Un terraplanista fue a la Antártida con el objetivo de confirmar su creencia de que la Tierra es plana. Tras pruebas y observaciones, terminó reforzando la evidencia de que la Tierra es, en realidad, redonda.
Desde la antigüedad, los griegos ya sabían: la Tierra es redonda. Esta idea, sostenida por siglos de observación y ciencia, todavía enfrenta resistencia de grupos de terraplanistas que creen en una Tierra plana, un concepto intrigante que persiste en ciertos círculos.
Uno de estos defensores, Jeran Campanella, se convirtió en protagonista de una historia curiosa al viajar a la Antártida y ser testigo de fenómenos que contradicen su creencia.
El viaje del terraplanista para el «Experimento Final»
Jeran Campanella, conocido por el canal de YouTube «Jeransim», participó en una expedición llamada «El Experimento Final», organizada por el pastor Will Duffy.
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El viaje fue diseñado para resolver el debate entre terraplanistas y los que creen en la esfericidad de la Tierra.
Con un costo de 35 mil dólares por persona, la expedición estuvo compuesta por cuatro defensores de la Tierra plana y cuatro personas que ya aceptaban el modelo esférico del planeta.
La principal expectativa de los terraplanistas era observar el comportamiento del Sol en el continente helado. Según sus creencias, la Antártida debería ser un muro de hielo donde el Sol nace y se pone a diario.
No obstante, al ser testigo del fenómeno conocido como «sol de medianoche», Campanella tuvo que admitir que estaba equivocado.
La confesión sorprendente

En un video grabado durante la expedición, Campanella reconoció lo que vio. “El Sol realmente te rodea en el sur. Entonces, ¿qué significa esto? Tendrán que descubrirlo por sí mismos”, dijo él, admitiendo que la visión del Sol moviéndose en un círculo contradecía sus creencias. A pesar de esto, no llegó a afirmar directamente que la Tierra es esférica.
Esta revelación causó reacciones divididas. Mientras algunos terraplanistas lo acusaron de ser «títere» de una conspiración mayor, otros prefirieron mantenerse firmes en la creencia de que las observaciones no invalidan el modelo de la Tierra plana.
Ciencia contra conspiraciones
La ciencia explica el fenómeno del «sol de medianoche» como resultado de la inclinación del eje terrestre. Durante el verano del hemisferio sur, el Sol permanece visible en la Antártida durante 24 horas, moviéndose en un círculo.
Esto contradice la idea de los terraplanistas de que el Sol se comporta como un foco de luz que ilumina partes específicas de la Tierra.
Los científicos ya han probado la esfericidad de la Tierra de diversas formas. Desde los experimentos de Aristóteles, que observó constelaciones diferentes dependiendo de la latitud, hasta imágenes capturadas por satélites y astronautas, hay un consenso inquestionable sobre la forma del planeta.
Un pasado de intentos frustrados

Esa no fue la primera vez que Campanella se involucró en situaciones que desmantelaron sus creencias. En 2018, participó en el documental «Behind the Curve», donde un experimento con luz reveló fallas en sus teorías.
Aun así, mantuvo su papel como una figura central del movimiento, con miles de seguidores en sus canales digitales.
Su sitio web, Jeransim, refleja el tono de su enfoque. Allí, vende productos como camisetas anti-NASA, consultas sobre criptomonedas y hasta cenas privadas por Zoom. La mezcla de temas aparentemente desconectados ilustra bien el perfil multifacético de Campanella.
Reacciones en la comunidad terraplanista
Otro participante de la expedición, Austin Witsit, tuvo más dificultad en aceptar lo que vio. Aunque reconoció el fenómeno del sol de 24 horas, argumentó que eso no prueba la esfericidad de la Tierra. Para él, se trata solo de un «punto de datos singular».
Sin embargo, entre los seguidores del movimiento, el viaje generó una ola de teorías conspirativas. Muchos alegaron que las imágenes transmitidas en vivo, utilizando la red Starlink de SpaceX, eran falsas.
Comentarios en plataformas como YouTube mostraron la resistencia del grupo a abandonar sus creencias.
Origen y persistencia de la teoría de la Tierra plana
La teoría de la Tierra plana remonta a tiempos antiguos, pero resurgió con fuerza en la era digital.
Canales en YouTube y grupos en redes sociales han alimentado la creencia, usando argumentos que desafían la ciencia convencional. Una idea central es que la Antártida sería una barrera de hielo que impide la caída de los océanos.
Estudios psicológicos lanzan luz sobre por qué estas ideas encuentran eco en algunas personas. Investigaciones sugieren que individuos con baja autoestima y altos niveles de narcisismo son más propensos a creer en conspiraciones.
La búsqueda de atención y un sentido de pertenencia son factores que contribuyen a la adhesión a estas teorías.
El papel de la Antártida en el debate
La elección de la Antártida como lugar para el «Experimento Final» no fue casualidad. Los terraplanistas creen que el continente es la clave para probar sus teorías. Sin embargo, la ciencia ya ha desmitificado estas ideas hace mucho tiempo.
Observaciones astronómicas, experimentos históricos y avances tecnológicos han mostrado, de forma consistente, que la Tierra es un globo.
Para Will Duffy, el organizador de la expedición, la intención era acabar con el debate. Él describió la experiencia como un momento decisivo. «Después de que vayamos a la Antártida, nadie más necesitará perder tiempo debatiendo la forma de la Tierra», dijo él. A pesar de esto, parece que el impacto del viaje varió entre los participantes.
El futuro del debate
Aunque la expedición proporcionó evidencias claras, es improbable que ella cierre el debate sobre la Tierra plana. Movimientos como este tienen una resistencia inherente a aceptar hechos contrarios a sus creencias.
La narrativa de que hay una conspiración global para ocultar la verdad es uno de los principales pilares de estas teorías.
Lo que el viaje a la Antártida hizo, sin embargo, fue poner en tela de juicio la credibilidad de figuras como Jeran Campanella. Al admitir públicamente que estaba equivocado sobre el comportamiento del Sol, él abrió espacio para cuestionamientos dentro de la propia comunidad terraplanista.


É até difícil de acreditar que exista gente assim no planeta. Quero crer que essa comunidade terraplanista só existe para aparecer na mídia, porque senão é desanimador. Mesmo provando algo cientificamente, a crença **** e torta continua, então às vezes, minha esperança de que esse planeta tem salvação, e que a raça humana pode evoluir, caem literalmente por terra. Uma terra redonda, obviamente. Porque não botam esses malucos numa nave espacial, com passagem só de ida para Marte?
Eu não estou acreditando q a terra gira, e sim capota, são tantos casos absurdos que é impossível girar.
Como pode tamanha ignorância, os gregos só com matemática já sabiam que a terra era redonda e vem um bando de **** desacreditar de tudo. É mt falta do que fazer não é possível.