La subsidiaria de Petrobras se prepara para lanzar las licitaciones para la construcción de los barcos en breve. La inversión de Transpetro no solo impulsará la economía, sino que reforzará la posición de Brasil como un protagonista en la industria naval internacional.
En un movimiento ambicioso para revivir la industria naval nacional, Transpetro, la subsidiaria de Petrobras dedicada al transporte, reveló planes de invertir significativos R$ 12,5 mil millones en el encargo de 25 nuevos barcos. Esta iniciativa estratégica surge como parte integrante del Plan de Aceleración del Crecimiento (PAC), recientemente lanzado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT), y tiene como objetivo impulsar la industria de construcción naval en Brasil.
Estrategia de Transpetro dentro del PAC busca fortalecer la industria naval en el país
El presidente de Transpetro, Sergio Bacci, anunció que estos 25 barcos se dividirán en tres categorías distintas, cada una destinada a una función específica.
El encargo abarcará embarcaciones de gas, barcos diseñados para el transporte de derivados claros y también aquellos destinados al transporte de derivados oscuros.
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Con un plazo de construcción estipulado en ocho años, la iniciativa se muestra tanto ambiciosa como necesaria para fortalecer la infraestructura naval del país.
La previsión inicial de inversión, que alcanza la cifra de R$ 12,5 mil millones, aún se considera preliminar por Bacci, ya que el monto final dependerá de los resultados de las licitaciones que están por venir.
Según el presidente de Transpetro, estas licitaciones están programadas para lanzarse ya en enero, abarcando tres lotes diferentes.
Este enfoque busca no solo agilizar el proceso, sino también involucrar a diversos actores de la industria en la construcción de estos barcos estratégicamente vitales.
El recuerdo de los problemas anteriores de la industria naval brasileña está presente en la mente de los involucrados.
El presidente Bacci destacó la importancia de no repetir los errores del pasado, especialmente considerando el escándalo de corrupción expuesto por la Operación Lava Jato.
La búsqueda de transparencia y eficiencia es un pilar central en este emprendimiento, como lo indica su solicitud a la Controloría General de la Unión (CGU) y al Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) para monitorear rigurosamente el proceso.
Construcción de nuevos barcos busca impulsar la economía, generar empleos y diversificar la flota de la subsidiaria de Petrobras
En relación con los costos, Bacci reconoció que los precios practicados en Brasil no pueden competir directamente con los valores chinos.
No obstante, argumenta que un cierto sobreprecio es justificable dada la capacidad de estas inversiones para generar empleos y estimular la economía local.
El presidente destacó: «¿Voy a pagar más caro? Voy. No hay manera, todo es más caro en Brasil que en China. Pero no voy a pagar el doble.»
Además de fortalecer a Petrobras al reducir su exposición a fletes internacionales para el transporte de derivados de petróleo, la expansión de la flota de barcos también promete ser una fuente de diversificación para Transpetro.
Con una flota actual de 26 barcos, la empresa planea duplicar ese número hasta el final del plazo de construcción de las nuevas embarcaciones.
Además, la empresa está explorando nuevas asociaciones, apuntando a clientes potenciales en Surinam y Guyana, donde recientes descubiertas de reservas de petróleo y gas han despertado un interés significativo.
La industria naval brasileña, tras enfrentar desafíos y turbulencias en los últimos años, ahora vislumbra un horizonte más prometedor con el anuncio de este encargo sustancial.
A medida que Transpetro se prepara para lanzar las licitaciones en breve, la atención se centra en el renacimiento de esta industria vital, potencialmente transformándola en una fuerza global en la construcción naval y en el transporte marítimo de derivados de petróleo.

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