Cómo funciona el reactor Polaris de Helion y por qué la empresa intenta generar electricidad sin usar turbinas
El reactor Polaris de Helion es un diseño innovador que busca generar electricidad directamente a partir de la fusión nuclear, sin necesidad de usar turbinas. A diferencia de otros enfoques, el Polaris utiliza un campo magnético para comprimir el plasma y generar energía eléctrica directamente, lo que podría simplificar el proceso y reducir los costos.
La empresa sostiene que su tecnología podría ser una solución más rápida y económica para la generación de energía limpia, en comparación con los métodos tradicionales que dependen de turbinas para convertir el calor en electricidad.
El objetivo de Helion es demostrar que su tecnología puede ser comercialmente viable y capaz de competir con las fuentes de energía actuales, ofreciendo una alternativa sostenible y eficiente para el futuro energético del planeta.
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Cómo funciona el reactor Polaris de Helion y por qué la empresa intenta generar electricidad sin usar turbinas
Helion sigue una ruta diferente a la mayoría de las empresas de fusión. Según TechCrunch, su reactor utiliza el concepto de field-reversed configuration, con una cámara que recuerda a un reloj de arena: el combustible entra en los extremos, se convierte en plasma y es acelerado por imanes hasta la colisión en el centro.
Cuando los plasmas se encuentran, comienzan en el rango de 10 millones a 20 millones de grados Celsius. Luego, imanes más fuertes comprimen ese plasma combinado, elevando la temperatura. En febrero de 2026, Helion anunció que el prototipo Polaris alcanzó 150 millones de grados Celsius, un hito repetido por Reuters como uno de los avances más recientes de la empresa.
La ambición técnica de Helion está en el modo de extraer electricidad. En lugar de usar la fusión para generar calor, hervir agua y mover turbinas, la empresa quiere capturar energía directamente por inducción electromagnética, aprovechando la expansión del plasma contra los campos magnéticos del propio sistema. Reuters y TechCrunch destacan que este es uno de los diferenciales centrales de la empresa.
Contrato con Microsoft puso a Helion en el centro de la carrera para entregar energía de fusión a la red en 2028
El acuerdo con Microsoft dio a Helion una vitrina que ninguna otra startup de fusión había alcanzado. Fortune registró que la empresa prometió suministrar al menos 50 MW a Microsoft en hasta un año a partir del inicio de la entrega, o pagar una penalización financiera si no cumple el contrato.
La ambición salió del discurso y entró en fase de obra. En julio de 2025, Reuters informó que Helion inició la construcción del sitio de su primera planta, llamada Orion, en Malaga, Washington, con la meta de atender los data centers de Microsoft hasta 2028.

En junio de 2026, Reuters volvió a informar que Orion estaba en construcción y que la nueva captación multimillonaria sería utilizada para acelerar la implementación comercial, ampliar la capacidad de fabricación y apoyar la entrega de electricidad limpia a los clientes. Esto muestra que el cronograma sigue activo, pero aún depende de que la empresa resuelva el problema más difícil de todos: probar que el sistema genera electricidad líquida útil.
Billones entraron en Helion, pero la empresa aún no ha comprobado el principal hito comercial de la fusión nuclear
El avance financiero de Helion es real. La ronda de US$ 465 millones anunciada en 2026 casi triplicó la valoración de la empresa en relación con la ronda anterior, de US$ 425 millones en enero de 2025, cuando la startup valía US$ 5,4 mil millones.
En el lado técnico, sin embargo, la cuestión decisiva sigue abierta. TechCrunch informó que, al ser preguntado si Helion ya había alcanzado el scientific breakeven, David Kirtley evitó responder directamente y dijo que la empresa está enfocada en “hacer electricidad”, no en hitos científicos puros.
Este punto importa porque temperatura elevada, uso de combustible de fusión y construcción de la planta no equivalen, por sí solos, a una planta comercial funcionando. Reuters fue directa al afirmar que la barrera central del sector sigue siendo generar más energía con la fusión de la que se consume para crear y sostener la reacción.
La apuesta de Sam Altman en Helion se convirtió en símbolo de la conexión entre inteligencia artificial, energía e infraestructura
La inversión de US$ 375 millones hecha por Sam Altman ayudó a transformar a Helion en una de las apuestas más emblemáticas de la nueva carrera energética ligada a la IA. Fortune registró este aporte cuando informó sobre el acuerdo con Microsoft, y Reuters mostró que Altman permaneció entre los inversores de la empresa incluso después de nuevas rondas multimillonarias.
La lógica detrás de este movimiento es clara: la expansión de la inteligencia artificial exige más capacidad computacional, y la capacidad computacional exige más electricidad. Por eso, la fusión nuclear ha pasado a ser tratada por parte del mercado como una posible respuesta a largo plazo para abastecer infraestructura digital a escala.
Si Helion cumple lo que promete, el acuerdo con Microsoft será recordado como un hito histórico de la energía. Si no cumple, el caso permanecerá como uno de los ejemplos más ambiciosos de cómo el capital de la era de la inteligencia artificial pasó a financiar una de las tecnologías más difíciles e inciertas jamás perseguidas por la industria.
