La Sorprendente Historia de un Tesla Model S Usado que Continuó Bajo Control Remoto del Dueño Anterior, Mostrando las Fallas de Seguridad Digital en Vehículos Conectados y los Desafíos que Surgen con la Transferencia de la Propiedad Automotriz Moderna.
Imagina comprar un coche usado de última generación y descubrir que el antiguo propietario aún puede controlar su vehículo a distancia.
Esto fue exactamente lo que le ocurrió a un dueño de Tesla Model S en Estados Unidos, revelando un conflicto inusual entre tecnología y posesión.
Los coches inteligentes, a pesar de los avances impresionantes en seguridad y conectividad, tienen una vulnerabilidad creciente ante ataques remotos e invasiones digitales.
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Este episodio muestra que cuanto más sofisticado es el vehículo, mayor es la exposición a este tipo de problema.
Vulnerabilidades de Coches Conectados y Ataques Remotos
Recientemente, expertos en seguridad automotriz demostraron cuán expuestos están los vehículos conectados al reproducir conversaciones grabadas dentro de un Nissan Leaf y, más grave aún, girando el volante remotamente mientras el coche estaba en movimiento.
En el caso del Tesla Model S, el problema se agravó porque el propietario anterior nunca desvinculó completamente su cuenta del coche, manteniendo el control remoto activo incluso después de la venta.
De acuerdo con relatos del foro Torque News y publicaciones en Reddit, el actual dueño del Tesla —identificado como Vladdroid— enfrentó una verdadera pesadilla tecnológica.
El antiguo propietario limitó la velocidad máxima del coche a 80 km/h y manipulaba el sistema de aire acondicionado a distancia.
Además, utilizaba comandos para encender los asientos calefaccionados, abrir y cerrar puertas, e incluso activar el claxon durante largos períodos durante la madrugada, generando incomodidad y confusión.
Modo Valet y Restricciones Impuestas en el Tesla Model S
Más que un mero inconveniente, el Tesla quedó atrapado en el llamado “modo Valet” o modo restringido — una función destinada a limitar el uso del vehículo por seguridad, pero que en este caso se convirtió en un mecanismo de control abusivo.
Este modo impone varias restricciones, como:
- Necesidad de la tarjeta clave para acceder y conducir el coche.
- Límite de velocidad máxima a 113 km/h.
- Restricción de la aceleración y potencia.
- Cierre del guantera y del maletero delantero.
- Deshabilitación de los lugares de casa y trabajo en el sistema de navegación.
- Comandos de voz desactivados.
- No exhibición de mensajes de texto.
Según el propietario actual, la batería del Tesla llegaba a descargarse un 60% diariamente mientras el coche estaba estacionado, lo que levantaba sospechas de que el vehículo podría ser encendido remotamente sin su consentimiento.

Problemas con Transferencia Digital y Acción del Nuevo Dueño
La lentitud de Tesla para realizar la transferencia digital de la propiedad —exigiendo documentación completa del registro— dejó a Vladdroid sin opciones legales rápidas, y decidió actuar por su cuenta.
Su estrategia fue usar los cargadores Supercharger de Tesla para forzar cargos en la cuenta del dueño anterior, acumulando alrededor de US$ 250 en costos por inactividad.
“Hice esto en varios días de la semana, acumulando costos y tratando de presionar la situación”, explicó él en su relato en Reddit.
Además, después de más de 4,000 intentos, logró adivinar el código para desbloquear el modo Valet, iniciando su ofensiva para retomar el control del vehículo.
Identificación del Antiguo Propietario y Enfoque Educado
Con el acceso liberado, Vladdroid usó los datos guardados en el sistema del coche para identificar la dirección del antiguo propietario, el nombre completo y hasta información personal adicional, como el nombre del medio y propiedades recientes.
Descubrió que el ex-dueño del Tesla era un hombre de 42 años, vicepresidente de una empresa de tecnología, con propiedades valoradas en alrededor de US$ 2 millones.
En lugar de enfrentarse de manera agresiva, el actual dueño envió un mensaje educado informando que el antiguo propietario había olvidado restaurar la configuración de fábrica del coche.
En el mensaje, mencionó que podría enviar un objeto olvidado a la dirección identificada, señalando su disposición para resolver la situación civilizadamente.
El episodio terminó con el ex-dueño devolviendo el control total del Tesla a Vladdroid.
Alerta para la Seguridad Digital en Coches Conectados
Este caso se volvió viral en las redes sociales y levantó una alerta importante sobre la vulnerabilidad de los coches conectados y la necesidad de asegurar la desvinculación total de la propiedad digital en el momento de la venta.
Para expertos en seguridad automotriz, esta historia es un recordatorio de que la conectividad trae confort, pero también expone a los consumidores a riesgos graves si no se toman medidas preventivas.
Con el avance de la tecnología, la cantidad de funciones controlables remotamente en los coches aumenta, lo que exige un cuidado adicional para evitar situaciones de invasión y control indebido.
Es fundamental que los fabricantes mejoren los procesos de transferencia digital y que los compradores verifiquen con atención si se han revocado todos los permisos antes de usar el vehículo.
Además, el episodio sirve para que los usuarios comprendan que ignorar la seguridad digital puede acarrear no solo perjuicios financieros, sino también problemas personales y de seguridad.

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