El proyecto Qiddiya prevé más de 360 km², inversión superior a US$ 10 mil millones y decenas de atracciones para crear la mayor ciudad de entretenimiento jamás planeada en Oriente Medio.
En el corazón del desierto saudita, a unos 40 kilómetros de Riad, está en curso uno de los proyectos urbanos más ambiciosos jamás concebidos en el sector del entretenimiento global: la Qiddiya Entertainment City. A diferencia de parques temáticos aislados, el emprendimiento fue planeado como una ciudad entera dedicada a la recreación, capaz de operar continuamente como polo turístico, deportivo y cultural.
El proyecto forma parte de la estrategia Saudi Vision 2030, que busca reducir la dependencia del petróleo y crear nuevas fuentes de ingresos basadas en turismo, entretenimiento y servicios.
Una área mayor que muchas ciudades brasileñas
La escala física de Qiddiya impresiona desde el principio. El complejo fue diseñado para ocupar más de 360 kilómetros cuadrados, un área superior a la de muchas capitales y decenas de veces mayor que parques temáticos tradicionales.
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Ese territorio alberga montañas, valles y mesetas naturales que fueron incorporadas al proyecto urbano, permitiendo la implementación de atracciones en diferentes niveles de altitud, algo raro en emprendimientos de entretenimiento.
La inversión inicial anunciada supera US$ 10 mil millones, valor destinado no solo a las atracciones, sino a la construcción de infraestructura urbana completa: vías rápidas, redes eléctricas, abastecimiento de agua, saneamiento, telecomunicaciones y sistemas de transporte interno.
En la práctica, Qiddiya no depende de ciudades vecinas para funcionar. Fue diseñada como un ecosistema urbano autosuficiente, capaz de recibir millones de visitantes al año.
Parques temáticos, deportes extremos y autódromo internacional
Entre los destacados del proyecto están parques temáticos de gran escala, zonas de deportes extremos aprovechando la topografía montañosa y un autódromo homologado para competiciones internacionales.
La propuesta es atender a públicos diversos —de familias a aficionados de deportes motorizados y experiencias extremas— ampliando el tiempo medio de permanencia de los visitantes y diversificando las fuentes de ingresos.
Resorts, hoteles y una ciudad pensada para vivir y trabajar
Además de las atracciones, Qiddiya incluye resorts integrados, hoteles, áreas residenciales y centros comerciales, permitiendo que trabajadores, prestadores de servicios y visitantes permanezcan dentro del complejo sin necesidad de desplazamientos externos.
Este modelo acerca el proyecto más a una ciudad temática permanente que a un parque de diversiones tradicional.
Ingeniería para vencer el clima extremo del desierto
Construir una ciudad de entretenimiento en un ambiente donde las temperaturas frecuentemente superan 45 °C exige soluciones técnicas avanzadas.
El proyecto prevé un uso intensivo de sombras artificiales, ventilación natural orientada por la topografía, áreas climatizadas y materiales diseñados para altas cargas térmicas.
La propia disposición urbana fue pensada para reducir islas de calor y permitir una circulación cómoda incluso en períodos críticos del año.
Competencia directa con los mayores polos globales de ocio
El objetivo declarado de Qiddiya es competir con destinos consolidados como Orlando, Las Vegas y Dubái, ofreciendo una alternativa regional de escala comparable, pero con identidad propia.
Al mantener el consumo turístico dentro del país, Arabia Saudita busca reducir la salida de miles de millones de dólares gastados por sus ciudadanos en el extranjero y, al mismo tiempo, atraer visitantes internacionales.
Con 360 km² de área, inversiones multimillonarias y una propuesta urbana inédita, la Qiddiya Entertainment City representa un cambio estructural en la forma en que los países están utilizando la ingeniería, la planificación urbana y el entretenimiento como herramientas económicas.
Más que un parque, Qiddiya es un intento de crear una ciudad entera dedicada al ocio, mostrando hasta dónde están dispuestos los gobiernos a ir para transformar territorio, cultura y economía en infraestructura física permanente.




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