Conozca la historia del Pontiac Ghost Car, el icónico auto transparente de la GM presentado en 1939, que se convirtió en una raridad histórica y fue subastado por R$ 1,6 millón.
En 1939, General Motors sorprendió al público con una innovación destacada: el Pontiac Deluxe Six “Ghost Car”, un auto transparente hecho con Plexiglas. La presentación tuvo lugar en la Feria Mundial de Nueva York, como parte del pabellón “Highways and Horizons”, que buscaba mostrar cómo sería la movilidad urbana de las décadas siguientes.
El diseño innovador del Ghost Car, el auto transparente de la GM
La gran atracción del modelo era su carrocería transparente, que permitía visualizar todos los componentes internos, desde pequeños tornillos hasta los sistemas mecánicos.
Este efecto fue posible gracias al Plexiglas, un acrílico especial proporcionado por la empresa química Rohm y Haas.
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Para la época, el material era considerado un avance tecnológico, uniendo ligereza y resistencia.

El visual llamaba la atención por sus detalles sofisticados: chasis pintado de cobre, panel cromado y neumáticos blancos.
El volante, por su parte, fue producido en baquelita, un material plástico popular en los años 1930.
Una obra de arte funcional
A pesar de ser un prototipo, el Ghost Car fue equipado con motor de seis cilindros, transmisión manual de tres marchas y frenos de tambor.
No obstante, el vehículo no fue diseñado para circular por las carreteras. Su función era encantar al público y presentar un vistazo del futuro de la industria automotriz.
Exhibición y preservación de un ícono
Después de la feria, Pontiac exhibió el auto transparente en concesionarios en los Estados Unidos y hasta en el Smithsonian Institution, uno de los más importantes complejos de museos del mundo.
Una segunda unidad fue producida en 1940 para la Exposición Golden Gate, pero su paradero sigue siendo desconocido.
El modelo original permaneció preservado durante décadas, manteniéndose como una pieza rara y emblemática.
En 2011, el Ghost Car fue subastado por US$ 308 mil, equivalente a cerca de R$ 1,6 millón.
Con solo 135 km recorridos, el vehículo sigue siendo un símbolo de la audacia de la GM y un hito en la historia del diseño automotriz.
