El estudio puso a disposición una herramienta en línea que permite visualizar las tasas de descomposición en ríos de todo el mundo.
El mapa fue construido con base en los datos recopilados y en modelos de aprendizaje automático, permitiendo identificar regiones con mayor intensidad de descomposición. En Brasil, las áreas con fuerte actividad agrícola aparecen como zonas críticas.
La transformación de los ríos muestra cómo la contaminación, el clima y el uso del suelo están conectados en un mismo proceso global
Los resultados muestran que la transformación de los ríos no es un fenómeno aislado. Está directamente ligada a la contaminación, la deforestación, el uso intensivo del suelo y el cambio climático.
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Estos factores actúan de forma combinada, creando un proceso de transformación ambiental que ocurre de forma continua y silenciosa.
La aceleración de la descomposición y la liberación de carbono indican un cambio significativo en el funcionamiento de los ecosistemas acuáticos.
En su opinión, ¿aún es posible revertir este proceso o los ríos ya han pasado a actuar permanentemente como fuentes de gases de efecto invernadero?
Estudio global con 550 ríos muestra que la contaminación y el calentamiento están transformando los ríos en fuentes de CO₂ y metano, agravando el clima.
Según la Universidad de Georgia, un estudio publicado en la revista Science en mayo de 2024 presentó el primer análisis global que combina experimentos de campo con modelos predictivos para comprender cómo las actividades humanas están alterando el funcionamiento de los ríos a escala planetaria. La investigación fue realizada por científicos de las universidades de Georgia, Oakland, Kent State y William & Mary, con la colaboración de más de 150 investigadores en 40 países reunidos en el Consorcio Celldex. El trabajo implicó la recopilación de datos en 550 ríos de todo el mundo, incluidas regiones tropicales brasileñas históricamente descuidadas en estudios globales.
El resultado fue la construcción del primer mapa global de las tasas de descomposición en ríos y arroyos, revelando que las actividades humanas están acelerando este proceso de manera significativa y transformando los ríos en fuentes relevantes de emisión de gases de efecto invernadero.
Los ríos desempeñan un papel central en el ciclo global del carbono y pueden secuestrar o liberar CO₂ dependiendo del equilibrio ecológico
Para comprender la relevancia del descubrimiento, es necesario entender el papel de los ríos en el ciclo global del carbono.
La vegetación terrestre captura dióxido de carbono de la atmósfera y lo transforma en materia orgánica. Parte de esta materia permanece en el suelo, mientras que otra parte es transportada por el agua hasta ríos y arroyos.
Una vez en estos ambientes, el carbono puede seguir dos caminos distintos. Puede ser transportado hasta los océanos y permanecer almacenado por largos períodos, funcionando como un mecanismo de secuestro. O puede ser descompuesto por microorganismos acuáticos, liberando CO₂ y metano directamente a la atmósfera. El equilibrio entre estos dos procesos determina si el río actúa como sumidero o fuente de carbono.
Método con tejido de algodón permitió medir la actividad microbiana en 550 ríos y estandarizar un análisis global inédito
El método utilizado por los investigadores se basó en trozos estandarizados de tejido de algodón sumergidos en los ríos.
El algodón está compuesto por celulosa, la misma sustancia presente en la materia orgánica vegetal. Al medir la tasa de descomposición del tejido, los científicos lograron estimar la actividad microbiana responsable de la degradación de la materia orgánica en cada ambiente.
Cuanto más rápida la descomposición, mayor la liberación de gases de efecto invernadero. Este método permitió estandarizar el análisis a escala global, algo que no se había realizado anteriormente.
Los ríos tropicales, incluidos los brasileños, presentan una mayor aceleración de la descomposición y un mayor potencial de emisión de carbono
Los resultados mostraron que los ríos tropicales son los más afectados. Estos ambientes combinan temperaturas más elevadas, mayor carga de contaminación por nutrientes e intensa actividad biológica, factores que aceleran la descomposición de la materia orgánica.
Históricamente subrepresentados en estudios globales, los ríos tropicales ahora aparecen como áreas críticas en el ciclo del carbono.
La contaminación por fertilizantes y aguas residuales actúa como combustible para los microorganismos y acelera la liberación de CO₂ y metano
El estudio identificó dos factores principales responsables de la aceleración de la descomposición. El primero es la contaminación por nutrientes, especialmente nitrógeno y fósforo provenientes de fertilizantes agrícolas y aguas residuales urbanas.

Estos elementos funcionan como combustible para bacterias y hongos, aumentando la velocidad con la que la materia orgánica se descompone y se convierte en gases.
En Brasil, el uso de más de 13 millones de toneladas de fertilizantes al año contribuye directamente a este proceso, con una parte significativa de estos nutrientes siendo arrastrada a los ríos.
El aumento de la temperatura del agua intensifica las reacciones químicas y duplica la velocidad de la descomposición en los ríos
El segundo factor es el aumento de la temperatura del agua. Las reacciones químicas siguen la llamada ley de Van’t Hoff, según la cual un aumento de 10°C puede duplicar la velocidad de las reacciones biológicas.
El calentamiento global y la deforestación de los bosques de ribera elevan la temperatura del agua, creando condiciones aún más favorables para la descomposición acelerada.
Un estudio complementario publicado en la revista Nature en 2025 reveló que cerca del 59% de las emisiones de CO₂ fluvial tienen su origen en carbono antiguo, almacenado durante milenios en suelos y formaciones geológicas.
Este carbono es movilizado por procesos como la deforestación, la erosión y la perturbación del suelo, siendo transportado a los ríos y liberado a la atmósfera.
Esto indica que los ríos están activando reservas de carbono que antes permanecían estables.
La aceleración de la descomposición compromete la cadena alimentaria acuática y reduce las poblaciones de insectos y peces
La descomposición acelerada no solo afecta el clima. La materia orgánica es la base de la cadena alimentaria de los ecosistemas acuáticos. Cuando desaparece rápidamente, los organismos que dependen de ella pierden su principal fuente de energía.
Esto reduce las poblaciones de insectos acuáticos, peces y otros organismos, impactando toda la biodiversidad asociada a los ríos.
La destrucción de los bosques de ribera agrava el problema al aumentar la temperatura del agua y reducir la entrada de materia orgánica natural
Los bosques de ribera desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de los ríos. Proporcionan sombra, controlan la temperatura del agua y contribuyen con materia orgánica de calidad.
Cuando estas áreas son eliminadas, los ríos pasan a recibir más radiación solar, menos materia orgánica natural y una mayor carga de sedimentos y contaminantes.
El estudio puso a disposición una herramienta en línea que permite visualizar las tasas de descomposición en ríos de todo el mundo.
El mapa fue construido con base en los datos recopilados y en modelos de aprendizaje automático, permitiendo identificar regiones con mayor intensidad de descomposición. En Brasil, las áreas con fuerte actividad agrícola aparecen como zonas críticas.
La transformación de los ríos muestra cómo la contaminación, el clima y el uso del suelo están conectados en un mismo proceso global
Los resultados muestran que la transformación de los ríos no es un fenómeno aislado. Está directamente ligada a la contaminación, la deforestación, el uso intensivo del suelo y el cambio climático.
Estos factores actúan de forma combinada, creando un proceso de transformación ambiental que ocurre de forma continua y silenciosa.
La aceleración de la descomposición y la liberación de carbono indican un cambio significativo en el funcionamiento de los ecosistemas acuáticos.
En su opinión, ¿aún es posible revertir este proceso o los ríos ya han pasado a actuar permanentemente como fuentes de gases de efecto invernadero?

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