En 1857, el SS Central America se hundió con 21 toneladas de oro y más de 400 víctimas, sumergiendo a los Estados Unidos en una crisis. Más de un siglo después, el ingeniero que encontró el tesoro desaparecido terminó preso tras ocultar parte de la fortuna
El naufragio del SS Central America, conocido como el “Navío de Oro”, permanece como uno de los episodios más marcantes del siglo XIX. La tragedia, que le costó la vida a cientos de personas y llevó consigo toneladas de oro recién extraído de California, causó un colapso económico en los Estados Unidos. Más de un siglo después, el ingeniero Tommy Thompson encontró el legendario tesoro, pero su gloria se transformó en ruina.
El naufragio que conmovió a los Estados Unidos
En 1857, el SS Central America navegaba desde California hacia Nueva York, transportando pasajeros, correspondencias y aproximadamente 21 toneladas de oro.
Durante el trayecto, el barco fue sorprendido por un huracán en la costa de Carolina del Sur.
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La embarcación no resistió la fuerza de las olas y terminó hundiéndose. El desastre dejó más de 400 muertos y tuvo repercusiones directas en la economía estadounidense, ya que la pérdida de tanto oro redujo drásticamente la liquidez del sistema financiero.
El impacto fue tan grande que el país entró en una de las crisis más severas del período.
Durante décadas, aventureros y buceadores trataron de localizar los restos, sin éxito. El barco, escondido a más de 2.000 metros de profundidad, parecía inalcanzable. Hasta que, en 1988, la historia cambió.

Tommy Thompson y la búsqueda por lo imposible
Tommy Thompson, ingeniero graduado en Ohio, decidió dedicar su vida a localizar el Navío de Oro. Para financiar la expedición, reunió a 160 inversionistas que le proporcionaron casi US$ 13 millones.
Con ese dinero, desarrolló el “Nemo”, un sofisticado vehículo submarino no tripulado, capaz de operar a profundidades superiores a 2.400 metros.
En septiembre de 1988, después de meses de búsqueda, Thompson y su equipo lograron lo que parecía inalcanzable.
Encontraron el SS Central America y, poco después, comenzaron a recuperar barras, monedas y joyas que habían permanecido intactas durante más de 130 años.
El hecho tuvo una enorme repercusión. La prensa lo trató como un héroe nacional, y él se convirtió en un símbolo de determinación científica y valentía.
De la gloria a la caída
El brillo, sin embargo, duró poco. En 2000, cuando la primera carga del tesoro fue vendida por cerca de US$ 50 millones, el clima de euforia se desvaneció.
Inversionistas y aseguradoras alegaron no haber recibido su parte del dinero y demandaron a Thompson en la justicia.
Convocado para rendir cuentas, el ingeniero ignoró las audiencias. En 2012, desapareció completamente, convirtiéndose en uno de los fugitivos más buscados del país.
Pasó años viviendo en hoteles pagados en efectivo y usando teléfonos desechables para evitar ser rastreado.
Su captura solo ocurrió en 2015, tras una intensa cacería que involucró al FBI. Cuando fue arrestado, Thompson se negó a revelar dónde había escondido el resto del oro recuperado — alrededor de 500 monedas valiosas.

El tesoro y el misterio que persisten
El tesoro rescatado fue, poco a poco, siendo subastado. Aún así, parte de él permanece desaparecido. Incluso preso, Thompson nunca reveló el paradero de las monedas restantes, lo que mantuvo vivo el misterio y alimentó teorías sobre el destino del oro.
En enero de 2025, un tribunal estadounidense desestimó la acusación de desacato civil que lo mantenía preso hasta que hablara.
No obstante, continúa cumpliendo pena criminal de dos años, con término previsto para 2027.
El ingeniero, que un día fue celebrado como el hombre que devolvió a la historia uno de los tesoros más famosos del mundo, ahora vive recluido, sin reconocimiento y sin fortuna.
Un símbolo de ambición y tragedia
El caso del SS Central America sigue siendo estudiado y debatido porque mezcla tragedia humana, impacto económico y ambición.
El barco representaba el apogeo de la Fiebre del Oro y la esperanza de un país en expansión. Su hundimiento, sin embargo, reveló la fragilidad de una economía dependiente de un único recurso.
Más de 160 años después, la historia adquirió nuevos contornos con la caída de Tommy Thompson. Su nombre, antes asociado a la innovación, pasó a ser recordado como un ejemplo de cómo la búsqueda de la riqueza puede llevar a la ruina.
La trayectoria del “Navío de Oro” y de su descubridor sigue siendo una de las más intrigantes de la historia marítima, porque une gloria, misterio y decadencia en una narrativa que parece salida de una novela, pero es enteramente real.
Con información de ND Mais.
