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A los 75 años, João José de Carvalho, conocido como su Janjão, fue aprobado por segunda vez por el Sisu después de enfrentar la distancia, limitaciones físicas y años lejos de la escuela, para realizar el sueño de estudiar Ciencias Biológicas en la UFPI.

Escrito por Geovane Souza
Publicado el 22/06/2026 a las 10:55
Actualizado el 22/06/2026 a las 10:56
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Agricultor de 75 años volvió a la sala de aula por la EJA, pasó por segunda vez en Ciencias Biológicas en la UFPI y transformó un sueño interrumpido en ejemplo para jóvenes, adultos y ancianos

A los 75 años, João José de Carvalho, conocido como su Janjão, volvió a llamar la atención en Piauí al conquistar por segunda vez una plaza en el curso de Ciencias Biológicas de la Universidad Federal de Piauí. La aprobación vino por el Sisu 2026 y ganó repercusión porque él es egresado de la Educación de Jóvenes y Adultos, la EJA.

El caso no es solo una historia individual de superación. Muestra cómo la escuela pública puede reabrir caminos para quienes necesitaron interrumpir sus estudios y, años después, aún ven en la educación una oportunidad real de cambio.

Según información de la Secretaría de Educación de Piauí, divulgada el 2 de marzo de 2026, João estudió en el Centro Estadual de Tiempo Integral Reunida de Patos, en Patos de Piauí. Fue por esta trayectoria que retomó la formación básica y llegó nuevamente a la educación superior.

La primera aprobación ya había sido un logro importante, pero el sueño tuvo que ser interrumpido. La distancia entre municipios y limitaciones físicas dificultaron la permanencia en la universidad, obligando al estudiante a alejarse antes de concluir el curso.

La segunda aprobación vino después de un primer intento interrumpido

João José de Carvalho, conocido como su Janjão
João José de Carvalho, conocido como su Janjão. (Foto: Renato Andrade/Cidadeverde.com)

La nueva plaza en Ciencias Biológicas representa una segunda oportunidad para su Janjão. Ya había logrado entrar en la UFPI anteriormente, pero enfrentó obstáculos comunes a muchos estudiantes del interior, como desplazamiento, rutina pesada y dificultad de acceso continuo al campus.

Esta vez, la aprobación tuvo otro peso. Además de celebrar la entrada en la universidad, João quiere transformar su propio camino en incentivo para hijos, nietos y otros adultos que creen haber pasado la edad de estudiar.

La frase que resume su trayectoria es simple y fuerte: “Nunca es tarde para estudiar”. En el caso de su Janjão, no aparece como un discurso preparado, sino como resultado de una vida marcada por trabajo, retorno a la escuela e insistencia en un sueño antiguo.

La EJA aparece como puente entre quienes dejaron de estudiar y la universidad

La historia del estudiante también pone a la Educación de Jóvenes y Adultos en destaque. La modalidad existe para atender a personas que no concluyeron la escolarización en la edad regular, incluyendo jóvenes, adultos y ancianos que necesitaron cambiar el aula por el trabajo, la familia u otras urgencias de la vida.

Como informa el Ministerio de Educación, las políticas dirigidas a la EJA tienen como objetivo combatir el analfabetismo, elevar la escolaridad y ampliar matrículas para quienes quedaron fuera de la escuela. En la práctica, esto significa crear una puerta de retorno para personas que, muchas veces, pasaron décadas lejos de los libros.

En Piauí, el resultado de 2026 refuerza este papel. La red estatal registró 311 aprobaciones de estudiantes de la EJA en universidades públicas, siendo 186 en la primera convocatoria del Sisu y 125 en la segunda convocatoria.

Estos números muestran que el caso de su Janjão es simbólico, pero no aislado. Detrás de su aprobación, hay una política educativa que puede llevar a personas de diferentes edades hasta la educación superior pública.

El Sisu fue el camino usado para llegar a la vacante en la UFPI

La aprobación de João José de Carvalho ocurrió por el Sistema de Selección Unificada, el Sisu. El programa utiliza las notas del Enem para seleccionar candidatos a vacantes en universidades e institutos públicos de educación superior en todo el país.

En 2026, las inscripciones del Sisu ocurrieron en enero, por el Portal Acceso Único. Para miles de estudiantes, este sistema funciona como una de las principales puertas de entrada a la universidad pública, especialmente para quienes dependen de la nota del Enem para disputar vacantes sin exámenes de admisión separados.

En el caso de su Janjão, el resultado tiene aún más impacto porque une tres elementos importantes: EJA, Enem y universidad federal. Esta combinación muestra que la retomada de los estudios en la educación básica puede, sí, abrir camino para una graduación.

La vacante en Ciencias Biológicas también tiene relación directa con el interés personal del estudiante. Él ya había demostrado afinidad con el área y ahora intenta transformar esa curiosidad en formación académica.

La edad no apagó el sueño, pero expuso un desafío mayor de Brasil

La trayectoria de João llama la atención justamente porque contrasta con un problema aún fuerte en el país. De acuerdo con datos del IBGE divulgados en 2026, la población con 60 años o más representaba más de la mitad de las personas analfabetas en Brasil en 2025.

El dato ayuda a entender por qué historias como esta tienen tanta repercusión. No deben ser vistas solo como excepciones emocionantes, sino como señal de que muchos ancianos aún cargan marcas de un tiempo en que estudiar era más difícil, especialmente en el interior y entre familias de bajos ingresos.

El Estatuto de la Persona Mayor también refuerza que la persona mayor tiene derecho a la educación, cultura, ocio y servicios que respeten su condición de edad. Esto significa que estudiar después de los 60 no es un favor, es un derecho.

Cuando un estudiante de 75 años llega nuevamente a la universidad, el mensaje va más allá de la motivación personal. El caso muestra que las políticas públicas, el acceso a la enseñanza y la permanencia estudiantil necesitan caminar juntos para que la aprobación se transforme en diploma.

La historia de su Janjão hace pensar sobre cuántas personas aún podrían volver a la escuela si tuvieran apoyo, oportunidad e incentivo. ¿Crees que Brasil debería ampliar políticas para que jóvenes, adultos y mayores concluyan sus estudios y lleguen a la universidad? Deja tu opinión en los comentarios y participa en la discusión.

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Geovane Souza

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