Cohetes marítimos coloridos de Martha Coston ayudaron a embarcaciones a intercambiar señales por la noche antes de la radio moderna, llevaron códigos visuales a largas distancias y fueron vendidos a la Marina de los Estados Unidos durante la Guerra Civil.
Martha Coston era viuda y necesitaba mantener a sus hijos cuando encontró una idea en los papeles dejados por su esposo. Pasó más de una década aprendiendo química y pirotecnia, uso de materiales que producen luz intensa, hasta transformar el proyecto en cohetes marítimos coloridos.
La información fue publicada por National Inventors Hall of Fame, organización estadounidense dedicada al reconocimiento de inventores. La historia muestra que las señales llegaron a la Marina de los Estados Unidos y fueron utilizadas durante la Guerra Civil.
Antes de la radio moderna, la señalización marítima dependía mucho de lo que los tripulantes podían ver. En la oscuridad, una luz podía indicar la presencia de un barco, pero no explicaba qué mensaje necesitaba ser transmitido.
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Cómo se comunicaba en el mar antes de la radio moderna
Antes de la radio moderna, la comunicación en el mar estaba limitada por la distancia, la oscuridad y el mal tiempo. Las tripulaciones necesitaban encontrar maneras de enviar avisos cuando la voz no alcanzaba otra embarcación.
Una luz aislada podía llamar la atención, pero no decía si había peligro, cambio de ruta o necesidad de respuesta. Las señales marítimas necesitaban llevar un mensaje claro para quien observaba a distancia.
Este desafío era importante en contactos de barco a barco y también entre barcos y la costa. La comunicación visual se convirtió en una solución útil cuando otras formas de contacto no estaban disponibles.
Martha Coston encontró una idea en los papeles del fallecido esposo
Benjamin Franklin Coston, inventor que había trabajado como científico naval, murió en 1848. Tras su muerte, Martha encontró anotaciones con un boceto de sistema basado en luces de colores.

Los papeles no explicaban cómo las señales podrían ser producidas. Martha decidió continuar el trabajo y buscó aprender lo que era necesario para transformar el diseño inicial en algo que funcionara en el mar.
Ella estudió química, pirotecnia y también aprendió a administrar una empresa. El esfuerzo llevó más de una década hasta que el sistema de señales pudiera ser usado de forma práctica.
Luz, color y códigos cambiaron los cohetes marítimos
En 1858, Martha Coston encontró inspiración en fuegos usados en la celebración del primer cable telegráfico entre continentes. Ella quería crear señales en los colores rojo, blanco y azul.
El azul, sin embargo, presentó dificultad. Martha logró desarrollar señales rojas y blancas y decidió usar el verde intenso en lugar del azul. El sistema pasó a trabajar con rojo, blanco y verde.
National Inventors Hall of Fame, organización americana dedicada al reconocimiento de inventores, registra que la patente del sistema fue emitida en 1859. Martha apareció como administradora de la patente, mientras que Benjamin Franklin Coston fue identificado como inventor.
Los colores podían ser combinados en códigos. Esto permitía que una secuencia de luces llevara una información para quien recibía la señal.
La Marina de los Estados Unidos usó las señales en la Guerra Civil
La Marina de los Estados Unidos vio utilidad en las señales porque eran brillantes, duraban más tiempo y podían formar combinaciones de colores. Esta característica ayudaba a enviar mensajes a largas distancias.
Durante la Guerra Civil, la Coston Manufacturing Co. vendió las señales a la Marina de los Estados Unidos al costo. El sistema atendía a contactos entre barcos y también entre embarcaciones y puntos en tierra.
Los cohetes marítimos mostraron que una luz podía hacer más que revelar la posición de un barco. Con colores organizados, también podía transmitir orientaciones y alertas.
Por qué la pirotecnia marítima aún exige cuidado
La pirotecnia marítima usa materiales que producen luz fuerte para llamar la atención en situaciones específicas. Por eso, los señalizadores no deben ser tratados como objetos comunes o usados de forma improvisada.
Las balizas marítimas son parte de la seguridad de las embarcaciones porque ayudan a hacer visible una advertencia cuando la oscuridad dificulta la comunicación. La función principal es alertar y facilitar la comprensión de una situación.
La misma lógica se aplica a puertos y estructuras en el mar, como plataformas. Un mensaje visual necesita ser claro para reducir dudas cuando la visibilidad es limitada.
Martha Coston transformó una idea incompleta en un sistema de colores que ayudó a los barcos a comunicarse en la oscuridad. Su trayectoria unió persistencia, estudio y una solución simple para un desafío que ponía en riesgo a las embarcaciones.
¿Qué invención simple, creada antes de la radio, aún merece más atención por haber protegido a quienes dependían del mar para vivir y trabajar? Deja tu respuesta en los comentarios y comparte esta historia.

