Petrolero con velas de succión de 24 m reduce hasta un 20% del combustible y ya ahorra 5,4 t/día, marcando una nueva fase de la navegación global.
En 2024, Maersk Tankers inició la implementación de una tecnología que está cambiando la lógica de eficiencia en el transporte marítimo global. El petrolero Maersk Trieste recibió cuatro velas de succión de aproximadamente 24 metros de altura, conocidas como eSAILs, desarrolladas por la empresa española bound4blue. La iniciativa fue reportada por comunicados oficiales de la propia empresa y por vehículos especializados del sector marítimo, consolidando uno de los primeros casos de aplicación a escala comercial de este tipo de sistema.
El proyecto forma parte de un acuerdo más amplio que prevé la instalación de hasta 20 velas en diferentes embarcaciones de la flota. El objetivo es reducir el consumo de combustible fósil y las emisiones sin alterar la operación logística de los barcos, manteniendo rutas, carga y velocidad.
La relevancia del proyecto radica en el hecho de que no depende de combustibles alternativos aún en desarrollo, sino de una fuente de energía gratuita, abundante y disponible en prácticamente todas las rutas oceánicas: el viento.
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Tecnología eSAIL utiliza efecto de succión para multiplicar la eficiencia aerodinámica
Las velas instaladas en el Maersk Trieste no funcionan como velas convencionales. El sistema utiliza un principio aerodinámico conocido como efecto Coandă, en el cual el aire es succionado a lo largo de la superficie de la vela, aumentando significativamente la diferencia de presión entre los lados.

Este mecanismo permite que la estructura genere hasta 6 a 7 veces más sustentación que las velas tradicionales, según datos técnicos divulgados por bound4blue. En la práctica, esto significa que la fuerza generada por el viento se amplifica, contribuyendo directamente a impulsar el barco.
Las velas son rígidas, construidas con materiales ligeros y resistentes, y operan de forma totalmente automatizada. Sensores y sistemas digitales ajustan continuamente la posición y el funcionamiento para optimizar el rendimiento en diferentes condiciones de viento.
Esta automatización elimina la necesidad de tripulación dedicada, haciendo que el sistema sea viable para su uso a gran escala sin aumentar la complejidad operativa.
Ahorro real de combustible ya alcanza hasta 5,4 toneladas por día
Los primeros datos operativos muestran resultados concretos. Pruebas realizadas con la tecnología indican un ahorro medio de alrededor de 1,7 toneladas de combustible por día, con picos que pueden llegar a 5,4 toneladas diarias en condiciones favorables de viento.
Este nivel de economía representa una reducción significativa en el consumo total de la embarcación, especialmente en rutas largas. En términos anuales, dependiendo de la operación, el volumen ahorrado puede alcanzar miles de toneladas de combustible.
Esta reducción no solo disminuye los costos operativos, sino que también reduce directamente las emisiones de dióxido de carbono, uno de los principales desafíos ambientales del sector marítimo.
Reducción de hasta 20% en el consumo ocurre sin alterar rutas o carga
Uno de los principales diferenciales del sistema es su capacidad de operar sin interferir en la lógica tradicional del transporte marítimo. La reducción de consumo, que puede llegar hasta el 20% dependiendo de la ruta y las condiciones climáticas, ocurre sin necesidad de alterar trayectos, velocidad o capacidad de carga.
Esto significa que el barco continúa operando dentro de los estándares logísticos ya establecidos, pero con mayor eficiencia energética. Esta característica es esencial para la adopción a gran escala, ya que evita cambios estructurales en la operación de las empresas.
Además, el sistema puede ser apagado automáticamente en condiciones desfavorables, garantizando flexibilidad y seguridad.
Retrofit permite aplicación en barcos ya existentes
Otro factor que acelera la adopción de la tecnología es la posibilidad de retrofit. El Maersk Trieste no fue diseñado originalmente con velas de succión, pero recibió el sistema posteriormente, demostrando que la tecnología puede ser aplicada en barcos ya en operación.

Esta capacidad de adaptación reduce significativamente el costo de implementación y amplía el alcance de la solución, permitiendo que miles de embarcaciones puedan ser actualizadas sin necesidad de sustitución. El acuerdo entre Maersk Tankers y bound4blue, que prevé la instalación en múltiples barcos, refuerza esta tendencia.
Presión regulatoria acelera búsqueda de soluciones de bajo carbono
El sector marítimo enfrenta una creciente presión para reducir sus emisiones. La Organización Marítima Internacional ha establecido metas ambiciosas para cortar significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero hasta 2050.
En este contexto, las tecnologías que ofrecen una reducción inmediata del consumo y las emisiones ganan protagonismo. La propulsión asistida por el viento surge como una solución práctica y ya disponible, a diferencia de los combustibles alternativos que aún enfrentan desafíos de escala e infraestructura.
Las empresas que adoptan estas tecnologías también se posicionan mejor ante futuras regulaciones más estrictas.
La economía operacional puede alcanzar millones a lo largo de la vida útil del barco
El combustible representa uno de los mayores gastos operativos en el transporte marítimo. Las reducciones de consumo, incluso en porcentajes relativamente modestos, pueden generar ahorros significativos a lo largo del tiempo.
Con ahorros diarios que pueden superar las 5 toneladas, el impacto financiero anual puede alcanzar millones de dólares, dependiendo de la ruta y la frecuencia de operación. Este retorno financiero hace que la inversión en velas de succión sea atractiva no solo desde el punto de vista ambiental, sino también económico.
La integración con otras tecnologías amplía la eficiencia energética
Las velas de succión no reemplazan el motor principal del barco, sino que funcionan como un sistema complementario. Pueden combinarse con otras soluciones, como motores más eficientes, combustibles alternativos y sistemas de optimización de ruta.
Este enfoque híbrido permite maximizar la eficiencia energética, utilizando diferentes fuentes de energía de forma integrada. La tendencia es que, en los próximos años, los barcos comiencen a operar con múltiples tecnologías simultáneamente, reduciendo progresivamente la dependencia de combustibles fósiles.
La navegación asistida por el viento regresa con ingeniería de alta precisión
Aunque el uso del viento en la navegación es milenario, la aplicación moderna representa una evolución significativa. Los sistemas digitales, la automatización y los materiales avanzados han transformado una técnica antigua en una solución de ingeniería de alta precisión. La diferencia radica en la capacidad de operar a escala industrial, con un rendimiento predecible y una integración total con sistemas modernos de navegación.
Este avance marca el regreso del viento como un componente relevante en la propulsión marítima, ahora con tecnología compatible con las exigencias del comercio global.
El sector marítimo entra en una transición energética gradual e irreversible
La adopción de velas de succión en barcos comerciales indica que el sector marítimo está entrando en una fase de transición energética. En lugar de un cambio abrupto, el proceso ocurre a través de la incorporación de soluciones que reducen gradualmente el consumo de combustibles fósiles.
La propulsión asistida por el viento es una de las primeras tecnologías en ofrecer resultados concretos en este proceso, funcionando como un puente entre el modelo actual y futuras soluciones de cero emisiones. Este movimiento debe intensificarse a medida que nuevas tecnologías se vuelvan viables y económicamente competitivas.
Deja tu opinión en los comentarios y di si tecnologías como las velas de succión pueden redefinir la forma en que el mundo mueve miles de millones de toneladas de carga cada año.

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