Informe del Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) revela que 11 estados brasileños corren riesgo de sobrecarga energética hasta 2029. El crecimiento de la generación distribuida, especialmente de energía solar, puede comprometer la estabilidad de la red y causar apagones.
El Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) publicó un informe que alerta sobre el riesgo creciente de apagón debido a la sobrecarga en la red eléctrica brasileña. Además, el estudio, denominado Plan de Operación Eléctrica a Medio Plazo del Sistema Interconectado Nacional, traza un panorama de los desafíos para el sector entre 2025 y 2029.
La principal preocupación involucra el crecimiento acelerado de la generación distribuida, especialmente a través de paneles solares en residencias y comercios. Como resultado, este aumento genera desafíos técnicos al sistema de transmisión, llevando a la sobrecarga en 11 estados brasileños.
Entre las regiones más afectadas se encuentran Rio Grande do Sul, Minas Gerais, São Paulo, Goiás, Mato Grosso, Rondônia, Bahia, Pernambuco, Paraíba, Rio Grande do Norte y Piauí.
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El impacto de la generación distribuida en el sistema eléctrico
Actualmente, la energía solar y otras fuentes renovables intermitentes se expanden rápidamente en Brasil. Sin embargo, la infraestructura del sistema eléctrico nacional aún no soporta adecuadamente el flujo reverso de energía.
Cuando los consumidores generan electricidad en exceso y la devuelven a la red de transmisión, este fenómeno puede sobrecargar subestaciones y comprometer la estabilidad del suministro.
Además, el informe del ONS identificó casi 140 subestaciones que enfrentarán este problema en los próximos años. Dependiendo del nivel de sobrecarga, estas subestaciones pueden operar dentro de sus límites técnicos (sobrecarga normal). En algunos casos, los equipos pueden funcionar por encima de lo esperado, pero dentro de un margen aceptable (sobrecarga admisible).
No obstante, hay situaciones en las que los niveles críticos pueden causar fallas y desconexiones (sobrecarga inadmisible).
Según el sitio Valor Econômico, en agosto de 2023, un apagón afectó casi todo Brasil, dejando a estados sin electricidad durante horas. En esa ocasión, el gobierno federal y el ONS afirmaron que el problema ocurrió debido a una falla en la transmisión. Este escenario se agravó por el desequilibrio en la distribución de energía entre diferentes regiones del país.
Planificación eléctrica y desafíos para evitar el apagón
Por otro lado, los expertos señalan una planificación energética desequilibrada en Brasil. Actualmente, los subastas para nuevas líneas de transmisión consideran criterios económicos, y no técnicos. Como consecuencia, esta metodología genera retrasos en la implementación de la infraestructura necesaria para atender a la creciente demanda de energía.
Además, la mayor parte de la generación de energía renovable se concentra en el Nordeste, mientras que el mayor consumo ocurre en el Sudeste y Sur. Esta discrepancia exige grandes inversiones en la expansión de la transmisión para evitar cuellos de botella en la distribución de electricidad.
Según el sitio Canal Energia, entre 2020 y 2023, la capacidad instalada de la generación distribuida en Brasil creció de 5 GW a más de 30 GW, un aumento de 500%. Este crecimiento acelerado, a pesar de ser positivo para la diversificación de la matriz energética, intensificó los desafíos de equilibrio en la transmisión de electricidad.
Por este motivo, Carlos Sena, miembro del Fórum Capixaba de Energias Limpas (FCEL), sugiere la descentralización de la planificación energética. Según él, la adopción de un modelo de autosuficiencia regional, como ocurre en los Estados Unidos y en Europa, reduciría la dependencia del Sistema Interconectado Nacional (SIN) y minimizaría los riesgos de apagón.
¿El Espíritu Santo está en riesgo?
Aunque el informe del ONS indica que estados como Acre, Amazonas, Amapá, Rio de Janeiro y Espírito Santo no presentan riesgo inminente de sobrecarga eléctrica hasta 2029, la situación exige atención. Después de todo, como el sistema eléctrico brasileño está interconectado, el Espírito Santo puede sufrir los impactos de apagones ocurridos en otras regiones, como sucedió en agosto de 2023.
Además, según el sitio G1, en enero de 2024, el Ministerio de Minas y Energía anunció un plan de emergencia para reforzar la seguridad eléctrica en estados más vulnerables. El proyecto incluye inversiones en la modernización de las redes de transmisión y incentivos para almacenamiento de energía.
Frente a este escenario, el crecimiento de las energías renovables fortalece la sostenibilidad del sector eléctrico. Sin embargo, para garantizar la seguridad y estabilidad de la red, el país necesita realizar inversiones estratégicas.
De esta manera, el gran desafío involucra la búsqueda de soluciones efectivas para equilibrar la generación y el consumo de energía, evitando sobrecargas y apagones en el futuro.

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