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Los ríos del planeta podrían estar abriendo una fuga climática invisible: un estudio en Nature revela que el 59% del CO2 liberado por los sistemas fluviales podría provenir de carbono milenario atrapado durante siglos en el suelo y las rocas, ahora regresando a la atmósfera a escala global.

Escrito por Valdemar Medeiros
Publicado el 04/05/2026 a las 11:46
Actualizado el 04/05/2026 a las 11:47
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Estudio en Nature revela que los ríos liberan carbono milenario, pudiendo alterar el ciclo climático global y acelerar el calentamiento.

El 4 de junio de 2025, un estudio publicado en la revista científica Nature reveló un cambio profundo en la forma en que la ciencia entiende el ciclo global del carbono. Liderado por investigadores de la University of Bristol, con participación de la University of Oxford y del UK Centre for Ecology and Hydrology, el trabajo mostró que el 59 ± 17% del CO₂ emitido por ríos en el mundo puede provenir de carbono antiguo, con edad milenaria o superior, almacenado por largos períodos en suelos, sedimentos y formaciones geológicas.

Este resultado confronta una de las premisas más importantes de los modelos climáticos: la idea de que los ríos liberan principalmente carbono reciente, ligado a la biomasa producida por plantas en las últimas décadas. En la práctica, los datos indican que los sistemas fluviales también funcionan como una ruta de escape de carbono preindustrial antiguo, transfiriendo a la atmósfera cerca de 1,2 ± 0,3 petagramos de carbono por año a partir de existencias terrestres que se consideraban más estables en el ciclo del planeta.

Continúe leyendo a continuación para entender por qué este fenómeno preocupa a los científicos, cómo se está liberando este carbono y por qué esto puede alterar el equilibrio climático global.

Estudio muestra que los ríos están liberando carbono milenario que estaba atrapado en el suelo y las rocas

El descubrimiento central del estudio se basa en análisis de radiocarbono, que permiten identificar la edad del carbono presente en el agua de los ríos. Al reunir una base de datos global con cientos de mediciones, los investigadores identificaron que una parte significativa del CO₂ emitido por sistemas fluviales tiene origen en carbono muy antiguo.

Este carbono puede haber sido almacenado durante siglos, milenios o incluso millones de años, en suelos profundos, rocas y depósitos geológicos. 

Cuando este material es movilizado por procesos naturales como la erosión, el escurrimiento de agua y la disolución de minerales, es transportado por los ríos y liberado a la atmósfera en forma de dióxido de carbono.

Esto significa que parte del carbono que estaba fuera del ciclo activo del clima está volviendo a circular, algo que no era plenamente considerado en los modelos climáticos anteriores.

El volumen liberado puede alcanzar 1,2 petagramos de carbono por año a escala global

El estudio también cuantificó el impacto de este fenómeno. Los datos indican que los ríos liberan aproximadamente 1,2 ± 0,3 petagramos de carbono por año provenientes de fuentes antiguas, un volumen comparable a flujos importantes del ciclo global del carbono. 

Los ríos del planeta podrían estar abriendo una fuga climática
Los ríos del planeta podrían estar abriendo una fuga climática

A efectos de escala, este valor se aproxima a la magnitud del intercambio neto de carbono entre la vegetación terrestre y la atmósfera, uno de los principales procesos naturales que regulan el clima.

Esto posiciona a los ríos como un elemento mucho más activo en el sistema climático de lo que se imaginaba, no solo transportando carbono, sino también liberando existencias antiguas.

Descubrimiento desafía modelos climáticos que subestimaban las emisiones de los ríos

Antes de este estudio, la mayoría de los modelos climáticos consideraban que el CO₂ emitido por los ríos provenía principalmente de la descomposición de materia orgánica reciente, como hojas y plantas.

Esta visión implicaba que el carbono liberado ya formaba parte del ciclo activo, siendo reabsorbido relativamente rápido por la vegetación.

El nuevo resultado cambia este entendimiento. Muestra que una parte significativa del carbono liberado estaba fuera de este ciclo y puede representar una pérdida real de carbono almacenado en el planeta.

Esto crea una brecha importante en los modelos climáticos actuales, que pueden estar subestimando la cantidad de carbono liberada a la atmósfera.

Los ríos funcionan como “corredores invisibles” que conectan el suelo profundo y la atmósfera

Los investigadores destacan que los ríos actúan como un sistema de transporte lateral, conectando regiones profundas del suelo y de la corteza terrestre a la atmósfera.

En lugar de que el carbono permanezca almacenado, puede ser movilizado y liberado a través del flujo hídrico. Este proceso ocurre de forma continua y global, pasando desapercibido en la mayoría de los análisis climáticos tradicionales.

Es por eso que los científicos describen este fenómeno como una “fuga invisible”, ya que no implica emisiones directas como industrias o quemas, pero aun así contribuye al aumento de CO₂ en la atmósfera.

El origen del carbono antiguo involucra suelos profundos, rocas y procesos geológicos

El estudio identificó dos fuentes principales de este carbono antiguo. Una de ellas es el carbono orgánico profundo, acumulado en el suelo a lo largo de miles de años. La otra es el carbono petrogénico, originado de la descomposición de rocas ricas en carbono.

Estos materiales pueden ser movilizados por procesos como:

  • erosión del suelo,
  • meteorización química,
  • escorrentía de agua subterránea,
  • transporte fluvial.

Cuando llegan a los ríos, estos compuestos pueden ser transformados en CO₂ y liberados a la atmósfera.

El calentamiento global puede acelerar la liberación de este carbono antiguo

Aunque el estudio no señala una causa única, hay indicios de que los cambios ambientales pueden intensificar este proceso.

El aumento de la temperatura, las alteraciones en el régimen de lluvias y los cambios en el uso del suelo pueden acelerar la erosión y la movilización de carbono antiguo. Además, eventos extremos como inundaciones y sequías pueden aumentar el transporte de material a los ríos.

Esto crea la posibilidad de un ciclo de retroalimentación, en el que el calentamiento global contribuye a liberar más carbono, que a su vez intensifica el calentamiento.

El impacto puede alterar el equilibrio entre fuentes y sumideros de carbono

El equilibrio climático depende de la relación entre fuentes y sumideros de carbono. Bosques, suelos y océanos actúan como sistemas de absorción, mientras que las actividades humanas y los procesos naturales liberan CO₂.

El descubrimiento de que los ríos liberan grandes cantidades de carbono antiguo sugiere que este equilibrio puede ser más frágil de lo que se pensaba.

Si una parte significativa de este carbono no es compensada por la absorción en otros sistemas, el resultado puede ser un aumento neto en las concentraciones atmosféricas.

El fenómeno global fue identificado en ríos de todos los continentes

Los datos utilizados en el estudio abarcan ríos de diferentes regiones del planeta, incluyendo áreas tropicales, templadas y frías.

Esto indica que el fenómeno no es localizado, sino global. La presencia de carbono antiguo fue observada en sistemas con diferentes características geológicas y ambientales, reforzando la idea de que este proceso forma parte del funcionamiento general del planeta.

La principal consecuencia del descubrimiento es la necesidad de revisar el papel de los ríos en el ciclo del carbono. Dejan de ser vistos solo como transportadores de carbono reciente y pasan a ser reconocidos como fuentes activas de carbono antiguo.

Esto puede requerir ajustes en modelos climáticos, políticas ambientales y estrategias de mitigación. Lo que parecía un detalle hidrológico se revela como un componente estructural del clima global.

Ahora la pregunta que queda es directa: si los ríos de todo el mundo están liberando carbono que estuvo atrapado durante miles de años, ¿hasta qué punto está preparado el planeta para lidiar con esta “fuga invisible” que puede alterar el equilibrio climático sin que la mayoría de las personas siquiera lo perciba?

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Valdemar Medeiros

Formado en Periodismo y Marketing, es autor de más de 20 mil artículos que ya han alcanzado a millones de lectores en Brasil y en el extranjero. Ha escrito para marcas y medios como 99, Natura, O Boticário, CPG – Click Petróleo e Gás, Agência Raccon y otros. Especialista en Industria Automotriz, Tecnología, Carreras (empleabilidad y cursos), Economía y otros temas. Contacto y sugerencias de pauta: valdemarmedeiros4@gmail.com. ¡No aceptamos currículos!

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