Registro del Hubble muestra una galaxia enana de bajo brillo en medio de estrellas cercanas y galaxias distantes, mientras datos de la observación ayudan a astrónomos a medir distancias cósmicas y comprender movimientos causados por la gravedad en grandes estructuras del universo.
Divulgada por la NASA el 27 de mayo de 2026, la imagen del Telescopio Espacial Hubble muestra la galaxia enana irregular ESO 490-017, un sistema estelar de bajo brillo ubicado a cerca de 23 millones de años luz de la Tierra, en la constelación de Can Mayor.
Con aproximadamente 12 mil años luz de diámetro, la galaxia aparece de forma discreta en el campo observado, como un agrupamiento débil de estrellas visto detrás de astros más brillantes, que pertenecen al primer plano de la escena captada por el Hubble.
Galaxia enana ESO 490-017 aparece como brillo difuso
Ligada al bajo brillo superficial de la ESO 490-017, la apariencia apagada dificulta su identificación inmediata en medio de las estrellas más luminosas que surgen frente a ella, en la misma dirección observada por el telescopio espacial.
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En la composición registrada por el Hubble, las estrellas cercanas se destacan por los picos de difracción, marcas en forma de cruz producidas por el sistema óptico del telescopio, mientras la galaxia enana surge como una concentración tenue en el fondo oscuro.
Esparcidos alrededor de la ESO 490-017, puntos rojizos, anaranjados y beige indican galaxias mucho más distantes, algunas con estructuras espirales perceptibles incluso en escala reducida en el encuadre divulgado por la misión espacial.

Este contraste visual revela la profundidad de la observación, ya que la misma imagen reúne estrellas de la Vía Láctea, una galaxia relativamente cercana en términos astronómicos y objetos aún más remotos en el plano de fondo.
Observación del Hubble ayuda a medir distancias en el universo
Más que un registro visual, los datos usados en la imagen integraron un programa del Hubble enfocado en el estudio del movimiento de galaxias y cúmulos de galaxias por el espacio, según informó la NASA.
En grandes escalas, este desplazamiento ocurre porque la materia en el universo no se distribuye de manera uniforme, lo que hace que la gravedad influya en la trayectoria de galaxias, grupos galácticos y cúmulos a lo largo del tiempo cósmico.
Para describir este movimiento colectivo, la NASA usa la expresión “flujo cósmico”, aplicada a las grandes estructuras que se desplazan bajo el efecto gravitacional de la materia esparcida por el universo, incluida aquella que no aparece directamente en la imagen.
Medir distancias con precisión se vuelve esencial en este tipo de estudio, pues la posición real de una galaxia en el espacio ayuda a reconstruir la influencia gravitacional ejercida por estructuras cercanas y distantes.
Gigantes rojas funcionan como velas estándar
En este trabajo de medición, el Hubble tiene un papel importante al poder observar estrellas individuales en galaxias cercanas, incluidas gigantes rojas de baja masa, usadas como referencia para estimar distancias astronómicas.
Conocidas como “velas estándar”, estas estrellas sirven como objetos de brillo conocido, permitiendo calcular la distancia hasta ellas cuando este valor se compara con el brillo observado desde la Tierra o desde telescopios en órbita.

En el caso de la ESO 490-017, el análisis de las luminosidades de estas gigantes rojas ayuda a establecer la distancia de la galaxia con mayor confiabilidad, dato esencial para estudios sobre la dinámica de las estructuras cósmicas.
A partir de mediciones de este tipo en galaxias cercanas, los investigadores logran montar un cuadro más preciso del vecindario cósmico, etapa necesaria para comprender cómo la gravedad moldea el desplazamiento de sistemas enteros.
Archivo del Hubble preserva datos sobre estrellas locales
Además de contribuir al estudio del flujo cósmico, el programa de observación generó un archivo de referencia sobre tipos de estrellas presentes en galaxias locales, según informó el equipo de la misión Hubble.
Este archivo permite nuevos análisis a partir de los mismos datos y amplía el valor científico de la observación más allá del objetivo inicial de medir distancias y movimientos a gran escala.
En la imagen de ESO 490-017, se reúnen dos aspectos centrales de la astronomía observacional: la capacidad de revelar objetos débiles y distantes y el uso de esos registros para investigar fuerzas gravitacionales que organizan el universo.
Aunque la galaxia enana aparece casi escondida detrás de estrellas más brillantes, su observación ofrece información relevante sobre la distribución de la materia y sobre los caminos recorridos por galaxias en el espacio profundo.
También llama la atención el papel científico de objetos discretos, especialmente cuando ayudan a calibrar distancias y a comprender movimientos que involucran estructuras mucho mayores que la propia galaxia observada.
Con instrumentos capaces de separar estrellas individuales en galaxias cercanas, el telescopio sigue contribuyendo a mediciones que sustentan mapas más detallados del universo local y de su dinámica gravitacional.
Así, ESO 490-017 deja de ser solo una mancha débil en el fondo del cielo y pasa a integrar un esfuerzo mayor para entender cómo materia, gravedad y movimiento se combinan en la arquitectura cósmica.

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