Microsoft y Amazon negocian el uso de antiguas plantas europeas como centros de datos, aprovechando la infraestructura ya existente para acelerar la conversión y reducir costos
Los compromisos climáticos asumidos por la Europacerraron el ciclo de muchas plantas eléctricas de gas y carbón. Aunque gran parte de ellas ya esté fuera de operación, el avance de la inteligencia artificial puede dar un nuevo destino a estas estructuras.
Lo más importante es que no se trata de retomar la quema de combustibles fósiles, sino de reconvertir estas plantas en modernos centros de datos.
Según Reuters, Microsoft y Amazon están a la vanguardia de estas negociaciones. Las gigantes de la tecnología mantienen conversaciones con Engie, RWE y Enel para viabilizar el uso de las antiguas instalaciones. Para las compañías energéticas, el plan representa una oportunidad doble.
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Plantas abandonadas: ventajas para todos los lados
La primera ventaja es obvia: generar ingresos a partir de espacios que no tenían perspectiva de uso. La segunda es aún más estratégica, porque estas empresas pueden proporcionar directamente la electricidad que los centros de datos necesitan.
Por lo tanto, se crea un ciclo en el que tanto las compañías de tecnología como las de energía lucran.
Bobby Hollis, vicepresidente de energía de Microsoft, destacó que estas plantas ya cuentan con infraestructura esencial, como sistemas de suministro de agua y de recuperación de calor.
Esto reduce la necesidad de adaptaciones complejas, acelerando la conversión.
Rapidez y economía
Lindsay McQuade, directora de energía para la región EMEA en Amazon, refuerza que la aprobación de licencias puede ser más rápida que para nuevas construcciones.
Como gran parte de la estructura ya existe, los costos y plazos son significativamente menores. Esta agilidad, sumada a la inversión moderada, explica el interés creciente de las gigantes tecnológicas.
El histórico reciente muestra el tamaño del potencial. Desde 2005, Europa y el Reino Unido han cerrado 190 plantas de carbón y lignito.
Otras 153 deben cerrar sus actividades hasta 2038. Esto significa cientos de edificios industriales listos para ser reutilizados.
Desafío energético
A pesar de las ventajas, hay un punto crítico que no puede ser ignorado. No está claro si la infraestructura eléctrica de algunos países soporta la demanda de energía que estos centros exigen.
Antes de avanzar, puede ser necesario ampliar redes y sistemas de abastecimiento.
En este contexto, las energías renovables y la energía nuclear surgen como piezas clave para viabilizar el proyecto.
Al fin y al cabo, la demanda de los centros de datos de IA tiende a crecer rápidamente, y la estabilidad del suministro será determinante para el éxito de la reconversión.
Con información de Xataka.

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