Carbono orgánico encontrado en Marte por el rover Perseverance levanta debate científico sobre posible vida en el planeta, pero estudio indica que el origen también puede ser geológico o abiótico.
El descubrimiento de carbono orgánico complejo en muestras del Cráter Jezero, en Marte, ha reavivado el debate sobre la posibilidad de vida en el planeta rojo. A pesar del avance de los análisis realizados por el rover Perseverance, un estudio publicado el 24 de junio de 2026 en Science Advances refuerza que estos compuestos pueden tener un origen totalmente abiótico, resultantes de procesos geológicos o impactos de meteoritos, sin necesariamente indicar la presencia de organismos vivos.
Posibles explicaciones no biológicas
Según Olhar Digital, entre las hipótesis más aceptadas para la presencia de estos compuestos están procesos naturales que no involucran vida:
- deposición continua de meteoritos a lo largo de la historia del planeta
- reacciones geológicas internas e interacciones minerales naturales en Marte
Estos mecanismos serían suficientes para explicar la presencia de carbono orgánico sin necesidad de actividad biológica. Uno de los aspectos más relevantes del estudio fue el estado de preservación de las muestras recolectadas en la región de Bright Angel, en el Cráter Jezero.
-
Estudio en Ruanda reduce el uso de leña de 3,4 kg a 0,86 kg diarios por familia con fogones eléctricos solares en 20 hogares
-
Estudio sobre IA revela que el uso de asistentes para escribir puede reducir la conectividad cerebral y plantea riesgos para la memoria y el pensamiento crítico a largo plazo.
-
Investigadores brasileños desarrollan sensores económicos que detectan gripe aviar en minutos, con tecnología de la USP São Carlos para mejorar la seguridad sanitaria y acelerar la respuesta a brotes.
-
545 ánforas intactas encontradas a 370 metros de profundidad en el mar de Turquía: el naufragio bizantino Knidos F revela rutas comerciales perdidas que conectaban el Egeo con el Mar Negro hace mil años

Las formaciones de lutita, que forman parte de un antiguo sistema fluvial marciano, mostraron una resistencia significativa a la degradación causada por radiación y oxidación. Esta preservación permitió que el instrumento SHERLOC, equipado con láseres de alta precisión, realizara cientos de mediciones químicas en dos rocas sedimentarias distintas.
Bright Angel y el historial de investigación
La región de Bright Angel ya era considerada prometedora en la búsqueda de biosignaturas en Marte.
Uno de los destacados anteriores es la roca conocida como Cheyava Falls, que presenta estructuras llamadas «manchas de leopardo», interpretadas como posibles indicios de procesos geológicos o incluso biológicos antiguos.
Además, algunas formaciones identificadas por el Perseverance presentan similitudes con patrones que, en la Tierra, pueden estar asociados a la actividad de microorganismos primitivos.
Diferencias químicas entre las muestras
Aunque las dos rocas analizadas están en la misma región, los datos indican diferencias importantes en su composición interna.
Las mediciones realizadas por el Perseverance mostraron variaciones en la forma en que el carbono está asociado a los minerales:
- en la primera roca, el carbono aparece ligado principalmente a silicatos
- en la segunda, está asociado a minerales como sulfatos y carbonatos
Estas diferencias sugieren múltiples procesos de formación, que pueden tener origen tanto biológico como puramente geológico.

Uno de los mayores misterios de Marte
A pesar de las evidencias químicas prometedoras, aún no hay confirmación de actividad biológica antigua en Marte.
El conjunto de datos refuerza que el Cráter Jezero sigue siendo uno de los lugares más importantes e intrigantes de la exploración espacial, justamente por permitir interpretaciones que van desde procesos minerales hasta posibles señales de vida antigua.
