Investigación de Embrapa muestra cómo los fertilizantes sostenibles pueden reducir las importaciones, recortar costos en el agronegocio y ampliar la producción nacional.
Brasil podría estar ante una solución estratégica para reducir la dependencia de insumos agrícolas importados. Investigaciones realizadas por científicos de Embrapa Agrobiología indican que la estruvita, producida a partir de residuos de la porcicultura, puede sustituir parte de los fertilizantes fosfatados utilizados en los cultivos brasileños.
Los resultados iniciales, presentados en un artículo de Embrapa el 5 de mayo de 2026, muestran que la tecnología logró suplir hasta el 50% de la necesidad de fósforo en la soja, manteniendo una productividad cercana a los 3.500 kilos por hectárea. La cifra es similar al promedio nacional del cultivo en 2025, estimado en 3.560 kg/ha.
Actualmente, Brasil importa cerca del 75% de los fertilizantes utilizados en el campo. Por ello, el avance de la investigación de Embrapa es visto como estratégico para el futuro del agronegocio nacional.
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Fertilizantes producidos a partir de residuos ganan espacio en Brasil
La estruvita es considerada un fertilizante de liberación lenta. El material está formado por fosfato de magnesio y amonio, producido a partir del tratamiento químico de residuos de la porcicultura.
Según Caio de Teves Inácio, investigador de Embrapa Agrobiología y coordinador del estudio, la propuesta no solo implica sustituir productos importados. El objetivo también es crear una nueva ruta tecnológica para la agricultura brasileña.
Las pruebas muestran que los fertilizantes producidos con estruvita logran aumentar el aprovechamiento del fósforo por las plantas. Esto sucede porque el nutriente se libera gradualmente en el suelo.
Otro punto importante es el reaprovechamiento de residuos agropecuarios, transformando un pasivo ambiental en un producto agrícola de alto valor agregado.
Científicos de Embrapa estudian alternativa a los fertilizantes fosfatados
Los fertilizantes fosfatados son esenciales para la agricultura, principalmente en el desarrollo de las raíces y en la formación de los granos. El problema es que Brasil posee reservas limitadas de fósforo y depende fuertemente de las importaciones.
Esta dependencia preocupa a los especialistas, especialmente en períodos de inestabilidad internacional. Las oscilaciones en el mercado global pueden elevar los costos y afectar directamente al agronegocio brasileño.
Los científicos de Embrapa afirman que la estruvita puede ayudar a reducir esta vulnerabilidad. Además, la tecnología ofrece importantes ventajas ambientales al reaprovechar residuos de la producción animal.
Entre los beneficios observados por los investigadores se encuentran:
- Reducción de la dependencia de fertilizantes importados;
- Mejor aprovechamiento del fósforo en el suelo;
- Reaprovechamiento de residuos de la porcicultura;
- Menor riesgo de contaminación ambiental;
- Posibilidad de generación de ingresos adicionales en el campo.

Embrapa apuesta por fertilizantes sostenibles para fortalecer el agronegocio
El avance de la investigación refuerza el interés del sector agrícola por soluciones más sostenibles. La estruvita es considerada un ejemplo práctico de economía circular dentro del agronegocio.
En lugar de que los residuos de la producción porcina se conviertan en un problema ambiental, pasan a ser utilizados en la fabricación de nuevos fertilizantes.
En las regiones Sur y Centro-Oeste, donde hay una fuerte presencia de la porcicultura, la tecnología puede traer impactos aún mayores. Esto se debe a que el exceso de nutrientes en los desechos animales es uno de los principales desafíos ambientales de la actividad.
La precipitación de la estruvita permite retirar parte de esos nutrientes antes de la aplicación de los residuos en el suelo. Con ello, disminuyen los riesgos de contaminación de ríos y acuíferos.
Fertilizantes fosfatados enfrentan dificultades en los suelos brasileños
Los investigadores explican que los suelos tropicales brasileños presentan una alta capacidad de fijación del fósforo. Esto reduce la eficiencia de muchos fertilizantes fosfatados convencionales.
En la práctica, parte del nutriente aplicado termina quedando indisponible para las plantas poco tiempo después de la fertilización.
Según los estudios de Embrapa, la estruvita presenta ventajas en este escenario. Al liberar nutrientes lentamente, logra aumentar el aprovechamiento del fósforo por los cultivos agrícolas.
Otro diferencial radica en la reacción alcalina del material. A diferencia de los fertilizantes convencionales más ácidos, la estruvita presenta un comportamiento más favorable en suelos tropicales.
Los investigadores también evalúan el uso combinado de la estruvita con fertilizantes solubles tradicionales, dependiendo de las características del suelo y del cultivo.
Investigación de Embrapa ya presenta resultados prometedores
Además de la estruvita granulada, los investigadores trabajan en el desarrollo de un fertilizante organomineral que combina nutrientes minerales y materia orgánica.
En las pruebas iniciales, la formulación presentó un rendimiento hasta un 50% superior en la difusión del fósforo durante los primeros 28 días después de la aplicación.
La investigación reúne a diferentes instituciones brasileñas, entre ellas:
- Embrapa Agrobiología;
- Embrapa Suelos;
- Embrapa Cerdos y Aves;
- Universidad Federal de Santa Catarina;
- Universidad Federal de Santa María;
- Universidad de Rio Verde;
- Instituto Federal Farroupilha.
El proyecto recibe apoyo del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq), además de la propia Embrapa.
Agronegocio acompaña posible economía multimillonaria con producción nacional
La adopción de la estruvita puede generar importantes impactos económicos para el agronegocio brasileño. La producción nacional de fertilizantes alternativos tiende a reducir costos logísticos y disminuir la dependencia externa.
Según estimaciones de Embrapa, propiedades con más de 5 mil cerdos podrían generar cerca de 340 mil toneladas de estruvita al año en el país.
Además de la reducción de costos, los productores rurales podrían transformar los residuos de la actividad en una nueva fuente de ingresos.
En el escenario internacional, el interés por la estruvita también creció rápidamente. Más de 80 instalaciones de producción ya operaban en 2019, principalmente en países como China, Estados Unidos y Alemania.
Aun así, los científicos de Embrapa destacan que todavía existen pocos estudios sobre el comportamiento del material en condiciones tropicales.
La tecnología puede cambiar el futuro de la agricultura brasileña
Los avances de la investigación muestran que Brasil busca alternativas para reducir su dependencia de insumos importados y ampliar la sostenibilidad de la producción agrícola.
La estruvita surge como una solución capaz de unir innovación, reaprovechamiento de residuos y mayor eficiencia en el uso del fósforo.
Los resultados iniciales refuerzan el potencial de la tecnología para atender parte de la demanda nacional de fertilizantes, especialmente en un escenario de aumento de la preocupación global por la seguridad alimentaria.
Para el agronegocio, la adopción de soluciones desarrolladas por Embrapa puede representar más estabilidad económica, menor vulnerabilidad internacional y fortalecimiento de la producción agrícola brasileña.
Con información de Embrapa.

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