Un científico analizó millones de observaciones de cámaras automáticas en cuatro continentes y encontró 282 meteoros que forman una lluvia desconocida hasta entonces. El descubrimiento revela la existencia de un asteroide invisible a los telescopios que se está desintegrando cerca del Sol, con una órbita cinco veces más cercana a la estrella que la de la Tierra.
Un asteroide que nadie sabía que existía se está desintegrando cerca del Sol, y la prueba de ello son 282 meteoros que un científico encontró escondidos entre millones de observaciones recolectadas por redes de cámaras automáticas en Canadá, Japón, California y Europa. El estudio, publicado en marzo de 2026 en el Astrophysical Journal, revela una lluvia de meteoros completamente nueva, formada por los fragmentos de este asteroide desconocido que sigue una órbita extrema, acercándose al Sol casi cinco veces más que la órbita de la Tierra. El intenso calor solar está literalmente agrietando la superficie del asteroide, liberando gases atrapados y haciendo que se desintegre, esparciendo fragmentos por el espacio que eventualmente alcanzan nuestra atmósfera como estrellas fugaces.
El descubrimiento es emocionante por una razón que va más allá de la astronomía básica. El asteroide progenitor de la nueva lluvia de meteoros permanece invisible a los telescopios tradicionales, lo que significa que existe un objeto cercano a la Tierra que solo pudo ser detectado indirectamente, a través del análisis de los fragmentos que esparce por el espacio. Para la defensa planetaria, la misión NEO Surveyor de la NASA, con lanzamiento previsto para 2027, será la herramienta ideal para localizar este asteroide oscuro que se esconde cerca del Sol. Mientras tanto, los 282 meteoros funcionan como huellas dactilares de un objeto que nadie puede ver.
Cómo un científico encontró un asteroide invisible usando cámaras de meteoros
El método utilizado para detectar el asteroide desconocido es ingenioso. Alrededor de la Tierra, miles de observatorios astronómicos automatizados fotografían el cielo nocturno continuamente, capturando meteoros que cruzan la atmósfera. El investigador analizó millones de estas observaciones buscando patrones que indicaran un origen común, un conjunto de meteoros provenientes de una misma dirección, con velocidades similares y en órbitas compatibles.
-
Oppo A6t llega a Brasil por R$ 899 con una batería gigante de 6,500 mAh, hasta 13,3h de video, Snapdragon 685, pantalla de 120 Hz de 6,75”, cámara de 50 MP, carga inversa, IP64 y promesa de hasta 48 meses de fluidez.
-
¿Cómo es que los árboles están volviendo solos sin que nadie los plante? África llama la atención global al revelar un fenómeno de regeneración natural que recupera tierras improductivas y cambia el futuro de la agricultura.
-
Adiós, filtro de barro: Xiaomi abre una nueva era de filtros de agua con tecnología que elimina 145 contaminantes, utiliza una membrana de 0,0001 micrones, dura hasta 8 años y entrega hasta 10 litros a 95 °C con control inteligente a través del celular.
-
Starlink Mini por R$ 800 en promoción y R$ 235 por mes funciona bien para ver, navegar y trabajar, pero quienes necesitan enviar archivos grandes descubren en la práctica que la carga no acompaña.
Entre los millones de registros, 282 meteoros se destacaron como un aglomerado nítido que no pertenecía a ninguna lluvia de meteoros conocida. El análisis mostró que todos seguían una órbita extrema que los conectaba a un punto muy cercano al Sol. Cuando los meteoros comparten trayectorias tan parecidas, es señal de que fueron liberados recientemente por un mismo cuerpo celeste. Al principio, los restos lanzados por un asteroide viajan muy cerca unos de otros, como una gota de tinte concentrada en un flujo de agua, y solo se dispersan a lo largo de miles de años por la acción gravitacional de los planetas.
Lo que el análisis de los meteoros reveló sobre el asteroide desconocido

La forma en que los 282 meteoros se fragmentaron al alcanzar la atmósfera terrestre proporcionó información valiosa sobre el asteroide que los originó. Los fragmentos son moderadamente frágiles, pero más resistentes que los materiales provenientes de cometas, indicando que el cuerpo progenitor es un asteroide rocoso, no un cometa helado. Esta distinción es fundamental porque los asteroides y cometas se formaron en regiones diferentes del Sistema Solar y llevan composiciones químicas distintas.
El descubrimiento sugiere que el asteroide está sufriendo un proceso llamado fractura térmica. El calor extremo en las proximidades del Sol crea tensiones en la superficie rocosa que abren grietas, liberan gases atrapados en el interior del asteroide y hacen que fragmentos se suelten, esparciéndose por la órbita del objeto. Este mecanismo es probablemente el mismo que afecta al asteroide Phaethon, el cuerpo progenitor de la famosa lluvia de meteoros Gemínidas, que ocurre todos los años en diciembre.
Lo que diferencia a este asteroide de un cometa y por qué eso importa
La distinción entre asteroides y cometas es central para entender el descubrimiento. Los cometas son objetos helados que vienen de las regiones más distantes del Sistema Solar y liberan polvo cuando sus hielos subliman al acercarse al Sol, generando las colas características visibles en imágenes telescópicas. Los asteroides, por otro lado, son secos y rocosos, formados más cerca del Sol, y normalmente no presentan actividad visible.
Sin embargo, existe una categoría creciente de objetos que desafían esta división. Asteroides como Phaethon y el nuevo cuerpo descubierto a través de los 282 meteoros son «asteroides activos», objetos rocosos que liberan polvo y fragmentos no por sublimación de hielo, sino por fractura térmica, impactos o rotación excesiva. Entender cuántos asteroides activos existen cerca de la Tierra es vital para la defensa planetaria, porque cada uno de ellos puede estar generando fragmentos que eventualmente cruzarán la órbita terrestre.
Por qué el descubrimiento es importante para la defensa planetaria
La ciencia de meteoros se ve a menudo como una curiosidad, pero tiene implicaciones prácticas serias. Los 282 meteoros revelan la existencia de un asteroide cercano a la Tierra que es completamente invisible a los telescopios tradicionales, un recordatorio de que existen objetos en el espacio que pueden representar un riesgo y que simplemente no podemos ver con la tecnología actual. Las observaciones de meteoros funcionan como una sonda excepcionalmente sensible que detecta objetos que escapan de la observación directa.
La misión NEO Surveyor de la NASA, prevista para 2027, está específicamente diseñada para encontrar asteroides oscuros y cercanos al Sol como el revelado por el estudio. El telescopio espacial dedicado a la defensa planetaria utilizará sensores infrarrojos capaces de detectar el calor emitido por asteroides que reflejan poca luz solar, exactamente el tipo de objeto que el progenitor de la nueva lluvia de meteoros parece ser. Hasta que el NEO Surveyor esté en operación, el asteroide continuará invisible, y su existencia solo será conocida por los fragmentos que él esparce.
Lo que la nueva lluvia de meteoros cuenta sobre el Sistema Solar
Cada lluvia de meteoros es un registro fósil de un evento que ocurrió en el espacio, a veces hace miles de años. La nueva lluvia descubierta por el estudio cuenta la historia de un asteroide que se acercó demasiado al Sol y comenzó a desintegrarse, liberando fragmentos que ahora cruzan la órbita de la Tierra en intervalos regulares. Al estudiar estos fragmentos, la composición, la resistencia, la velocidad y la trayectoria, los científicos pueden deducir características del cuerpo original sin haberlo observado directamente.
El descubrimiento también refuerza la idea de que la diversidad de meteoritos encontrados en la Tierra tiene su origen en procesos como este. Los asteroides que se desmenuzan cerca del Sol producen fragmentos con composiciones variadas que eventualmente caen en nuestro planeta, contribuyendo a la variedad de rocas espaciales que los investigadores encuentran y analizan en laboratorios. El Sistema Solar es más dinámico de lo que parece: los objetos están constantemente siendo creados, destruidos y reciclados en escalas de tiempo que superan la existencia humana.
Un asteroide desconocido se está desmenuzando cerca del Sol y creó una lluvia de meteoros que nadie conocía. ¿Sabías que las estrellas fugaces pueden revelar objetos invisibles en el espacio? Deja tu opinión en los comentarios.

Seja o primeiro a reagir!