Proyecto Innovador Recicla Filteros, Crea Masa de Celulosa, Abastece Artesanos, Reduce Costos en la Construcción Civil y Prueba que la Basura Puede Convertirse en Solución Ambiental y Social en Gran Escala
Pequeñas, casi invisibles en la arena o en el asfalto, los filteros de cigarrillo están entre los residuos más comunes y más contaminantes del mundo. Presentes en playas, calles y aceras, suelen pasar desapercibidos, pero llevan un impacto ambiental significativo.
En la costa norte de São Paulo, un emprendedor decidió mirar este problema de otra manera, apostando en la idea de transformar desechos en materia prima, innovación y negocio.
En Ubatuba, Marcos Poiato dirige una empresa especializada en la reciclaje de filteros de cigarrillo. El proyecto comenzó hace alrededor de 16 años, después de un período intenso de investigaciones e inversiones, y hoy reúne sostenibilidad, educación ambiental y generación de ingresos.
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“Describo mi empresa como una empresa de concepto innovador. Trabajamos con un residuo que es complejo y que, por hábito, las personas desechan indebidamente en el suelo”, explica Marcos.
Filteros de Cigarrillo: De la Recogida al Desafío Tecnológico
Los filteros pueden tardar hasta 15 años en descomponerse y, durante ese tiempo, liberan sustancias tóxicas que contaminan el suelo, el agua y afectan la vida marina.
Con experiencia anterior en la industria farmacéutica, Marcos se dio cuenta de que podía aplicar conocimiento técnico para enfrentar este problema ambiental.
El primer obstáculo fue estructurar la recogida. El emprendedor comenzó instalando alrededor de 150 recolectores en la ciudad donde comenzó el proyecto.
Con el tiempo, la iniciativa ganó escala. Hoy, hay alrededor de 9 mil puntos de recogida distribuidos por diferentes estados brasileños, muchos de ellos en playas, espacios públicos y áreas de gran circulación.
Pero recoger era solo parte del proceso. La gran cuestión era cómo tratar el material de manera segura y viable.
La respuesta surgió después de que Marcos conociera una investigación desarrollada por la Universidad de Brasília (UNB), que resultó en una tecnología capaz de eliminar las toxinas presentes en los filteros y reaprovechar el residuo.
“Fue cuando cerramos el ciclo”, resume Thérèse Hofmann, investigadora de la Universidad de Brasília (UNB), al explicar la asociación de licenciamiento de la tecnología.
Inversión, Resultado y Nuevas Aplicaciones
Entre el desarrollo del proceso y la viabilización del negocio, Marcos invirtió alrededor de R$ 1 millón a lo largo de seis años. El esfuerzo dio retorno. En 2025, la empresa facturó aproximadamente R$ 3 millones.
Después de ser tratadas, los filteros se transforman en una masa de celulosa, material versátil, sin olor y libre de toxinas.
“Aquí está el resultado de la reciclaje. El filtero deja de ser un plástico contaminante y se convierte en celulosa, lista para ser reaprovechada”, explica el emprendedor.
Esta masa está destinada a artesanos, artistas y proyectos sociales, que utilizan el material para crear productos y generar ingresos.
El reaprovechamiento también alcanzó la construcción civil. En Ubatuba, se construyó una pista de skate sostenible con la celulosa reciclada mezclada con concreto.
“El costo final de la pista cayó entre un 30% y un 40%, y aún así reducimos el impacto ambiental”, cuenta el investigador y skater George Rotatori, quien acompaña el desempeño del material. “Es increíble andar en skate sabiendo que eso podría estar contaminando playas, calles y alcantarillas.”
Además de la reciclaje, la empresa invierte en educación ambiental, promoviendo charlas, talleres de arte y acciones educativas en colaboración con municipios, ONGs y asociaciones de barrio.
Para la bióloga y educadora Paula Borges, el proyecto muestra que sostenibilidad y economía pueden caminar juntas.
“Cuando transformamos un residuo tan contaminante en materia prima, reducimos costos, generamos empleo y creamos productos, estamos hablando de sostenibilidad real”, afirma.
Para Marcos, la trayectoria está marcada por la persistencia. “Algunos negocios tardan uno, dos años en prosperar. El nuestro tardó más. Pero tuvimos resiliencia, calma y la certeza de que el resultado vendría”, dice.
Él cree que los efectos de la iniciativa aún deben expandirse, fortaleciendo una cadena que une innovación, conciencia ambiental y reaprovechamiento de residuos.
Con información de G1.


Maravilhosa idéia! Merece um prêmio pela coragem e consciência ambiental.
Gostaria muito que viesse pra Europa também essa reciclagem, porque as pessoas fumam muito aqui e ainda tem o mau hábito de jogar no chão as bitucas.
Iniciativa incrível parabéns pela resiliência , imagino quantas bitucas só você já retirou do meio ambiente..