Conocido como Corredores Verdes, el proyecto de la ciudad de Medellín comenzó en 2016 y conectó áreas verdes antes aisladas en más de 30 corredores. Además de reducir el calor urbano, los árboles mejoraron la calidad del aire y le valieron a la ciudad premios internacionales como el Ashden Awards 2019.
La ciudad de Medellín, en Colombia, ha plantado alrededor de 880 mil árboles y 2,5 millones de plantas más pequeñas desde 2016, redujo la temperatura hasta en 3°C en algunos puntos y ganó un premio internacional por usar la vegetación para combatir el calor urbano. El resultado provino de un proyecto que transformó calles, avenidas, parques y márgenes de ríos en una gran red verde.
Llamado Corredores Verdes, el proyecto comenzó en 2016 por la alcaldía de Medellín, en asociación con organizaciones locales y la comunidad. Según información divulgada por el portal IG, el objetivo era combatir el aumento de las islas de calor y la contaminación del aire. En total, se plantaron aproximadamente 880 mil árboles y 2,5 millones de plantas más pequeñas en más de 30 corredores, siendo 18 en calles y avenidas y 12 a lo largo de los ríos. Con esto, la ciudad disminuyó sus temperaturas en 2°C, índice que llega a 3°C en algunos tramos, y, además de refrescar el ambiente, el proyecto mejoró la calidad del aire y atrajo de vuelta a la fauna local, obteniendo premios como el Ashden Awards 2019 y el C40 Bloomberg Philanthropies.
Cómo funcionan los Corredores Verdes

Proyecto reúne millones de árboles y plantas en calles, parques y ríos
El proyecto que transformó Medellín nació de la idea de usar la vegetación como herramienta contra el calor. Conocido como Corredores Verdes, comenzó en 2016, conducido por la alcaldía en asociación con organizaciones locales y la comunidad, para enfrentar el aumento de las islas de calor y la contaminación del aire, teniendo la plantación de árboles como base.
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Pablo Marçal cobra hasta R$ 1.497 por entrada para ver el partido de Brasil en la Copa del Mundo en Alphaville, pero seguidores recuerdan que él llamaba al fútbol una futilidad.

El proyecto reúne millones de árboles y plantas en calles, parques y ríos
La gran idea fue conectar lo que ya existía. Los corredores unen las áreas naturales que antes existían de forma aislada, creando una red continua de vegetación por toda la ciudad, con más de 30 corredores instalados, siendo 18 en calles y avenidas y 12 a lo largo de los ríos. Además de los árboles, el proyecto incluye arbustos, vegetación rastrera, jardines verticales e intervenciones en techos y márgenes de ríos.
880 mil árboles y la caída de hasta 3°C

El proyecto reúne millones de árboles y plantas en calles, parques y ríos
En el centro del proyecto está la escala impresionante de la plantación. En total, se plantaron aproximadamente 880 mil árboles y 2,5 millones de plantas más pequeñas por toda la ciudad, transformando calles, avenidas, parques y márgenes de ríos en áreas verdes.
Parte de las áreas antes cubiertas por concreto y asfalto fue cambiada por suelo permeable y vegetación, para absorber el agua de lluvia y disminuir la acumulación de calor, mientras que la sombra de los árboles también ayuda a controlar la temperatura. El efecto apareció en los termómetros: la ciudad bajó sus temperaturas en 2°C, y en algunos puntos la reducción llegó a 3°C, un alivio considerable en una región marcada por el calor.
Aire más limpio y más naturaleza en la ciudad

El proyecto reúne millones de árboles y plantas en calles, parques y ríos
El enfriamiento no fue el único beneficio. Los Corredores Verdes también ayudan a absorber polvo y otros contaminantes del aire, ofrecen aislamiento sonoro y capturan dióxido de carbono y otras partículas suspendidas, mejorando la calidad del aire de la ciudad. Los árboles, en este sentido, funcionan como un filtro vivo.
La propia naturaleza volvió junto con la vegetación. El proyecto también es responsable de aumentar la presencia de la fauna local en la ciudad, además de crear más espacios de convivencia y ocio para los habitantes de Medellín. Donde antes había solo concreto, los árboles trajeron sombra, animales y lugares para que las personas se encontraran.
Por qué Medellín sufre con islas de calor
Para entender la importancia del proyecto, ayuda mirar la geografía de la ciudad. Medellín está a unos 1.495 metros de altitud, tiene una población estimada en más de 2,7 millones de habitantes y clima húmedo, con temperaturas entre 22,1°C y 24°C a lo largo de todo el año, una combinación que hace que la plantación de árboles sea aún más necesaria.
Ubicada en el Valle de Aburrá y rodeada por montañas de forma alargada, la ciudad tiene la circulación del aire perjudicada, lo que colabora para la formación de islas de calor urbano, además de la contaminación atmosférica por encima de los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Un estudio muestra que la región metropolitana del Valle de Aburrá registró un aumento medio de temperatura superior a 2°C por década entre 1940 y 2012, ligado al crecimiento urbano, un avance que los árboles ahora intentan frenar.
El reconocimiento internacional del proyecto
Los resultados colocaron a Medellín en el mapa mundial de las soluciones climáticas. El proyecto es reconocido internacionalmente por los Ashden Awards 2019, en la categoría «Enfriamiento por la Naturaleza», durante la Semana de Acción Climática de Londres, en el Reino Unido, un premio que valora iniciativas que usan la vegetación y los árboles para reducir el calor de las ciudades.
Para Glenn Pearce-Oroz, director de Políticas y Programas de SEforALL y jurado del Ashden 2019, la elección fue clara. Según él, la decisión se debió al liderazgo de las autoridades de Medellín:
«Elegimos el proyecto de Medellín por el liderazgo demostrado por las autoridades municipales.»
El proyecto también ganó el premio C40 Bloomberg Philanthropies, en la categoría «El futuro resiliente que queremos», y representantes del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente clasifican la idea como un ejemplo de planificación urbana apoyada en árboles.
Desde 2016, Medellín ha plantado cerca de 880 mil árboles y 2,5 millones de plantas menores en más de 30 Corredores Verdes, ha bajado la temperatura en 2°C, y en hasta 3°C en algunos puntos, al mismo tiempo que mejoró la calidad del aire y trajo la fauna local de vuelta a las calles.
En una ciudad comprimida en el Valle de Aburrá e históricamente castigada por islas de calor, la apuesta en la vegetación rindió reconocimiento internacional, incluyendo los Ashden Awards 2019 y el premio C40 Bloomberg Philanthropies, además de ser clasificada por la ONU como un ejemplo de planificación urbana.
El caso muestra cómo los árboles, más que paisaje, pueden convertirse en una forma de infraestructura contra el calor urbano, una lección cada vez más relevante a medida que ciudades de todo el mundo enfrentan el aumento de las temperaturas.
¿Y tú, qué opinas de la solución de Medellín con árboles contra el calor? ¿Crees que tu ciudad podría adoptar corredores verdes como estos? Comenta tu opinión e intercambia ideas con otros lectores sobre clima y medio ambiente en las ciudades.

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