Sondas Con Valores Extremadamente Bajos, Ahora Están Prácticamente En Chatarra.
El pasado 17, la Petrobras decidió vender las sondas P-59 y P-60 con una puja inicial de US$ 40 millones (las dos juntas), siendo que costaron a la estatal una cifra de US$ 720 millones en 2010, un poco, ¿no? Estas sondas perforadoras constituyen el plan estratégico de desinversiones de Petrobras y, según ella, hasta mayo se subastarán (entregar de bandeja) 7 unidades en el paquete de ventas.
Las 2 sondas mencionadas en el primer párrafo fueron montadas en la época en asociación con las empresas Odebrecht, UTC y Queiroz Galvão (¿alguien mencionó Lava Jato?) en el propio complejo de obras de Petrobras en Bahía.
Con promesas de que la construcción de las unidades P-59 y P-60 sería una etapa importante en la reconquista del sector naval brasileño, este hito fue celebrado por las grandes empresas y los personajes de alto nivel del gobierno. Véase la foto de Dilmão y los demás tiburones en el evento:
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Ella discursó en la ceremonia de bautizo en 2012, exclamando que las asociaciones hechas en la época harían la economía del sector naval brasileño, sobre todo en astilleros, generar empleos y hacer que Brasil subiera en el ranking en esta categoría, ya que desde 1980 el sector estaba prácticamente extinto.
Ahora imaginen, cada sonda costó US$ 360 millones y la puja mínima es de US$ 20 millones, 360-20 = 340. Esta matemática hizo que José Maria Rangel, quien coordina la FUP (Federación Única de los Petroleros), se volviera literalmente loco, resaltando que este precio es demasiado bajo y que ahora no es el momento para deshacerse de nada.
Según Petrobras, estos valores son solo virtuales con el objetivo de dar inicio a la subasta y que las sondas solo se venderán si alcanzan un valor mínimo consensuado. Pero, ¡adivina qué! No quiere decir cuál es ese valor.
En 2013, las sondas fueron recibidas por Petrobras y, a diferencia de los barcos-sonda, que pueden trabajar en láminas de agua a partir de 1000 metros, la P-59 y P-60 solo alcanzan un máximo de 106 metros de profundidad.
Las sondas que están bajo licitación de venta son las P-3, P-10, P-16, P-23, P-59 y P-60. Todas estas trabajan solo en aguas de baja profundidad. Algunas de ellas ya están en astilleros desde hace buen tiempo esperando por servicio.
