En las granjas de engorde, el pasto comienza a ser analizado por mapas digitales e indicadores inteligentes, permitiendo que los ganaderos identifiquen áreas en recuperación, puntos con pérdida de vigor y momentos más adecuados para ajustar la carga de los animales.
En Brasil, una parte de la ganadería de engorde comienza a cambiar la mirada aislada sobre el campo por imágenes de satélite, inteligencia artificial y datos históricos. JetBov lanzó el Monitoreo de Pasto Inteligente, solución creada para seguir la condición de los pastizales y ayudar al productor a decidir cuándo cambiar el ganado de área, dónde fertilizar y qué potrero necesita recuperarse.
El dato más fuerte está en la base utilizada para desarrollar la tecnología. Según el R7, en publicación en Mundo Agro, el SmartNDVI fue construido con más de 10 años de datos, involucrando más de 14 millones de animales y 3,5 millones de áreas de pastizales. En un país con 238,2 millones de cabezas de ganado en 2024, según el IBGE, el cambio apunta a una rutina gigantesca dentro de las granjas.
La decisión que antes dependía del ojo ahora gana indicador

Cambiar el ganado de potrero parece simple, pero define cuánto alimento será aprovechado, cuánto tiempo tendrá el área para descansar y si el pasto mantendrá vigor a lo largo del ciclo. Cuando esta decisión se retrasa, el animal puede consumir más de lo ideal. Cuando ocurre demasiado pronto, parte del forraje puede perderse.
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De acuerdo con el Canal del Criador, el sistema de JetBov utiliza teledetección por satélite, inteligencia artificial, machine learning, datos climáticos e información vegetativa para seguir la condición de los pastizales.
En la práctica, el productor pasa a ver cada área en un mapa. La propuesta es mostrar qué potrero está mejor, cuál perdió vigor, cuál necesita descanso y dónde el manejo puede ser ajustado antes de que el problema aparezca en el bolsillo.
SmartNDVI transforma imagen de satélite en decisión de campo

El centro de la solución es el Índice SmartNDVI, indicador propietario de JetBov que resume la condición del pasto por área o piquete. Según el Canal do Criador y la Balde Branco, el sistema muestra la evolución del pasto a lo largo del tiempo y considera diferencias entre biomas brasileños.
La herramienta ofrece dos lecturas principales: un mapa SmartNDVI, con visualización de la condición de las áreas, y un gráfico histórico, que permite comparar períodos e identificar señales de degradación o recuperación.
La lógica parte del NDVI tradicional, índice usado para medir el vigor de la vegetación a partir de la luz reflejada por las plantas. La NASA explica que las plantas saludables suelen reflejar más infrarrojo cercano y absorber más luz roja. Cuando hay estrés, sequía o pérdida de vigor, esta relación cambia.
Brasil tiene millones de hectáreas donde el pasto perdió fuerza
El punto más fuerte del tema está en el tamaño del problema. Según el MapBiomas, Brasil tenía cerca de 155 millones de hectáreas ocupadas por pastizales en 2024. De ese total, el 21,6%, el equivalente a 33,4 millones de hectáreas, presentaban indicios de bajo vigor.
Este escenario ayuda a explicar por qué monitorear pastizales dejó de ser solo una innovación atractiva en el discurso. En muchas fincas, el pasto es el alimento más estratégico del sistema. Si pierde fuerza, el productor puede necesitar corregir área, ajustar carga, cambiar el descanso o recuperar tramos degradados.
Según el Canal do Criador, la herramienta apoya decisiones como cambio de piquetes, período de descanso, fertilización e identificación de áreas que necesitan recuperación. La Sucesso no Campo también destacó el uso de la solución para planificación forrajera, carga animal y manejo de áreas con diferentes niveles de vigor.
Feicorte 2026 colocó la tecnología en el centro de la ganadería
La solución volvió a ganar visibilidad en junio de 2026, durante la Feicorte, realizada en Presidente Prudente, en el interior de São Paulo. La Sucesso no Campo informó que el monitoreo inteligente de pastizales sería destacado de JetBov en el evento, conectando inteligencia artificial, teledetección y datos climáticos al manejo forrajero.
La publicación también citó apoyo financiero de Finep y uso de la base AgroAPI, de Embrapa Agricultura Digital. Este detalle muestra que la herramienta no nace solo como aplicación aislada, sino dentro de un intento más amplio de digitalizar decisiones de la ganadería de corte.
El satélite ayuda, pero el campo sigue siendo importante
A pesar del avance, la tecnología no mide el pasto como una balanza. Lo más correcto es decir que estima la condición, el vigor y la evolución del pasto basándose en imágenes, clima, historial y datos operativos.
El USGS observa que el NDVI puede tener limitaciones, como saturación en vegetación muy densa e influencia del suelo en la lectura. Por eso, los datos de satélite necesitan ser interpretados junto con la realidad de la finca y el conocimiento de quien acompaña al ganado en el campo.
Al final, la historia va más allá de una empresa lanzando una herramienta. Muestra una ganadería presionada a producir mejor en las áreas ya abiertas, recuperar pastos débiles y reducir desperdicios. Cuando el pasto se convierte en dato, el cambio de piquete deja de ser solo rutina de la finca y pasa a ser una decisión estratégica para el futuro de la carne brasileña.

