Investigadores documentaron por primera vez en África una especie de peces escalando una cascada vertical de 15 metros en las Cataratas de Luvilombo, en la República Democrática del Congo. Los peces-concha (Parakneria thysi) tardan casi 10 horas en completar la subida usando ganchos microscópicos en las aletas llamados unculos. El estudio fue publicado en la revista Scientific Reports.
miles de pequeños peces fueron sorprendidos haciendo algo que parece imposible: escalando una cascada de 15 metros de altura en vertical, sin saltar, sin nadar contra la corriente, sino literalmente subiendo por la pared rocosa como si fueran alpinistas en miniatura. Los investigadores documentaron el comportamiento de la especie Parakneria thysi, un pez-concha que vive en las Cataratas de Luvilombo, en la cuenca superior del Congo. Los peces se agarran a las superficies rocosas húmedas usando aletas pectorales apoyadas por aletas pelvicas y auxiliadas por diminutas proyecciones en forma de gancho llamadas unculos, que funcionan como equipo de escalada biológico. La subida lleva casi 10 horas, con los peces moviéndose en cortos períodos y descansando frecuentemente a lo largo de la pared vertical.
El descubrimiento es el primero de su tipo registrado en África y fue publicado en la revista Scientific Reports. Los investigadores observaron a los peces subiendo la cascada durante las crecidas estacionales a finales de la temporada de lluvias, típicamente en abril y mayo, y documentaron el comportamiento en cuatro ocasiones entre 2018 y 2020. Solo se vieron individuos de tamaño pequeño a mediano, con alrededor de 3,7 a 4,8 centímetros de longitud, escalando. Los peces más grandes, que pueden alcanzar 9,8 centímetros, aparentemente son demasiado pesados para que sus aletas soporten la jornada vertical.
Cómo los peces consiguen escalar una cascada de 15 metros

Según información divulgada por el portal de la CNN Brasil, el mecanismo que permite a los peces subir una pared rocosa vertical es una combinación de anatomía especializada y técnica de escalada. Los peces se fijan en la roca húmeda usando las aletas pectorales como puntos de apoyo, mientras que las aletas pelvicas proporcionan soporte adicional. Los unculos, diminutas proyecciones en forma de gancho presentes en las aletas, funcionan como grampas microscópicas que impiden que los peces se deslicen en la superficie mojada.
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La técnica de subida es tan ingeniosa como la anatomía que la permite. Los peces se impulsan hacia arriba balanceando el cuerpo de un lado a otro, un movimiento que recuerda vagamente a un escalador alternando los puntos de apoyo durante una escalada. No suben por el agua corriente, sino por la llamada zona de salpicaduras, áreas de la roca mantenidas húmedas por los rociados de la cascada sin flujo directo de agua. En escala humana, el hecho sería comparable a una persona escalando cientos de metros en vertical usando solo las manos y los pies.
Los riesgos que los peces enfrentan durante la escalada
La subida de casi 10 horas es tan peligrosa como impresionante. Chorros repentinos de agua pueden golpear a los peces durante la escalada y derribarlos de la pared rocosa, especialmente en los tramos donde necesitan girar cabeza abajo para atravesar secciones en balanceo. Los peces que caen en la base de la cascada, donde hay suficiente volumen de agua para amortiguarlos, tienen mayor probabilidad de sobrevivir y volver a intentarlo.
Sin embargo, la caída no siempre termina bien. Los peces que caen directamente sobre las rocas pueden no sobrevivir al impacto, lo que convierte cada intento de escalada en una apuesta entre alcanzar la cima y perder la vida. Solo los individuos de pequeño a mediano tamaño logran realizar la subida, lo que sugiere que existe un límite de peso y tamaño por encima del cual las aletas y los unculos no pueden sostener el cuerpo del animal en la superficie vertical. La selección natural favorece a los más pequeños en esta jornada específica.
Por qué los peces arriesgan la vida para escalar una cascada
La pregunta más obvia es: ¿por qué los peces hacen esto? Los investigadores creen que la motivación es ecológica: al subir la cascada, los peces alcanzan tramos del río con menos competencia por alimento, menos depredadores y condiciones de vida más adecuadas para su supervivencia y reproducción. La cascada funciona como una barrera natural que separa dos ambientes distintos, y los peces que logran superarla acceden a un territorio menos disputado.
Este comportamiento es un ejemplo de cómo la presión evolutiva puede generar soluciones sorprendentes. Los peces que han desarrollado unculos más eficientes y aletas más fuertes a lo largo de millones de años han tenido ventaja sobre los que se quedaron en la base de la cascada, donde la competencia es mayor y los depredadores son más numerosos. La escalada no es un accidente comportamental, es una estrategia de supervivencia que la evolución ha refinado a lo largo de generaciones incontables.
Lo que el descubrimiento revela sobre los ríos del Congo que casi nadie estudia
La cuenca del Congo es el segundo mayor sistema fluvial del mundo y alberga la segunda mayor selva tropical del planeta, pero la investigación sobre el comportamiento de los peces en la región es prácticamente inexistente. «Este descubrimiento destaca la importancia de mantener la continuidad de los cursos de agua, particularmente en el contexto de la Cuenca del Congo, donde los estudios sobre el comportamiento de los peces son prácticamente inexistentes», explicó Pacifique Kiwele, investigador de la Universidad de Lubumbashi y autor principal del estudio.
A falta de pesquisa significa que comportamientos como el de los peces escaladores pueden estar ocurriendo en decenas de otros lugares sin haber sido documentados jamás. «Es muy posible que otras especies de peces que viven en hábitats de corrientes rápidas sean capaces de superar obstáculos verticales similares», afirmó Kiwele, añadiendo que el equipo planea realizar más trabajos de campo para investigar esta posibilidad. Mientras tanto, los peces que nadie conocía continúan escalando una cascada que nadie estudiaba, en un río que casi nadie investiga.
Las amenazas humanas que pueden acabar con los peces escaladores
A pesar de haber sobrevivido durante millones de años escalando cascadas, los peces-concha del Congo enfrentan dos amenazas para las que la evolución no los preparó. La pesca ilegal con redes de mosquitera de malla fina captura fácilmente a los peces de pequeño tamaño, exactamente los únicos capaces de realizar la escalada. La segunda amenaza es la extracción de agua para riego, que en algunos años agotó el río Luvilombo, eliminando el flujo de agua que mantiene la zona de salpicaduras por donde los peces suben.
Sin la zona húmeda en la pared rocosa, la escalada se vuelve imposible. Si el río se seca o se desvía para riego, los peces pierden no solo el ambiente acuático, sino la ruta de migración vertical que les da acceso al hábitat superior de la cascada. Para una especie cuya supervivencia depende de escalar 15 metros de roca vertical con ganchos microscópicos, la pérdida del único camino viable puede significar la extinción local incluso antes de que los científicos terminen de estudiarla.
Miles de peces han sido sorprendidos escalando una cascada de 15 metros en el Congo usando ganchos microscópicos en las aletas. ¿Lo creerías sin verlo? ¿Qué otras especies desconocidas pueden existir en ríos que nadie investiga? Deja tu opinión en los comentarios.

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