneos y ahora inspira políticas financieras globales
Carlos Eduardo Brandt pasó más de dos décadas en el Banco Central (BC) y se convirtió en uno de los nombres más influyentes en la transformación digital del sistema financiero brasileño. Hace tres meses, decidió dejar la institución y el país, cambiando Brasilia por Washington, donde ahora actúa en el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El cambio marca una nueva fase en su trayectoria, esta vez orientada a compartir con el mundo la experiencia adquirida con el Pix, el sistema que rediseñó la forma de transferir dinero en Brasil y se convirtió en referencia global.
La trayectoria de un servidor que hizo historia
La carrera en el Banco Central era casi un legado familiar. El padre y el abuelo de Brandt también sirvieron a la institución creada en 1964.
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Durante los 23 años en que trabajó en la autarquía, el organismo ganó protagonismo inédito y se convirtió en pieza central en la modernización de las finanzas brasileñas.
En 2021, Brandt fue reconocido por Bloomberg como una de las 50 personas más influyentes en el mundo de los negocios.
En ese momento, el Pix cumplía un año de operación y había duplicado su base de usuarios, pasando de 56 millones a 113 millones. El logro llamó la atención internacional, convirtiendo al sistema en sinónimo de innovación y eficiencia.
El impacto del Pix en Brasil y en el mundo
En solo cinco años, el Pix se consolidó como la principal forma de pago del país. De acuerdo con un estudio de la fintech Ebanx, basado en datos públicos, el sistema cuenta actualmente con 161,7 millones de usuarios personas físicas y 16,3 millones de empresas.
Durante este período, se movieron R$ 85 billones —el equivalente a siete veces el Producto Interno Bruto nacional.
Además, el Pix ya se utiliza más que la tarjeta de crédito, alcanzando al 93% de la población adulta. La proyección para 2025 indica que el sistema llegará a 7,9 mil millones de transacciones mensuales y moverá R$ 35,3 billones en un año, un crecimiento del 34% en relación al año anterior.
Estos números explican por qué el FMI invitó a Brandt a integrar su equipo de pagos e infraestructura de mercado.
Desde agosto, colabora en el desarrollo de políticas que buscan modernizar los sistemas financieros de otros países y facilitar transacciones internacionales.
Pix como modelo global
El FMI, más conocido por sus préstamos y políticas de ajuste económico, también desempeña un papel técnico y consultivo entre sus 191 países miembros.
Es en este campo donde Brandt actúa ahora, contribuyendo con conocimientos acumulados en Brasil para crear soluciones de pagos instantáneos entre diferentes naciones.
“Mi percepción fue que podía contribuir con otros países y en una escala global”, afirmó a la BBC News Brasil.
Su enfoque ha sido eliminar barreras que dificultan transferencias internacionales, como variaciones cambiarias, normas regulatorias y exigencias de seguridad.
Entre los proyectos supervisados por Brandt están la interconexión financiera de los 16 países de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC) y el Nexus, del Banco de Compensaciones Internacionales (BIS), que propone conectar sistemas de pago de diversos países.
Conocido como el “Pix internacional”, el Nexus ya ha comenzado a implementarse en cinco naciones asiáticas —India, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia.
Nuevas fronteras digitales
La actuación de Brandt en el FMI también abarca las llamadas monedas digitales de bancos centrales (CBDCs).
Utilizan tecnología similar a la de las criptomonedas, pero son emitidas y controladas por instituciones oficiales. La idea es simplificar transacciones, reducir costos y aumentar la inclusión financiera.
En una conferencia reciente, Tobias Adrian, director del FMI, destacó que los inmigrantes que envían dinero a sus familias pagan, en promedio, un 6,5% de tasa sobre cada remesa.
“Parte de los US$ 45 mil millones pagados anualmente podría volver a los bolsillos de los más pobres”, afirmó, reforzando la necesidad de sistemas de pago globales más eficientes.
La reducción de estas tasas, sin embargo, afecta directamente a empresas que lucran con intermediaciones financieras, incluidas bancos y grandes plataformas de tecnología. Por eso, la expansión de modelos como el Pix ha generado tensiones internacionales.
El modelo brasileño y su autonomía
Uno de los puntos centrales que diferencia al Pix es el hecho de que el sistema ha sido desarrollado y operado por el propio Banco Central, y no por empresas privadas.
Esta característica garantiza independencia y neutralidad, además de proteger el interés público.
“Para alcanzar un ecosistema de pagos realmente inclusivo, lo más apropiado sería tener un agente neutro”, explica Brandt. “Y el agente neutro por excelencia es el Banco Central, que no tiene objetivo de lucro.
Otros países han seguido caminos diferentes. En India, por ejemplo, el sistema UPI cuenta con participación de empresas privadas, lo que ha terminado concentrando parte de las operaciones en manos de multinacionales como Google y Walmart.
El modelo brasileño, al contrario, ha fortalecido el mercado doméstico y asegurado la autonomía tecnológica del país.
Infraestructura pública digital
La experiencia brasileña también inspira el concepto de “infraestructura pública digital”, defendido por la ONU desde 2023.
La organización recomienda que los gobiernos mantengan bajo control público las bases tecnológicas esenciales, como pagos, identidad digital y datos de salud.
Brasil se adhirió a la iniciativa y compartió ejemplos como la nueva Carteira de Identidade Nacional (CIN) integrada al gov.br y la Rede Nacional de Dados de Saúde. El Pix forma parte de este conjunto de herramientas que garantizan acceso democrático y transparencia.
“El Pix es un bien público que la sociedad necesita y que no puede estar dependiente de una solución privada”, afirma Brandt.
Él resalta que diversos países han adoptado la misma visión, reconociendo la importancia de infraestructuras digitales públicas para el desarrollo económico.
Conflictos con las big techs
A pesar del éxito internacional, el Pix también enfrenta resistencias. En julio, el gobierno de los Estados Unidos incluyó al sistema en la lista de prácticas comerciales a ser investigadas por la Oficina del Representante Comercial (USTR).
La medida refleja, según analistas, la incomodidad de las big techs con la pérdida de espacio en el mercado de pagos.
Brandt, sin embargo, evita polémicas. Para él, “las infraestructuras digitales públicas son un juego de ganar-ganar”, ya que el avance de la digitalización crea nuevas oportunidades incluso para las empresas privadas.
“Cada gobierno es libre para formar su convicción”, dice, destacando que el Banco Central brasileño siempre ha actuado con enfoque en objetivos públicos y beneficios a la sociedad.
Brasil como laboratorio financiero
El éxito del Pix no es aislado. Integra un amplio ecosistema de innovación financiera construido por el país en los últimos años.
Según un informe del fondo Valor Capital Group, Brasil es hoy un “laboratorio global de finanzas digitales”.
Además del Pix, el estudio destaca el Open Finance —sistema que permite el intercambio seguro de datos financieros entre instituciones— y el gov.br, que unifica el acceso digital a los servicios públicos.
Juntas, estas iniciativas han creado una base tecnológica robusta, ampliando la inclusión financiera y fortaleciendo la economía digital.
Un legado de transformación
El impacto del trabajo de Brandt trasciende números y fronteras. Simboliza la capacidad de Brasil de innovar y exportar soluciones tecnológicas de alcance global.
Al llevar su experiencia al FMI, amplía la influencia del modelo brasileño y ayuda a moldear el futuro de los pagos digitales a escala planetaria.
El Pix, que comenzó como una iniciativa para simplificar transferencias locales, se ha convertido en una revolución que inspira al mundo.
Y, para Brandt, esta es solo la primera etapa de un viaje que continúa en construcción —ahora, en el corazón de las finanzas internacionales.
Con información de BBC.

Carlos Eduardo Brandt é um gênio. Ele deveria receber o prêmio Nobel de economia.
O PIX é uma criação que ocorreu com antecedência de 50 anos, no mínimo.
Se o Brandt continuasse no Banco Central, certamente esse banco seria o operador central do PIX Internacional, cobrando uma taxa muito inferior a 6,5% que são cobrados na transferência de remessa para outros países, o que aumentaria assustadoramente a receita do Banco Central, o qual, apesar de não ter fins lucrativos, teria esse recurso em um fundo monetário com a finalidade específica de atender projetos do governo de fins sociais.
Doutor Enéias também era e morreu no ostracismo e divorciado, se tivesse se tivesse se preocupado mais com ele mesmo teria tido um final de vida muito melhor e acredito que o inventor do pix aprendeu a lição olhando para os heróis do Brasil…
O Carlos Eduardo Brandt é um gênio. Ele deveria receber o prêmio Nobel de economia.
O PIX é uma criação que ocorreu com antecedência de 50 anos, no mínimo.
Se o Brandt continuasse no Banco Central, certamente esse banco seria o operador central do PIX Internacional, cobrando uma taxa muito inferior a 6,5% que são cobrados na transferência de remessa para outros países, o que aumentaria assustadoramente a receita do Banco Central, o qual, apesar de não ter fins lucrativos, teria esse recurso em um fundo monetário com a finalidade específica de atender projetos do governo de fins sociais.