La Portaría SDA/Mapa nº 1.412/2025 establece nuevos estándares para micotoxinas en alimentos destinados a perros y gatos, promoviendo calidad, control y seguridad en el sector pet brasileño
La presencia de micotoxinas en alimentos destinados a perros y gatos es un tema que preocupa a especialistas, tutores e industrias del sector pet.
Estas sustancias, producidas por hongos, pueden comprometer la salud animal e incluso afectar el consumo humano en casos de contaminación cruzada.
Con esto en mente, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapa) publicó la Portaría SDA/Mapa nº 1.412/2025, estableciendo por primera vez límites máximos de tolerancia para estas toxinas en los piensos y golosinas, según un artículo publicado.
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La norma, que entra en vigor el 1º de julio de 2026, define estándares técnicos rigurosos para la producción y comercialización de alimentos balanceados.
El objetivo es reforzar la seguridad alimentaria, garantizar la fiabilidad de los análisis de laboratorio y promover buenas prácticas de fabricación en todo el país, fortaleciendo el control de calidad en la industria pet.
Reglas del Mapa y control de aflatoxinas en la alimentación animal
La nueva portaría determina que el límite máximo de micotoxinas en alimentos sea de 10 microgramos por kilogramo (µg/kg) para aflatoxina B1 y 20 µg/kg para aflatoxinas totales.
Por encima de estos valores, los productos se consideran impropios para uso o consumo animal.
Antes de esta regulación, no existían parámetros específicos para alimentos de perros y gatos, lo que dificultaba la fiscalización y aumentaba el riesgo de exposición a niveles peligrosos de estas sustancias.
Ahora, las empresas deberán adoptar programas de autocontrol más estrictos y realizar análisis laboratoriales con métodos validados nacional o internacionalmente.
El Mapa refuerza, así, su papel en la inspección y certificación de los procesos productivos, buscando transparencia y confiabilidad en los resultados.
Esta medida también estimula prácticas preventivas en el almacenamiento y transporte de granos e ingredientes utilizados en la fabricación de los piensos.
Micotoxinas en alimentos: impactos para el sector pet y seguridad alimentaria en Brasil
La aplicación de los nuevos límites de micotoxinas en alimentos representa un avance significativo para el sector de nutrición animal.
De acuerdo con el Mapa, Brasil es uno de los mayores mercados de productos pet del mundo, moviendo más de R$ 60 mil millones al año.
Con la regulación, los fabricantes tendrán que invertir en control de humedad, monitoreo de la materia prima y capacitación técnica.
Esto crea un ambiente más seguro para tutores y animales, reduciendo riesgos de enfermedades hepáticas, pérdida de apetito y caída en la inmunidad, frecuentemente asociadas a la ingestión de aflatoxinas.
Además, el control de contaminantes refuerza la seguridad alimentaria y la competitividad del país en el mercado internacional de piensos e ingredientes.
Qué son las micotoxinas y cómo prevenir la contaminación
Las micotoxinas en alimentos son compuestos tóxicos generados por hongos filamentosos, especialmente de los géneros Aspergillus, Fusarium y Penicillium.
Se desarrollan en condiciones de alta humedad y temperatura, contaminando granos, cereales y piensos almacenados inadecuadamente.
Las aflatoxinas, por ejemplo, están entre las más peligrosas y pueden causar serios daños a la salud animal, incluyendo trastornos hepáticos y, en casos extremos, muerte.
La prevención implica buenas prácticas agrícolas, secado adecuado de los granos, monitoreo constante y análisis laboratoriales periódicos.
Con la nueva norma que define el límite máximo de micotoxinas en alimentos para perros y gatos, Brasil avanza hacia un sistema alimentario más seguro, alineado con los estándares internacionales de calidad y bienestar animal.

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