La Empresa Espera Por La Segunda Licencia Ambiental, Pero Este No Es El Único Impedimento Para Que El Proyecto Aún No Salga De La Intención.
La CMO, una asociación entre Construcap y McDermott, con sede en Río de Janeiro, ha puesto en espera el proyecto de construcción de un astillero en San Francisco do Sul. El terreno donde se construirá el emprendimiento se encuentra en el barrio Miranda, en un área de 500 mil m2.
La iniciativa, con una inversión prevista de R$ 650 millones, ya cuenta con licencia ambiental de instalación, emitida por el Instituto de Medio Ambiente (IMA) en abril de 2018, para la primera fase de las obras del astillero en tierra.
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Sin embargo, a pesar de la documentación, las obras en tierra no han comenzado y desde entonces están en compás de espera.
La empresa también espera la aprobación de la LAI para la segunda etapa de las obras en el mar, que involucrarán operaciones, como por ejemplo, dragado y la excavación de un canal. Pero no es solo eso lo que está haciendo que el proceso de instalación sea más lento.
El presidente de la empresa, José Pedro Mota, admitió que el proyecto está congelado y esperan una mejora en el entorno macroeconómico y en las condiciones favorables del mercado para que el negocio salga de la intención.
«Hemos congelado el proyecto. Lo haremos, sí, pero a una velocidad mucho menor. Comprendemos que Petrobras solo tendrá capacidad de inversión en 2025», analiza.
Otro factor es la casi paralización del sector naval y de petróleo después del inicio de las operaciones contra la corrupción, la Lava Jato, desde 2015.
Dimensionado para procesar 24 mil ton/acero por año y atracar dos FPSO’s simultáneamente, el Astillero CMO fue diseñado para la construcción e integración de módulos a plataformas, así como para el reparo y mantenimiento de barcos y plataformas.
El Astillero también dispondrá de un área de construcción que permitirá la fabricación de chaquetas, monobóias, módulos de alojamiento, etc. La inversión anunciada, en 2014, es de R$ 700 millones.
