Investigadores chinos crean biobatería hecha con bacterias vivas, capaz de generar energía sin litio, minería o contaminación — con potencial para revolucionar dispositivos médicos
La escasez de materiales como litio y cobalto preocupa a fabricantes de baterías en el mundo entero. Pero ingenieros chinos pueden haber encontrado una solución sorprendente y ecológica: una batería que funciona con bacterias vivas y que no depende de minería ni genera contaminación.
Nueva tecnología usa bacterias electroactivas
Investigadores del Instituto de Tecnología Avanzada de Shenzhen, en China, desarrollaron una biobatería que genera electricidad con bacterias electroactivas. Estos micro organismos pueden producir energía al interactuar con ciertos materiales.
En el experimento, los científicos utilizaron hidrogeles para albergar las bacterias vivas. Estos materiales suaves garantizan protección y mantienen la actividad de los micro organismos por más tiempo. La estructura creada es pequeña, liviana y tiene potencial para su uso en diversas áreas, especialmente en la medicina.
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Aplicaciones prometedoras en la salud
La nueva biobatería puede generar energía por sí sola y tiene un tamaño ideal para integrarse en dispositivos portátiles. Esto la hace útil para tecnologías médicas, como sensores y sistemas de control corporal.
Según los investigadores, uno de los usos más importantes está en el control de funciones fisiológicas mediante estímulos bioeléctricos.
Esto incluye presión arterial, nervios y otros mecanismos del cuerpo humano. Además, al no requerir recargas frecuentes y no contener elementos tóxicos, la solución es viable para monitoreo en tiempo real y dispositivos de fisioterapia.
Funcionamiento basado en gel con bacterias
El sistema utiliza la bacteria Shewanella oneidensis MR-1, que vive en un gel de alginato. Este material es moldeable con impresoras 3D, lo que permite crear baterías con formas variadas.
La estructura de la biobatería tiene 20 mm de diámetro y 3,2 mm de altura. Está formada por tres partes: un gel con bacterias que actúa como ánodo, un segundo gel con compuestos químicos que funciona como cátodo y una membrana que permite el intercambio de iones entre ambos lados.
Comparación con las baterías de litio
La capacidad de la biobatería todavía es baja: 0,4 mAh por gramo y una densidad energética de 0,008 Wh por litro. Esto es inferior al rendimiento de las baterías de iones de litio. Sin embargo, la innovación se destaca por otras cualidades.
Además de no usar materiales críticos, el sistema presenta buena estabilidad. Durante el uso, el 70% de las bacterias siguen viables. Al final del ciclo, este índice aumenta al 97,6%, indicando eficiencia y durabilidad del sistema.
Aunque todavía está lejos de competir en potencia con las baterías convencionales, la biobatería ofrece ventajas sostenibles y médicas.
Puede recargarse sola, es biocompatible y se adapta a aplicaciones muy específicas, como estimulación de nervios y funcionamiento de dispositivos corporales. Estas características colocan a la tecnología como una fuerte candidata para usos innovadores y ecológicos en el futuro.
Con información de Xataka.

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