La idea es utilizar la transformación digital para mitigar los riesgos y mejorar el rendimiento de las plataformas offshore
Las Unidades Flotantes de Producción, Almacenamiento y Transferencia (FPSO) están entre las mayores inversiones que las compañías petroleras y productoras de gas deben realizar.
Por un lado, estos inmensos barcos ofrecen la promesa de aumentar exponencialmente la productividad y la flexibilidad de almacenamiento en comparación con sus contrapartes en tierra. Por otro lado, traen un incremento colosal en el precio de equipos, operación y mantenimiento.
De acuerdo con una investigación realizada por McKinsey, el sector de proyectos de la industria pesada excedió su presupuesto y planificación en un 30% y 45% en promedio. Los porcentajes en el caso de los proyectos de ingeniería, compras y producción (EPCs), en promedio, son aún peores en todo el sector.
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La producción es otro desafío. Debido a operaciones por debajo de lo ideal, tiempo de inactividad no programada e incidentes operacionales, de acuerdo con Rystad Energy, una parte creciente de la industria experimenta aproximadamente 500 mil millones de dólares por año en ingresos diferidos a nivel global.
De todos modos, a pesar de estas estadísticas de la industria, los operadores más exitosos de FPSO están alcanzando más del 99% en tiempo de actividad y, en algunos casos, cerca del 100%.
Pero, ¿cómo pueden las compañías con altos niveles de productividad utilizar tecnologías digitales para mantener y, o incluso optimizar, sus operaciones existentes?
Para aquellos que están adoptando las ventajas de las nuevas Unidades Flotantes de Producción (Floating Production Storage – FPSO) o buscando un incremento en las ya existentes, es hora de girar la engranaje y redirigir la trayectoria.
Un barco de Unidad Flotante podría estar desconectado físicamente de la tierra, pero debe poder seguir aprovechando todas las últimas tecnologías digitales desarrolladas y del proceso de trabajo.
En este artículo, proporcionaremos algunas ideas para la nueva estrategia de conexión de punta a punta a fin de habilitar a los productores para mitigar proactivamente los riesgos y extraer mayor valor de cada etapa del ciclo de vida de su flota de barcos.
LOS DESAFÍOS DE LAS UNIDADES FLOTAANTES DE PRODUCCIÓN
Antes de entrar en la cuestión de la digitalización, vamos a mirar más de cerca los desafíos pensando en la efectividad operativa de las FPSO.
La confiabilidad y gestión de los principales activos de producción siguen siendo el punto crítico: el mantenimiento no planeado de una unidad de producción flotante cuesta alrededor de cien veces más que su equivalente en tierra.
Los equipos de mantenimiento y mano de obra especializada siempre son escasos a bordo, cuya necesidad representa el alto costo e inconveniente respecto a los equipos de transporte y personal para ubicaciones remotas.
Además, la tasa de rotación del personal de operaciones es más alta que el promedio.
Los nuevos equipos deben ser entrenados por especialistas con experiencia certificada para ser eficientes y seguir las medidas de seguridad cruciales.
Todas estas cuestiones impactan negativamente en la vida útil de los equipos y elevan el costo de operaciones y mantenimiento.
Al mismo tiempo, salud, seguridad, protección y medio ambiente (HSSE) son otro gran desafío. Uno de los principales objetivos de la industria es disminuir y eliminar incidentes, especialmente aquellos ligados a la seguridad, derrames (de hidrocarburos) y ciberseguridad.
Por ejemplo, el número de incidentes de ransomware que involucran al sector de la manufactura aumentó un 156% entre el primer trimestre de 2019 y 2020. Sumado a esto, recientemente una serie de fábricas fueron blanco de amenazas de ciberataques, incluyendo uno de los mayores oleoductos de Estados Unidos, el Colonial Pipeline. En mayo de 2021, el operador detuvo más de 8 mil kilómetros del oleoducto, que transporta el 45% del suministro de combustible de la Costa Este, para contener una violación de ransomware.
POSIBLES SOLUCIONES
Para solucionar estos desafíos, la Rockwell Automation recomienda que las compañías de petróleo y gas busquen proveedores industriales que utilicen los estándares de NIST e ISO/IEC 27032 en toda su empresa para hacer el monitoreo continuo y la gestión durante todo el ciclo de vida.
Además, los productores de petróleo y gas también necesitan contemplar la disminución de su personal de trabajadores en el entorno productivo y mejorar sus condiciones de seguridad. Finalmente, las compañías deben comprometerse a implementar la regulación total con respecto al cuidado ambiental como parte de las responsabilidades sociales a ser alcanzadas, incluyendo la drástica disminución de la emisión de carbono.
POSIBILITANDO LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL
El desafío representado por la implementación de estos cambios ha afectado dramáticamente la efectividad de los grandes proyectos offshore. De cualquier modo, la creación de un «barco conectado» podría ayudar a desarrollar y aplicar toda la estrategia, los productores podrían mitigar estos y otros riesgos y poner en marcha una reducción del costo total de propiedad a través de la ejecución efectiva inicial del proyecto de First Oil Date y alcanzar la eficiencia operacional a largo plazo.
Basado en un enfoque totalmente digitalizado, como aquellos desarrollados por Rockwell Automation, el barco conectado beneficia cada etapa del proyecto y de la operación. Unificar las estrategias digitales y promover la apalancamiento de contenido a lo largo de la organización es la clave.
Este » hilo digital (digital thread) » inicia en la fase de diseño y sigue a través de todo el ciclo de vida de producción de la instalación.
A través de la transformación digital, los productores pueden ahorrar en el costo total de propiedad a través de la ejecución efectiva desde el inicio del proyecto, así como de la operación a largo plazo. Esto porque:
- Un alcance simplificado reduce los costos de capital.
- Mejoras en el calendario de aplicación de los proyectos reducen costos.
- Las operaciones mejoradas a través de disponibilidad, confiabilidad y mantenimiento aumentan la producción y la eficiencia total de los equipos.
¿El resultado? A través del uso de la metodología y tecnología de los barcos conectados es posible alcanzar un ahorro potencial de hasta 150 millones de dólares por proyecto de producción flotante. Esto sin contar los beneficios a largo plazo.
Entonces, ¿por qué no tomar medidas para controlar lo que es posible?
Invertir en la construcción y operación de un barco conectado es posible reducir riesgos efectivamente, impulsar la eficiencia, optimizar el rendimiento y percibir el verdadero potencial de sus activos.
Por Greg Trostel y Roger Burnison

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