Ciencia y tecnología Cuando los geofísicos confirmaron, en 2024, que el núcleo interno de la Tierra había invertido la dirección de rotación, el descubrimiento ya era extraordinario, pero un segundo estudio, publicado en febrero de 2025, reveló algo aún más inesperado: además de girar en sentido contrario, el núcleo está cambiando de forma, deformando su superficie en movimientos que recuerdan deslizamientos de tierra a 5.000 kilómetros por debajo de nuestros pies. Valdemar Medeiros 12/03/2026 a las 16:15