El Honda NSX de 573 cv, donado por un empresario, será el destacado en un evento de carrera en Suzuka. El vehículo refuerza el patrullaje de la policía japonesa en la región.
La fuerza policial de la provincia de Mie, en Japón, sorprendió al incorporar a su flota un vehículo fuera de lo común: un poderoso Honda NSX de 573 caballos. El superdeportivo, tradicionalmente asociado a pistas y coleccionistas, ahora forma parte del patrullaje en los alrededores del famoso circuito de Suzuka, ubicado en la isla de Honshu.
La entrega oficial ocurrió en una ceremonia especial en el autódromo, con presentación musical y la revelación dramática del vehículo, cubierto por una capa hasta el momento del anuncio.
Honda NSX: Superdeportivo en la policía japonesa
El nuevo Honda NSX de la policía japonesa se aleja completamente del estándar de los sedanes de Toyota, más comunes en las flotas policiales del país.
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Pintado en el tradicional esquema en blanco y negro, con la inscripción “Police” en las puertas y luces rojas en el techo, el coche derrocha imponencia y modernidad.
Su presencia marca una nueva fase para el policiamiento de la región, aportando no solo tecnología de punta, sino también una simbología de fuerza y prestigio.
El Honda NSX fue donado por un entusiasta de las pistas
A diferencia de lo que muchos podrían imaginar, el vehículo no fue adquirido con fondos públicos ni confiscado en acciones policiales. El Honda NSX fue donado por Toshiya Kobayashi, un empresario del sector inmobiliario de 43 años, apasionado por el automovilismo.
Durante el evento de entrega, Kobayashi se emocionó al ver el coche en una vuelta lenta de demostración en el circuito: “¡Esto es genial!”, exclamó. También bromeó sobre la velocidad: “Quizás ellos estaban siendo un poco reservados con respecto a la velocidad”.
La donación, valorada en 25 millones de yenes (aproximadamente R$ 996.168,00), incluyó todas las modificaciones necesarias para transformar el superdeportivo en un vehículo oficial de patrullaje.
De acuerdo con el portal The Drive, el nuevo NSX de la policía será destacado en un desfile durante la carrera SuperGT, programada para agosto, en el propio circuito de Suzuka.
La aparición pública será una oportunidad rara para que los entusiastas vean de cerca el impresionante vehículo, lo que debería atraer aún más miradas al evento automovilístico.
Japón ya ha tenido otros superdeportivos en la flota policial
No es la primera vez que vehículos deportivos ganan las calles de Japón. Modelos como Nissan GT-R, Skyline, 350Z y hasta Mazda RX-7 ya han sido integrados al servicio policial, manteniendo el mismo visual en blanco y negro característico.
Aun así, el uso de estos modelos es generalmente limitado a eventos, patrullas de demostración y acciones educativas.
Mientras Japón llama la atención con su Honda NSX de policía, la ciudad de Dubái ya es famosa por ostentar una flota policial compuesta por verdaderas máquinas de ensueño.
Allí, es posible encontrar vehículos como Bugatti Veyron, Porsche 918 Spyder, Lamborghini Aventador y otros superdeportivos que quitan el aliento.
En Brasil, raridad se destaca en Santa Catarina
A pesar de ser casos aislados, Brasil también ha tenido sus momentos de lujo en el policiamiento. El más reciente involucra un Porsche 911 Turbo, confiscado por la Policía Federal durante la Operación Toppare, en Balneário Camboriú (SC), en 2024.
El vehículo, anteriormente perteneciente a una organización criminal, fue transformado en patrullera y comenzó a ser utilizado en acciones educativas y operaciones especiales.
La utilización de coches de alto rendimiento como patrulleras ha ganado un papel simbólico en diversos países.
Aparte de servir como herramientas de policiamiento, también representan la descapitalización de organizaciones criminales y el uso inteligente de bienes confiscados.
En el caso del Porsche brasileño, por ejemplo, el coche se convirtió en una atracción en exposiciones y campañas de concientización contra el crimen organizado.
