Una Propuesta En Estudio Prevé Una “Cortina” Submersa En La Antártida Para Frenar El Derretimiento De La Glaciar Thwaites, Ligada Al Aumento Del Nivel Del Mar, Y Reaviva El Debate Sobre Intervenciones De Ingeniería En Áreas Polares.
Una propuesta discutida en estudios y análisis públicos sugiere instalar una barrera submersa de cerca de 80 kilómetros en la Antártida para reducir el derretimiento de la glaciar Thwaites, conocida por el apodo de “Glaciar del Juicio Final”.
La iniciativa parte del principio de que una parte importante de la pérdida de hielo ocurre por la acción de corrientes oceánicas relativamente más cálidas que alcanzan la base de la glaciar.
El diseño más citado describe una estructura flexible, similar a una cortina, sujeta al lecho marino.
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Según los autores del concepto y materiales de divulgación del Seabed Anchored Curtain Project, la barrera tendría el objetivo de limitar la entrada de esas aguas más cálidas bajo el hielo y, así, disminuir la tasa de afinamiento de la glaciar.
La idea no sustituye políticas de reducción de emisiones.
Lo que se propone, de acuerdo con las descripciones públicas del proyecto, es desacelerar un proceso considerado crítico por glaciólogos por sus posibles efectos en el nivel del mar.
Glaciar Thwaites Y El Apodo De “Glaciar Del Juicio Final”
La glaciar Thwaites se encuentra en la Antártida Occidental, en una región monitorizada de cerca por equipos científicos debido al potencial de contribución a la elevación del nivel del mar.
Investigadores destacan que la Thwaites influye en el desagüe de hielo del interior del continente en dirección al océano, funcionando como un elemento importante en la dinámica del área.
El apodo “Glaciar del Juicio Final” se popularizó porque, en caso de que la Thwaites colapse completamente, el nivel medio global del mar puede subir cerca de 65 centímetros.

Esta estimación aparece en materiales del Thwaites Glacier Collaboration y en comunicaciones de instituciones científicas que monitorean la glaciar.
Además, especialistas también señalan que cambios rápidos en la Thwaites pueden afectar la estabilidad de sectores vecinos de la Antártida Occidental, aunque la magnitud y el ritmo de esos efectos dependen de varios factores físicos y son tema de investigación continua.
Elevación Del Nivel Del Mar Y El Peso Actual De La Thwaites
Estimaciones divulgadas por iniciativas científicas dedicadas a la región indican que la pérdida de hielo de la Thwaites responde por aproximadamente 4% de la elevación global del nivel del mar observada actualmente.
El número se utiliza como referencia para ilustrar el peso de la glaciar en el cuadro más amplio del calentamiento del planeta y del derretimiento de hielo continental.
En términos prácticos, esto significa que la Thwaites no es la única fuente del avance del mar, pero aparece de forma recurrente en estudios y reportajes por reunir gran volumen de hielo y por estar inserta en una área vulnerable a la influencia del océano.
Corrientes Oceánicas Cálidas Y El Derretimiento En La Base Del Hielo
Parte del derretimiento ocurre fuera del campo de visión, bajo el hielo.
Investigadores describen que corrientes oceánicas más cálidas consiguen circular en profundidad y llegar a zonas donde el hielo toca el fondo del mar y áreas debajo de las plataformas de hielo asociadas a la glaciar.
Al transferir calor a la base, esta circulación puede favorecer el afinamiento del hielo y alterar la estabilidad del sistema.
Los estudios señalan que la topografía submarina y canales en la plataforma continental pueden dirigir este flujo, creando rutas preferenciales para que el agua alcance puntos sensibles.
Es justamente ese mecanismo que la propuesta pretende enfrentar, actuando en el camino por donde el agua más cálida llega.
La intención, según las descripciones de los proponentes, es interferir en la circulación local para reducir el contacto directo entre el calor del océano y la base de la glaciar.
Barreras Submersas De 80 Km Y El Diseño Del “Muro” En El Fondo Del Mar
A pesar de que el término “muro” se ha vuelto común, la idea presentada no involucra una estructura rígida de concreto.
El proyecto describe una barrera flexible, sujeta al lecho marino, con cerca de 152 metros de altura y aproximadamente 80 kilómetros de extensión, instalada en frente de áreas estratégicas del fondo marino.
El objetivo, según el diseño conceptual divulgado, sería limitar la entrada de agua más cálida en profundidad y permitir, en mayor medida, la circulación de agua más fría en capas superiores.
El detalle del material y del método de instalación aparece como parte de las incertidumbres aún en discusión, ya que el proyecto se trata públicamente como una propuesta en fase de desarrollo y estudio.
Documentos científicos y análisis técnicos sobre “cortinas ancladas en el lecho marino” también han estado evaluando la viabilidad de este tipo de intervención en diferentes ambientes glaciales, incluyendo desafíos de ingeniería, como profundidad, corrientes, presión y durabilidad.
Ingeniería Climática En La Antártida Y Límites De La Propuesta
Los proponentes afirman que la estructura no impediría el cambio climático.
Lo que se discute, según las presentaciones del proyecto y reportajes recientes, es la posibilidad de reducir el ritmo de pérdida de hielo en un punto específico y, con ello, influir en la velocidad de contribución al nivel del mar.
También surgen, en la discusión pública, límites y riesgos asociados a la intervención.
Entre ellos, están dudas sobre impactos ambientales locales, efectos en la circulación oceánica a escala regional y la dificultad logística de instalar y mantener una estructura de ese porte en un entorno con hielo marino, tormentas y largos períodos de operación remota.
Por eso, la propuesta suele ser presentada como tema de investigación y debate, y no como obra aprobada o en ejecución.
Parte del debate implica la evaluación de costo, gobernanza y responsabilidad internacional, considerando que la Antártida está regida por tratados y que decisiones de gran escala exigirían acuerdos amplios.
Debate Científico, Estudios Y Monitoreo De La Glaciar
Hasta ahora, la “cortina” aparece en estudios, simulaciones y análisis de viabilidad.
Las descripciones públicas también apuntan a la necesidad de pruebas, modelado y validación antes de cualquier intento de implementación en el campo en la Antártida.
En paralelo, equipos científicos siguen monitorizando la Thwaites para entender con más precisión cómo el océano, el relieve submarino y la dinámica del hielo se combinan para acelerar o desacelerar el derretimiento.
Este seguimiento se utiliza como base para reducir incertidumbres y sustentar proyecciones sobre el nivel del mar.


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