Ejecutivo Detrás de los Hipercarros Más Potentes del Mundo Guarda en Su Garaje un Volkswagen Golf con Detalles Raros, Revelando Cómo la Tradición, la Tecnología y la Pasión por la Dirección Moldean Incluso los Gustos Más Sorprendentes del Universo Automotriz de Élite.
Cuando se habla de CEOs de grandes montadoras, la imagen que viene a la mente generalmente es la de ejecutivos sobrios, vistiendo trajes y adoptando posturas moderadas y conservadoras.
No obstante, Mate Rimac, actual CEO de Bugatti, escapa completamente de este estereotipo.
Conocido por su pasión por los coches eléctricos de alto rendimiento, Rimac construyó su carrera revolucionando vehículos con tecnologías que pocos se atreven a explorar.
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El tiempo en mayo tendrá frente fría, riesgo de heladas y lluvias superiores a 100 mm, mientras que el calor y la sequía preocupan a los cultivos en el centro de Brasil.
Un Comienzo Improbable
Todo comenzó con un proyecto inusual: un BMW E30 de 1983 con motor roto, que él transformó en uno de los eléctricos más potentes de su época.
Apodado «Monstruo Verde», el coche eléctrico de Rimac desarrollaba impresionantes 600 caballos de potencia, conquistando en 2011 el título de eléctrico de aceleración más rápida del mundo.
Este logro llamó la atención de la industria automotriz y marcó el inicio de la trayectoria del empresario croata.

Coleccionista de BMWs y un VW Especial
Con el tiempo, Mate Rimac ha coleccionado varios modelos de BMW, su marca favorita, incluyendo ejemplares icónicos como el M5 E39, M3 E30 Sport Evolution, además de conducir modelos deportivos como el Z4 M Coupe y el F90 M5 Competition.
También tuvo en su garaje un M3 CSL E46 y un M6 E64 equipado con motor V-10, lo que confirma su gusto por máquinas potentes y con pedigrí de competición.
Pero no solo vive de BMWs el ejecutivo.
Sorprendentemente, en el garaje de Rimac existe un Volkswagen Golf muy especial: un Golf R32 de quinta generación, versión de cinco puertas con cambio DSG de seis marchas y una llave que recuerda a la de los legendarios Bugatti Veyron.
Este Golf, aunque discreto para los estándares de Rimac, es un verdadero tesoro para quienes conocen su historia.

El Golf R32 y la Visión Futurista
En la época en que fue lanzado, el Golf R32 ofrecía motor VR-6 y venía tanto con cambio manual como con el DSG.
Rimac conduce su ejemplar con orgullo, pero cree que una restauración moderna enfocada en mejoras internas y conectividad tecnológica lo convertiría en uno de los hot hatches más increíbles del mercado.
Esta mirada hacia el pasado con un toque futurista refleja exactamente el perfil del CEO, que une la tradición automotriz con la innovación tecnológica.
Decisiones Estratégicas en Bugatti y Volkswagen
Además de su fascinación por modelos históricos, Mate Rimac tuvo un papel fundamental en la dirección estratégica de Bugatti y del Grupo Volkswagen.
Según informes, fue él quien convenció al grupo de abandonar la idea de transformar el sucesor del Bugatti Chiron en un SUV eléctrico, prefiriendo apostar por un hipercarro de alta performance.
Así nació el Tourbillon, equipado con un motor V-16 atmosférico de 8,3 litros, reforzando la identidad de Bugatti como fabricante de máquinas exclusivas y radicales.
Los Proyectos Más Locos del Golf
La pasión por el Golf de Rimac va más allá de la versión R32.
Existe hasta un histórico curioso dentro de la Volkswagen, que ya intentó combinar el Golf con motores inimaginables.
Por ejemplo, el concepto Golf GTI W12-650, basado en la quinta generación del hatch, llegó a estar equipado con un motor W12 de 641 caballos del Bentley Continental GT, instalado detrás de los bancos delanteros.
A pesar de nunca haber salido del prototipo, este proyecto muestra cuánto puede ser versátil e inspirador el Golf para entusiastas y ejecutivos como Rimac.
Otro ejemplo de proyecto no oficial fue el prototipo funcional con motor V10 de 500 caballos, también basado en el Golf Mk5, que terminó sin entrar en producción, pero revela la ambición de Volkswagen de explorar versiones extremas de sus modelos tradicionales.

CEOs que Aman Coches Deportivos
Este perfil de CEO entusiasta no es exclusividad de Mate Rimac.
Christian von Koenigsegg, fundador del fabricante sueco de hipercarros Koenigsegg, por ejemplo, ya reveló que gastaría su último tanque de combustible en el Mazda Miata que compró a los 19 años, un coche conocido por su diversión al conducir.
Ivan Espinosa, nuevo presidente de Nissan, también demuestra su pasión al usar diariamente un Nissan Z para ir al trabajo.
Estos ejemplos de líderes apasionados por los coches traen esperanza para los fans del automovilismo, mostrando que la cultura automotriz y la diversión al volante aún tienen espacio en un mundo dominado por SUVs, electrificación y recortes de costos.
El Futuro de los Coches Deportivos Según Entusiastas
Con el avance de las tecnologías, muchos apuestan que los coches deportivos y manuales desaparecerán, pero la influencia de ejecutivos como Rimac y sus colegas mantiene viva la llama de los vehículos que privilegian el placer de conducir.
Aún más, el compromiso de estos CEOs con la innovación tecnológica es evidente, pues combinan rendimiento, sostenibilidad y conectividad en sus proyectos, abriendo caminos para un futuro automotriz que respeta el pasado y mira hacia delante.
Así, el Volkswagen Golf R32 del CEO de Bugatti no es solo un coche: es un símbolo de pasión, nostalgia y futuro.
Un automóvil que lleva la esencia de un entusiasta que sabe cómo equilibrar tradición y vanguardia.
¿Y tú, crees que la influencia de CEOs apasionados puede preservar la cultura de los coches deportivos en medio de la revolución de los vehículos eléctricos y SUVs? ¡Comparte tu opinión!



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