La negociación debe comenzar en junio y puede afectar las tarifas en América del Sur, abrir espacio para exportaciones brasileñas de petróleo y ampliar la disputa por minerales críticos.
Japón quiere abrir en junio una negociación con el Mercosur para crear un acuerdo de asociación económica que puede reducir tarifas sobre coches y autopartes japonesas en América del Sur. El movimiento apunta directamente a uno de los mercados más sensibles del bloque y puede alterar la cuenta de competitividad de las automotrices que hoy venden en la región.
Según quatrorodas.abril.com.br, la negociación también involucra energía y minerales estratégicos, dos temas que han ganado peso en la estrategia japonesa. En el radar están desde el petróleo brasileño hasta tierras raras y litio, en un intento de reducir dependencias externas y reforzar el abastecimiento del país asiático.
El anuncio puede avanzar durante la cumbre del G7, en Francia, en encuentros de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, con los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Argentina, Javier Milei. El sector automotriz aparece como prioridad inmediata, pero la agenda es mucho más amplia que eso.
-
Volkswagen prepara un SUV derivado de la nueva Amarok para enfrentar a Toyota SW4 y Haval H9, ocupar la fábrica argentina de Pacheco y transformar una pick-up en una familia de productos más rentable.
-
Brasil gana su primer cargador ultrarrápido de 480 kW para autos eléctricos, atiende hasta cuatro vehículos al mismo tiempo y promete recarga del 10% al 80% en aproximadamente 15 minutos.
-
Olvídate de la Toyota Hilux: con motor 2.0 turbo y 475 cv, la nueva BYD Shark Performance remolca 3.500 kg, acelera en 5,5 segundos y resuelve una crítica histórica, pero pierde capacidad de carga y sorprende incluso a los propietarios de camionetas medianas.
-
Desde una isla artificial en el Golfo, la petrolera de Abu Dhabi perforó más de quince kilómetros en horizontal y obtuvo el título del pozo más largo jamás perforado en el mundo.
Tarifas de más de 13% colocan a las automotrices japonesas en desventaja
Hoy, las automotrices japonesas enfrentan tarifas medias superiores al 13% en países como Brasil y Argentina. Es un peso relevante para marcas que compiten por espacio en mercados donde el precio final cuenta mucho en la decisión de compra.
Al mismo tiempo, el gobierno japonés quiere evitar perder terreno frente a fabricantes europeos tras la entrada en vigor provisional del acuerdo entre Mercosur y Unión Europea. Este tratado da ventajas arancelarias a grupos como Volkswagen, Stellantis y Renault, y ha encendido la alerta en Tokio.
Toyota, Honda y Nissan pueden ganar espacio en la región
Entre las empresas que pueden beneficiarse de un eventual acuerdo están Toyota, Honda y Nissan. En la práctica, un alivio arancelario puede mejorar la posición de estas marcas en el Mercosur, especialmente en un escenario de competencia más dura con grupos europeos.
Hoy, ningún coche producido en el Mercosur es exportado a Japón. En sentido contrario, vehículos de marcas japonesas continúan siendo importados a países sudamericanos, incluyendo modelos de Lexus y Subaru. Si la negociación avanza, la relación comercial entre los dos lados puede ganar otra escala.
Brasil se convierte en pieza central en la búsqueda de petróleo y minerales críticos
Además del sector automotriz, Japón quiere reforzar su seguridad energética. El país importa cerca del 90% del petróleo crudo que consume del Medio Oriente y sufrió impactos recientes tras interrupciones en el Estrecho de Ormuz.
En este escenario, Brasil pasó a ser visto como alternativa estratégica. Durante una visita a Tokio, el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, afirmó que Petrobras está lista para ampliar exportaciones al mercado japonés.
Otro punto sensible es el suministro de minerales críticos usados en baterías y vehículos electrificados. Japón quiere reducir la dependencia de China en el acceso a tierras raras, mientras que Brasil tiene una de las mayores reservas mundiales de estos materiales. Por su parte, Argentina aparece como uno de los principales productores globales de litio.
La resistencia agrícola quedó atrás, y la urgencia ahora es otra
El acuerdo entre Mercosur y Japón ha sido discutido durante años, pero se encontraba con la resistencia del sector agrícola japonés, sobre todo por la importación de carne bovina sudamericana. La crisis energética reciente, sin embargo, alteró la prioridad del gobierno japonés.
Con la presión sobre energía, minerales y competitividad industrial, la negociación ganó nuevo impulso. Para la industria automotriz japonesa, el movimiento se volvió urgente después del avance del pacto entre Mercosur y Unión Europea, que puede dejar a las marcas asiáticas en desventaja dentro de uno de los mercados más relevantes fuera de los grandes centros tradicionales.
Si la conversación avanza, el impacto puede ir mucho más allá de los coches más baratos. El acuerdo puede rediseñar rutas de comercio, fortalecer exportaciones brasileñas y colocar al Mercosur en el centro de una disputa global por energía y materias primas. Si sigues el sector, vale la pena estar atento a los próximos pasos de esta negociación.

¡Sé la primera persona en reaccionar!