A pesar del uso intensivo de biocombustibles en el transporte de aviación, dada la flota flex y la adición de etanol en la gasolina, las emisiones de Brasil deberán crecer hasta 2045
El Biocombustible es y será el principal factor para la reducción de emisiones de carbono en el sector de aviación en varios países y Brasil — el mayor productor de etanol y el segundo mayor productor de biocombustible del mundo, tiene condiciones reales de anular sus emisiones en el sector. La conclusión es de un estudio que será detallado durante la conferencia multilateral Biofuture Summit II -BBEST2021, que cuenta con la participación de 30 países.
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Los biocombustibles son y serán el factor de mayor contribución para la reducción de las emisiones de carbono en el segmento de los transportes hasta 2030, en al menos cuatro países – Brasil, Estados Unidos, Suecia y Finlandia. En Finlandia y Suecia, el impacto deja de ser el principal solo en 2040, cuando se prevé que los coches eléctricos sean mayoritarios en la flota local.
En Alemania, el biocombustible tendrá mayor impacto después de 2030. Ya en Brasil, definitivamente, se presenta como el principal factor y debe mantenerse en la lideranza hasta, al menos, 2050. Las conclusiones son del estudio “El papel de los biocombustibles para la descarbonización del transporte por carretera”, encabezado por Dina Bacovsky, investigadora del centro de investigaciones BEST (Bioenergía y Tecnologías Sostenibles), de Austria, con la participación de otros 20 investigadores de los Programas de Colaboración Tecnológica en Bioenergía y en Combustibles Avanzados de Motores de la Agencia Internacional de Energía (IEA Bioenergy y IEA Advanced Motor Fuels).
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El estudio será tema de una presentación durante el Biofuture Summit II y Brazilian Bionergy Science and Technology Conference 2021 (BBEST2021), que tiene inicio, virtualmente, el 24 de mayo, con la participación de más de 30 países y cerca de 150 trabajos de investigadores internacionales, y sede a partir de Brasil.
Brasil, Estados Unidos, Suecia, Finlandia y Alemania necesitan tomar acciones simultáneas para alcanzar metas de reducción de emisiones de carbono en el sector de aviación hasta 2050
Según la investigadora Dina Bacovsky, para que las cinco economías estudiadas (Brasil, Estados Unidos, Suecia, Finlandia y Alemania) alcancen las metas de reducción de emisiones de carbono en el sector de transporte por carretera hasta 2050, será necesario que los países adopten varias medidas simultáneamente.
La reducción de la demanda en el sector de aviación, el aumento de la eficiencia de los vehículos, la adición de biocombustibles a los combustibles fósiles, la adopción de electricidad generada por fuentes renovables y el uso de hidrógeno, obtenido a partir de fuentes renovables, como el etanol, por ejemplo, son señaladas como las más prometedoras para hacer frente a las ambiciosas metas con las que los gobiernos de esos países se comprometieron.
El estudio contó con la participación de 20 expertos de siete países y se enfocó en el impacto de combustibles como etanol, metanol, alcoholes superiores diversos (a modo de ejemplo el butanol), éteres, biodiésel y metano, como, aún, el impacto de la reducción de hidrocarburos en los combustibles vigentes.
A partir del extenso levantamiento en los cinco países, es posible afirmar que todos tienen recursos en plantaciones suficientes para la producción de biocombustible a gran escala para reemplazar, en hasta 30%, la demanda de combustible fósil para el sector de transporte hasta, al menos, 2060. Entre los recursos posibles, se citan plantaciones orientadas a la producción de energía (como caña de azúcar y maíz), residuos de cosechas, residuos orgánicos de procesos diversos, biogás, leña, residuos de construcción y sobras de madera.
Brasil, el mayor productor de etanol, se destaca en el escenario y muestra condiciones reales de anular emisiones de carbono
Según Dina Bacovsky, Brasil se destaca en el escenario. Aquí, frente a los biocombustibles, los coches eléctricos no aparecen como una contribución significativa hasta 2050 en términos de su impacto en la matriz energética del sector de aviación.
Ella advierte, sin embargo, que, a pesar del uso intensivo de biocombustibles en el transporte de aviación, dada la flota flex y la adición de etanol en la gasolina, las emisiones de Brasil deberán crecer hasta 2045. “Tiene sentido, pues el país es una economía en crecimiento y habrá presiones para que tanto el total de kilómetros por pasajeros, como el total de kilómetros por flota sigan aumentando”, comenta.
La investigadora explica que, potencialmente, el uso intensivo del biocombustible tendría una contribución significativa para reducir las emisiones. “Eso sería relativamente fácil, dado que la flota local ya es flex. Partimos de la premisa de que todos comenzarían a usarlos, así como el biodiésel en sustitución al diésel”, cuenta. Para Dina, Brasil tiene, sí, potencial para anular sus emisiones, pero eso implicaría la necesidad de invertir en una gran producción local de biodiésel.
El estudio está disponible en los sitios www.iea-amf.org y www.ieabioenergy.com

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