El marco industrial reposiciona la defensa aérea brasileña y amplía la autonomía tecnológica con producción local de cazas supersónicos, transferencia de conocimiento e impacto económico relevante en la Base Industrial de Defensa, en contraste con modelos basados solo en la compra externa de aeronaves listas.
Brasil presentó el 25 de marzo de 2026, en Gavião Peixoto, en el interior de São Paulo, el primer F-39E Gripen ensamblado en el país.
El evento marcó la entrada de Brasil en el grupo de naciones con capacidad de producir aeronaves supersónicas de combate y consolidó un paso que se había estado preparando desde la firma del contrato con la sueca Saab, en octubre de 2014.
La ceremonia marca el avance en la producción del Gripen en Brasil
La ceremonia reunió al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, al vicepresidente Geraldo Alckmin, al ministro de Defensa, José Múcio, representantes de Embraer, de la FAB y de Saab.
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Durante el evento, Lula bautizó la aeronave y afirmó que voló escoltado por el primer Gripen producido en Brasil, en un momento que simboliza un país que invierte en tecnología y reafirma su soberanía.
Más que la presentación de una nueva aeronave, el acto tuvo peso industrial y estratégico.
Inversión multimillonaria y transferencia de tecnología
El programa Caza FX-2 prevé inversiones de R$ 28,5 mil millones entre 2014 y 2033, incluyendo adquisición, producción, simuladores, soporte logístico y transferencia de tecnología.
En el diseño oficial del proyecto, Brasil contrató 36 aeronaves, de las cuales 15 están programadas para producción en territorio nacional.
Este punto ayuda a explicar por qué el programa brasileño se trata a menudo de manera diferente a una simple compra externa.
Además del ensamblaje local, parte de los componentes estructurales del Gripen ya se produce en el país, como la fuselaje delantera y trasera, el cono de cola y los frenos aerodinámicos.
La producción nacional resultó de más de un millón de horas de desarrollo, producción, ensayos y soporte, sumadas a 600 mil horas de entrenamiento.
Elección del Gripen y estrategia a largo plazo
La opción brasileña por el Gripen se formalizó tras un concurso que también involucró al F/A-18 Super Hornet y al Rafale.
El diferencial del modelo sueco estuvo en la combinación entre modernización de la flota, transferencia de tecnología y capacidad de nacionalización de la producción.
Saab también sostiene que el Gripen fue diseñado para operar con costos menores que otros cazas occidentales, un factor relevante en la planificación a largo plazo.
Retrasos en el cronograma y nuevas metas
El cronograma quedó por debajo de lo que se imaginaba cuando se firmó el contrato.
La previsión de conclusión del emprendimiento va hasta 24 de junio de 2033.
Hasta 2025, se habían entregado diez aeronaves, y la meta oficial para 2026 pasó a ser la entrega de las dos primeras unidades producidas en Brasil.
Al celebrar el hito, José Múcio afirmó que la entrega prevista para 2026 “es una realidad en el día de hoy”, mientras que el comandante de la Aeronáutica calificó el avance como inédito para la región.
Cadena industrial y generación de empleos
La dimensión económica del programa también aparece en la cadena formada alrededor de la aeronave.
Además de Embraer y Saab, empresas brasileñas participan en el desarrollo y suministro del proyecto.
La iniciativa tiene un potencial estimado de 13 mil empleos en el país, siendo alrededor de 2.200 directos y 10.800 indirectos.
La evaluación oficial es que este arreglo fortalece la Base Industrial de Defensa y reduce la dependencia tecnológica externa.
Comparación regional y estrategias distintas
La repercusión regional amplía este significado.
Saab pretende usar la línea brasileña como plataforma de exportación, movimiento reforzado por negociaciones con otros países de América Latina.
En paralelo, Argentina cerró en abril de 2024 un contrato de alrededor de US$ 300 millones para adquirir 24 F-16 usados de Dinamarca.
Los dos movimientos exponen estrategias distintas: por un lado, la compra de aeronaves listas; por otro, un programa de reequipamiento asociado a la transferencia de tecnología y producción local.
Papel de Brasil en la industria aeronáutica global
La comparación ganó espacio porque Brasil no se limitó a incorporar un nuevo caza a la flota.
El proyecto pasó a ser presentado como un vector de soberanía, desarrollo tecnológico e inserción internacional de la industria aeronáutica nacional.
Al resumir este razonamiento, José Múcio declaró que invertir en defensa permite al país consolidar su poder disuasorio y posicionarse como el mayor polo productor de América Latina.
El presidente de Saab destacó que esta es la primera vez, desde la fundación de la empresa en 1937, que un caza es fabricado fuera de Suecia.


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