Sacrificio de más de 90 mil bovinos en Rusia, sospechas de fiebre aftosa y alerta de China elevan la tensión en el mercado internacional de carne
La crisis en el ganado de Rusia ganó peso tras el sacrificio de más de 90 mil animales en al menos nueve regiones desde febrero, medidas de contención y un foco de fiebre aftosa confirmado por China en la frontera rusa.
Sacrificio en masa genera desconfianza
Desde febrero, más de 90 mil cabezas de ganado han sido sacrificadas en al menos nueve regiones rusas. La mayor concentración ocurrió en Altai, en Siberia, y la respuesta levantó dudas sobre la gravedad del problema.
Las autoridades rusas dicen que los casos están ligados a la pasteurelosis, una infección bacteriana leve.
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Aun así, el sacrificio a gran escala llamó la atención porque la enfermedad suele ser tratable con antibióticos y no exige la eliminación total de los rebaños.
Además del sacrificio de los animales, hubo bloqueo de aldeas, restricciones de circulación y control de información.
Para expertos independientes, estas medidas se parecen a los protocolos usados en brotes contagiosos, como los de fiebre aftosa.
La diferencia entre la versión oficial y las acciones adoptadas amplió la desconfianza entre veterinarios, periodistas y productores rurales.
Brotes en China amplían la alerta
La crisis ganó dimensión cuando China confirmó un foco de fiebre aftosa en Xinjiang, región en el noroeste del país que hace frontera con Rusia, Mongolia y Kazajistán.
Según el Ministerio de Agricultura de China, 219 bovinos dieron positivo para una variante del virus en dos rebaños que suman más de 6,2 mil animales. Las autoridades clasificaron la cepa como contagiosa.
El gobierno chino informó que la variante puede ser resistente a las vacunas disponibles en el país. Además, indicó que el origen de la infección puede haber venido del exterior.
Como respuesta, China determinó el sacrificio sanitario de los animales infectados, la desinfección de las áreas afectadas y el refuerzo en el control de fronteras, incluyendo la lucha contra el transporte ilegal de ganado.
La presión externa crece sobre Moscú
El servicio diplomático del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos afirmó que la escala del sacrificio y las medidas comerciales adoptadas por países vecinos pueden indicar un brote no confirmado de fiebre aftosa en Rusia.
Entre estas reacciones está el bloqueo de Kazajistán a la carne rusa. El movimiento elevó la presión sobre Moscú y reforzó las sospechas sobre la crisis sanitaria.
Las autoridades rusas rechazan esta hipótesis y mantienen la versión de que los casos están relacionados con la rabia, la pasteurelosis y otras infecciones no especificadas.
En 2025, la Organización Mundial de Salud Animal reconoció a Rusia como país libre de fiebre aftosa. Este estatus sanitario es esencial para mantener el acceso a mercados internacionales.
La pérdida de esta certificación podría causar impactos severos en las exportaciones de carne y ganado, afectando directamente la economía agropecuaria rusa.
Los productores reaccionan y exigen explicaciones
Productores rurales rusos han aumentado la presión política. Agricultores de al menos cinco regiones viajaron a Moscú para pedir que Vladimir Putin suspenda el sacrificio en masa e investigue las decisiones de las autoridades locales.
Las pérdidas son expresivas. Las estimaciones apuntan a un perjuicio directo de 1,59 mil millones de rublos, alrededor de 19,5 millones de dólares, además de daños adicionales superiores a 4,5 millones de dólares.
El Consejo Agrario de Toda Rusia presentó una petición con más de 31 mil firmas pidiendo la interrupción de los sacrificios, indemnización a los productores e investigación sobre posibles fallas en la gestión de la crisis.
Los relatos de campo han aumentado la tensión. Los agricultores afirman que animales aparentemente sanos fueron sacrificados sin pruebas de laboratorio, lo que refuerza la percepción de protocolos inconsistentes y poca transparencia.
El gobierno reorganiza el área veterinaria
Putin firmó un decreto que reorganiza la producción de vacunas veterinarias en el país. La medida crea la Compañía Rusa de la Industria Biológica a partir de la fusión de empresas estatales.
La justificación oficial es garantizar independencia tecnológica y fortalecer la medicina veterinaria. Al mismo tiempo, la decisión es vista como una respuesta indirecta a las presiones sanitarias enfrentadas por Rusia.
El episodio muestra cómo las enfermedades en el ganado afectan el comercio internacional de proteínas, con riesgo de embargos, pérdidas financieras e inestabilidad en los precios globales.
La combinación entre sacrificio en masa, sospechas sanitarias, reacción internacional y foco confirmado de fiebre aftosa en China ha transformado el caso en una de las alertas recientes para la ganadería mundial.
Para Brasil, refuerza la importancia de mantener protocolos sanitarios rígidos, trazabilidad y transparencia.
Con información de Compre Rural.

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