No Todos Los Pilotos Pueden Aterrizar En Este Aeropuerto. Considerado Uno De Los Más Peligrosos Del Mundo, Está Situado En Una Región Montañosa, Con Vientos Fuertes Y Una Pista Corta Que Exige Maniobras Extremadamente Precisas. Por Eso, Solo 50 Pilotos En El Mundo Tienen La Capacitación Y La Certificación Necesarias Para Operar Con Seguridad En Este Lugar Desafiante.
En Bután, aterrizar un avión puede ser una tarea tan difícil que solo un pequeño grupo de pilotos está habilitado para ello. El Aeropuerto Internacional de Paro, ubicado en un valle rodeado de montañas, es considerado uno de los más peligrosos del mundo. Y no es por casualidad.
Montañas, Clima Y Pista Corta Complican La Aterrizaje
La pista del aeropuerto tiene solo 2.265 km de largo. Está situada a 2.230 metros sobre el nivel del mar, rodeada de montañas empinadas y valles profundos.
Esta combinación exige precisión absoluta. Las aeronaves necesitan seguir maniobras complejas para alinearse con la pista. No hay radar para ayudar. Todo debe hacerse de forma manual, exigiendo la máxima atención de los pilotos.
-
Jóvenes en Nepal rediseñan una plaza deteriorada en Minecraft y presentan su visión a la municipalidad para mejorar el espacio público.
-
Artista convierte camión en hogar móvil con cama y cocina para acercarse a su pasión por el buceo
-
Más de 300 personas en Barcelona demuestran con sensores que dos aceras vecinas pueden tener temperaturas muy distintas, una con sombra y otra demasiado caliente para caminar.
-
Mujer transforma camión de carga en hogar móvil para vivir viajando y evitar el alquiler en el centro de Brasil
Las condiciones climáticas también dificultan. Durante la temporada de monzones, los vientos y las fuertes lluvias aumentan los riesgos. Por eso, los vuelos solo pueden ocurrir en horarios restringidos.
Según el sitio oficial del aeropuerto, las operaciones están permitidas solo con visibilidad adecuada, entre el amanecer y el atardecer.
Pocos Vuelos, Pilotos Raros
Debido a los desafíos extremos, solo alrededor de 50 pilotos en todo el mundo están calificados para aterrizar en Paro.
La capacitación es específica y exige un alto nivel de habilidad. El aeropuerto no es un centro de gran movimiento. Solo dos aerolíneas operan en el lugar: Drukair Royal Bhutan Airlines y Bhutan Airlines.
Los pilotos que operan allí necesitan lidiar con varios factores al mismo tiempo. Sin radar, con obstáculos naturales alrededor y condiciones climáticas inestables, cada vuelo exige la máxima concentración. Cualquier error puede tener consecuencias graves.
Una Experiencia Para Quitarse El Aliento — Literalmente
A pesar de los riesgos, Paro también ofrece uno de los paisajes más impresionantes del planeta. Quien se aventura a volar hasta allí es recompensado con vistas únicas del Himalaya. No obstante, se necesita valor — tanto para quienes pilotan como para los pasajeros.
El Aeropuerto Internacional de Paro sigue siendo uno de los pocos lugares en el mundo donde la tecnología y la habilidad humana necesitan trabajar en perfecta armonía. Y, por lo que parece, este escenario no cambiará pronto.
