Según el Comité Internacional de la Cruz Roja, la guerra en Ucrania ya ha resultado en más de 48 mil personas desaparecidas. El número alarmante incluye civiles y combatientes, y representa una de las mayores crisis de desaparición en zonas de conflicto en los últimos tiempos. Las dificultades para localizar víctimas y la ausencia de respuestas agravan el sufrimiento de las familias
Desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, en febrero de 2022, el conflicto ya ha causado miles de muertos, heridos y desplazados. Pero otro dato preocupa: más de 48.700 personas están desaparecidas. La información es del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que recibe pedidos de ayuda de familiares en busca de noticias.
“Este total se refiere a personas que nos buscan por información de seres queridos. Puede ser un padre buscando un hijo, una hermana en busca del hermano, o una esposa sin noticias del marido. Son civiles y soldados cuyo paradero permanece desconocido”, explicó Patrick Griffiths, portavoz del CICR en Ucrania.
Casos esclarecidos aún son minoría
El total incluye civiles y militares, tanto ucranianos como rusos. En diciembre de 2024, el número era de 43 mil desaparecidos. Desde entonces, ha habido un aumento. Aun así, el CICR ha logrado aclarar la situación de 12.500 personas.
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Algunas familias recibieron confirmación de muerte o prisión. “No siempre es la noticia que los familiares esperan, pero, aun así, es una conclusión para quienes viven la angustia de la incertidumbre”, dijo Griffiths. Según él, en guerras, el proceso para encontrar a todos los desaparecidos puede llevar años.
Guerra en Ucrania: Conflicto continuo y relatos diarios de violencia
El CICR informa que la guerra sigue intensa. Griffiths, que está en Kiev desde junio pasado, contó que fue despertado por explosiones el último sábado. “Estoy en Kiev y, el último sábado, alrededor de las cinco de la mañana, una serie de explosiones nos despertó. Desde que llegué, en junio pasado, no recuerdo haber oído tantas”, relató.
Él también destacó el sufrimiento civil. “Recibimos relatos constantes de ataques que matan civiles. Vemos casas destruidas, niños entre los muertos y heridos. Los civiles no deberían pagar el precio de este conflicto”, afirmó.
Actuación humanitaria y desafíos con prisioneros
Aun con conversaciones sobre una posible paz, el CICR mantiene el foco en la atención inmediata. “Nuestra labor es atender a las necesidades urgentes: personas heridas, desamparadas, que han perdido familiares o su sustento. Sus vidas han sido destrozadas para siempre”, explicó Griffiths.
La organización también sigue la situación de los prisioneros de guerra. Ya se han realizado miles de visitas, pero aún hay dificultades. “Ya hemos podido visitar a miles de prisioneros, pero el acceso es desigual. Tenemos muchas más visitas autorizadas a los prisioneros rusos detenidos en Ucrania que a los ucranianos detenidos en Rusia. Seguimos insistiendo con ambos gobiernos para mejorar ese acceso”, concluyó.
Con información de Novo Jornal.

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