El Hydrone-R de Saipem es el primer dron submarino residente del mundo, capaz de permanecer sumergido durante 12 meses utilizando IA para inspecciones y reparaciones en ductos de petróleo a hasta 3.000 metros de profundidad en el campo Njord de Equinor en el Mar de Noruega
En el fondo helado del Mar de Noruega, a unos 300 metros de profundidad, un dron submarino de la empresa italiana Saipem trabaja día y noche sin nunca volver a la superficie. El Hydrone-R es el primer Dron de Intervención Submarina (UID) residente del mundo, diseñado para permanecer sumergido hasta 12 meses consecutivos. De esta manera, inspecciona, monitorea e incluso repara equipos submarinos de petróleo utilizando inteligencia artificial, sin necesidad de barco de apoyo o operador humano en el lugar.
Desde 2023, el dron submarino opera exclusivamente en el campo Njord de Equinor y ya ha acumulado más de 500 días de residencia submarina, con un récord mundial de 240 días continuos en el fondo del mar. Por lo tanto, mientras que los ROVs tradicionales dependen de barcos que cuestan decenas de miles de dólares por día, el Hydrone-R trabaja solo 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año.
Un dron submarino que ve, decide y repara solo a 3.000 metros

El Hydrone-R opera a hasta 3.000 metros de profundidad y tiene un alcance de 300 metros en modo ROV o más de 20 km en modo AUV autónomo. Además, el sistema cuenta con 12 kW de potencia, compatible con herramientas eléctricas e hidráulicas para manipulación de válvulas e intervenciones de emergencia.
-
Governo retrocede y mantiene el fin de los radares tras suspender contrato de R$ 116 millones que instalaría fiscalización electrónica en 230 puntos de 36 carreteras después de 14 años sin equipos de control de velocidad en SC.
-
Amazon podría revolucionar la línea Kindle con batería reemplazable y estructura más fácil de reparar, una decisión estratégica que acompaña nuevas reglas globales sobre el derecho a la reparación y podría cambiar completamente el futuro de los lectores digitales en 2026.
-
La Vía Láctea podrá aparecer como una franja luminosa sobre Brasil en noches sin Luna, el núcleo de la galaxia se vuelve más visible entre junio y agosto y transforma playas, sierras y áreas rurales en puntos naturales de observación del cosmos.
-
Estudio de científicos brasileños identifica microplásticos y contaminantes persistentes en áreas profundas del océano nacional, ampliando la preocupación global por residuos invisibles que persisten durante décadas en el ambiente marino y amenazan especies estratégicas de la biodiversidad del Atlántico.
- Profundidad: hasta 3.000 metros
- Residencia: 12 meses proyectado, 6 meses comprobado, récord de 240 días
- Alcance: 300 m (ROV) / +20 km (AUV autónomo)
- IA embarcada: planificación de ruta, detección de obstáculos, seguimiento de ductos
- Comunicación: satélite, 4G-LTE, 5G o radiolink
La IA del dron submarino realiza planificación de caminos, seguimiento de tuberías y detección de obstáculos de forma autónoma. En consecuencia, en abril de 2026, el Hydrone-R completó una misión autónoma sobre área de corales árticos en el campo Njord, sin cables ni soporte de la superficie.
Contrato de 10 años con Equinor cambió el paradigma del mantenimiento offshore

En octubre de 2019, Equinor seleccionó el Hydrone-R para el campo Njord-A, firmando el primer contrato global de 10 años para servicios con drones submarinos en el sector de energía offshore. De esta manera, la decisión representó una apuesta a largo plazo en tecnología residente, eliminando la dependencia de barcos de apoyo para inspecciones rutinarias.
A finales de 2025, con olas de 12,5 metros, el Hydrone-R habilitó el comisionamiento de un pozo en Njord mientras que los ROVs tradicionales simplemente no podían operar. Por lo tanto, el dron submarino demostró que puede trabajar en condiciones extremas que paralizan sistemas convencionales. La tecnología ganó el premio Spotlight on New Technology en OTC 2021.
El futuro de los drones submarinos y lo que aún falta resolver

El Hydrone-R no reemplaza a los ROVs de trabajo pesado, pero complementa la flota con una capacidad residente sin precedentes. Sin embargo, el sistema aún depende de comunicaciones remotas y tiene un alcance limitado en modo ROV. Además, Saipem está negociando la posible venta de Sonsub, la división que desarrolló el Hydrone, a Fincantieri, lo que podría afectar el futuro del programa.
Aun así, el concepto de dron submarino residente está abriendo camino hacia una nueva era en el mantenimiento offshore, donde robots residen permanentemente en el fondo del mar y humanos supervisan desde tierra firme. La tendencia de las petroleras a invertir miles de millones en tecnología refuerza que este es un camino sin retorno para la industria global.

¡Sé la primera persona en reaccionar!