Estudio internacional alerta sobre los riesgos de la toxoplasmosis a la visión y el embarazo, destaca alta prevalencia en áreas vulnerables de Brasil y defiende más recursos para prevención, diagnóstico, vacunas, saneamiento y tratamiento adecuado y continuo
La toxoplasmosis puede estar presente en hasta el 80% de las poblaciones más pobres de áreas altamente endémicas de Brasil, según señaló Gizmodo hoy (25) en este artículo. Ante la amplia circulación del parásito y los riesgos a la visión, el embarazo y el sistema neurológico, investigadores internacionales defienden que la infección sea reconocida formalmente por la Organización Mundial de la Salud como enfermedad tropical desatendida.
La toxoplasmosis permanece en el organismo durante toda la vida
La toxoplasmosis es causada por el Toxoplasma gondii, un protozoo parásito unicelular capaz de infectar prácticamente cualquier animal de sangre caliente, incluidos los seres humanos. Se estima que aproximadamente un tercio de la población mundial ha sido infectada.
En los Estados Unidos, alrededor del 10% de la población vive con el parásito. En regiones más vulnerables, sin embargo, la presencia puede ser mucho mayor. En Brasil, la infección puede alcanzar hasta el 80% de las poblaciones más pobres en áreas altamente endémicas.
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Los gatos son los hospedadores primarios del T. gondii, pero no representan la única fuente del problema. El parásito también puede ser transmitido por frutas, verduras y agua contaminadas, carne poco cocida y contacto con heces de gatos infectados.
Después de la infección, el T. gondii permanece en el organismo durante toda la vida. La mayoría de los casos son leves o no presentan síntomas perceptibles, pero ciertas situaciones pueden provocar consecuencias graves y permanentes.
Infección durante el embarazo puede causar daños graves
La contaminación durante el embarazo está entre las principales preocupaciones presentadas por los investigadores.
El parásito puede ser transmitido al feto y causar aborto espontáneo, daños neurológicos y deficiencia visual permanente.
Incluso fuera de la gestación, el T. gondii puede migrar a la parte posterior de los ojos y provocar inflamación de la retina.
Esta manifestación, llamada toxoplasmosis ocular, está entre las principales causas de infecciones de la retina en el mundo.
Sin tratamiento precoz, la inflamación puede formar cicatrices permanentes en la retina y causar pérdida de la visión. João Furtado, oftalmólogo e investigador de la Universidad de São Paulo, destaca que infecciones aparentemente discretas no eliminan el riesgo de complicaciones.
Estudios también investigan posibles efectos de la infección latente sobre el comportamiento. El parásito es conocido por hacer que los roedores infectados sean más osados y menos temerosos de los gatos, aumentando la posibilidad de ser capturados.
Investigaciones citadas por el equipo sugieren que alteraciones sutiles también podrían ocurrir en animales más grandes y humanos.
Sin embargo, posibles asociaciones con cambios de personalidad, esquizofrenia o cáncer cerebral aún no están totalmente comprobadas.
Investigadores piden reconocimiento de la OMS
El equipo internacional afirma que la toxoplasmosis reúne los criterios de la Organización Mundial de la Salud para integrar la lista de enfermedades tropicales desatendidas. La solicitud fue presentada en un artículo publicado en el periódico PLOS Neglected Tropical Diseases.
Según los autores, la enfermedad afecta de manera desproporcionada a personas que viven en la pobreza, tiene un peso relevante en regiones tropicales y subtropicales, puede ser prevenida y tratada por acciones públicas y recibe poca atención científica y política.
Justine Smith, oftalmóloga de la Universidad Flinders, en Australia, afirma que la toxoplasmosis está quedando atrás mientras otras enfermedades tropicales desatendidas reciben avances e inversiones.
El reconocimiento formal podría ampliar recursos para el desarrollo de vacunas, diagnósticos y medicamentos.
Actualmente, no existe vacuna comercialmente disponible contra la toxoplasmosis ni un medicamento capaz de eliminar definitivamente el parásito del organismo.
Los tratamientos existentes pueden controlar crisis de la enfermedad, pero no ofrecen cura. Más financiamiento también podría fortalecer saneamiento básico, seguridad alimentaria, cuidados prenatales y programas dirigidos al diagnóstico y a la atención rápida.
La prevención no depende solo de los dueños de gatos
Los investigadores refuerzan que los gatos no deben ser culpados o abandonados. La transmisión involucra diferentes caminos, incluyendo agua contaminada, alimentos mal higienizados, carne cruda o poco cocida, tierra y cajas de arena.
Entre las medidas individuales recomendadas están cocinar bien la carne, lavar frutas y verduras y higienizar las manos después de manipular carne cruda, tierra o arena de gato. Las gestantes deben adoptar cuidados redoblados.
La prevención, sin embargo, no puede quedar solo bajo responsabilidad individual. Sistemas alimentarios seguros, agua potable, saneamiento básico, seguimiento prenatal y acceso a diagnóstico y tratamiento oportunos son señalados como responsabilidades colectivas.
Para los autores, la dimensión global de la toxoplasmosis y su concentración entre comunidades vulnerables justifican una respuesta coordinada de salud pública, con mayor atención a la prevención, la investigación y el tratamiento.
Este artículo fue elaborado con base en información del artículo publicado en PLOS Neglected Tropical Diseases y en declaraciones de los investigadores João Furtado y Justine Smith reproducidas por Gizmodo, con datos, números y declaraciones preservados conforme el material consultado.

