Crisis de mano de obra fuerza a las empresas a buscar trabajadores del exterior, solo que el 85% entra por agencias y algunos desembolsan hasta 6.000 euros antes mismo de comenzar a trabajar
La crisis de mano de obra en Japón está creando una escena que parece contradictoria: el país necesita urgentemente trabajadores extranjeros, pero una gran parte de estas personas llega ya con una cuenta por pagar. En lugar de viajar con un contrato cerrado y la vida encaminada, muchos entran por un sistema de intermediarios que cobra altas tarifas solo para abrir la puerta.
Según la base, Japón cerró 2025 con 2,57 millones de trabajadores extranjeros, un récord histórico. Sin embargo, este número, por sí solo, no cuenta el lado menos obvio: 85% llegan por agencias, y hay casos de cobros que pueden alcanzar 6.000 euros antes mismo de que el trabajador pise el país.
Por qué Japón pasó a depender tanto de trabajadores extranjeros
La base apunta que la necesidad de “importar” trabajadores proviene de un escenario interno difícil, con bajas tasas de natalidad y vacantes que no pueden ser cubiertas con mano de obra local.
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El Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón registró que el total de extranjeros empleados llegó a 2,57 millones a finales de 2025, un aumento del 11,7% respecto al año anterior y el 13º récord consecutivo.
En términos de ritmo, esto ayuda a entender el peso de la crisis de mano de obra: en cerca de una década, el número de trabajadores extranjeros se ha vuelto casi tres veces mayor.
El “peaje” de las agencias antes de que el empleo comience
No es el gobierno japonés quien cobra para que alguien trabaje, sino una red de agencias de reclutamiento intermediarias que exige comisión antes mismo de que la persona llegue.
De acuerdo con el estudio citado, 85% de los trabajadores extranjeros entraron en Japón por algún tipo de intermediario. La tarifa más común varía entre 200.000 y 400.000 yenes, el equivalente a 1.200 a 2.400 euros. Aun así, 13,2% informaron haber pagado hasta 6.000 euros solo por la oportunidad de conseguir empleo en Japón.
Es aquí donde la crisis de mano de obra gana una capa más dura: el país necesita gente, pero muchos ya comienzan endeudados o con costos altos desde el inicio.
En qué sectores los extranjeros más aparecen
Los datos también muestran dónde está concentrada esta mano de obra. El sector manufacturero representa 24,7% de los trabajadores extranjeros, seguido por servicios (15,2%) y comercio mayorista y minorista (13,3%).
Por ciudad, Tokio, Aichi y Osaka concentran más del 43% de estos trabajadores. Esto indica que no se trata solo de “algunas vacantes”, sino de sectores enteros y regiones clave que ya cuentan con extranjeros para mantener el funcionamiento.
Conflictos laborales y sensación de falta de apoyo
La base también trae un recorte sobre quiénes tuvieron problemas después de llegar. Entre el 10,9% que reportaron conflictos laborales, 18,6% citaron tasas excesivas cobradas por agencias de reclutamiento. Además, 14,9% dijeron que no sabían a quién recurrir cuando enfrentaron dificultades.
Del lado de las empresas, la escasez aparece como motivo dominante para contratar extranjeros: 69% señalaron la crisis de mano de obra como la principal razón, por encima del 64,8% del año anterior.
TITP: un sistema antiguo que se convirtió en blanco de críticas
Parte de este roce está ligada al diseño del sistema migratorio citado en la base. Durante más de 30 años, el Programa de Pasantía Técnica (TITP), lanzado en 1993, fue presentado como capacitación para trabajadores de países en desarrollo, pero habría funcionado en la práctica como un medio para obtener mano de obra barata.
Según la base, los trabajadores tenían poco margen de maniobra, con quejas que incluían jornadas extenuantes, violaciones salariales y dificultades para cambiar de sector o de empleo.
Qué cambia con el Ikusei Shuro Seido previsto para 2027
En junio de 2024, el Parlamento japonés aprobó la sustitución del TITP por el Ikusei Shuro Seido, con entrada en vigor prevista para junio de 2027. Por primera vez, el gobierno reconoce oficialmente que el objetivo es capacitar y retener trabajadores extranjeros para suplir la escasez.
La base destaca dos puntos del nuevo modelo:
- permitir que los trabajadores cambien de empresa dentro del mismo sector, bajo ciertas condiciones
- limitar comisiones de agencias al equivalente a dos meses del salario del trabajador
Es decir, la promesa es reducir la parte más abusiva del camino, pero eso aún queda en el horizonte, y la crisis de mano de obra sigue presionando al país hasta entonces.
N nuevas rutas de entrada y el intento de atraer perfiles diferentes
Japón ha estado abriendo nuevas vías para extranjeros. En marzo de 2024, el visado de Trabajador Calificado Especializado (SSW) añadió nuevos sectores, elevando el total a 17.
La base también menciona el visado J-Find, para graduados de las 100 mejores universidades del mundo, permitiendo permanecer en Japón por hasta dos años en busca de trabajo o para desarrollar un proyecto empresarial, sin patrocinio de un empleador. Es un intento de atraer a personas altamente calificadas, no solo de llenar vacantes.
Las empresas también tienen dificultades para lidiar con el sistema
La base destaca que las empresas japonesas también enfrentan problemas: una encuesta del MHLW indica que 30% de los establecimientos informaron dificultades, citando barreras lingüísticas y culturales y procedimientos complejos para gestionar la situación de residencia.
Al final, la crisis de mano de obra no es solo falta de gente. Es un sistema entero tratando de ajustarse, con fricciones para quienes contratan y para quienes llegan.
Es difícil no pensar en esto: si Japón necesita tanto trabajadores extranjeros, ¿por qué la puerta de entrada aún depende de tasas tan altas cobradas por intermediarios?

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