1. Inicio
  2. Ciencia y tecnología
  3. Científicos planean usar burbujas de aire en el fondo del mar para proteger el glaciar del Juicio Final y retrasar el aumento del nivel del mar.
Haz un comentario 8 min de lectura

Científicos planean usar burbujas de aire en el fondo del mar para proteger el glaciar del Juicio Final y retrasar el aumento del nivel del mar.

Imagen de perfil del autor Ana Alice
Escrito por Ana Alice Publicado el 23/06/2026 a las 20:46 Actualizado el 23/06/2026 a las 20:47
¡Sé la primera persona en reaccionar!
Reaccionar al artículo
Prefiere CPG en Google

Investigadores evalúan técnicas para reducir el contacto del agua caliente con el glaciar Thwaites, en la Antártida, mientras estudios prueban límites, riesgos ambientales y posibles intervenciones contra la elevación del nivel del mar.

Científicos que estudian el glaciar Thwaites, en la Antártida Occidental, evalúan una nueva línea de investigación para intentar reducir la llegada de agua oceánica relativamente caliente a la base del hielo.

La propuesta prevé liberar burbujas de aire en el fondo del mar para provocar mezcla entre capas de agua y disminuir el contacto directo del calor con el glaciar, según proyectos y estudios sobre intervención climática glacial.

La alternativa aparece junto a la idea de instalar cortinas submarinas ancladas en el lecho oceánico, también en fase de evaluación científica y de ingeniería.

Conocida como “Glaciar del Juicio Final”, la Thwaites es seguida por investigadores porque está entre los glaciares de retracción más acelerada de la Antártida.

El bloque se encuentra en la Antártida Occidental, tiene un área aproximada a la de Florida o Gran Bretaña y pierde más de 50 mil millones de toneladas de hielo por año, según la International Thwaites Glacier Collaboration y el National Snow and Ice Data Center, de los Estados Unidos.

El colapso completo de la Thwaites podría elevar el nivel global del mar en cerca de 65 centímetros a lo largo de los próximos siglos.

La atención de los científicos también se debe al papel del glaciar en la contención de otras masas de hielo de la Antártida Occidental.

Si este sistema pierde estabilidad, la pérdida de hielo puede sumarse a otros procesos de elevación de los océanos.

La propuesta de las burbujas de aire fue discutida por investigadores vinculados a estudios de intervención climática glacial.

En lugar de construir una barrera física continua, una tubería instalada en el fondo del mar liberaría aire o agua fría en flujo constante.

El objetivo sería modificar la circulación local y dificultar que el agua más caliente alcance directamente la parte inferior del glaciar.

Cómo el agua caliente amenaza al glaciar Thwaites

La Thwaites no pierde hielo solo por la influencia de la atmósfera.

En el caso de este glaciar, el agua del océano tiene un papel relevante en el derretimiento por debajo de la estructura.

Estudios con datos de radar por satélite identificaron la entrada de agua salada y relativamente caliente por varios kilómetros bajo el hielo anclado, en un proceso asociado a las mareas y a la presión del agua en el contacto entre océano, roca y hielo.

El equipo liderado por Eric Rignot, de la Universidad de California en Irvine, publicó en 2024 evidencias de intrusiones de agua de mar bajo la Thwaites.

Según la colaboración internacional que monitorea el glaciar, los datos obtenidos entre marzo y junio de 2023 por satélites de la misión ICEYE mostraron movimientos de subida, bajada y flexión del hielo relacionados al ciclo de las mareas.

Este contacto contribuye al derretimiento basal, proceso que ocurre en la parte inferior del glaciar.

El agua circumpolar profunda es salada y puede permanecer líquida a temperaturas por debajo del punto de congelación del agua dulce.

Esta condición favorece la erosión de la base del hielo y reduce el apoyo que ayuda a contener el avance del glaciar hacia el océano, de acuerdo con investigadores involucrados en el estudio.

Datos reunidos por la International Thwaites Glacier Collaboration indican que la Thwaites ya presenta velocidad de superficie superior a 2 kilómetros por año cerca de la línea de anclaje.

Desde los años 1990, la cantidad de hielo que fluye hacia fuera de la región prácticamente se ha duplicado, información usada por los científicos para evaluar la posibilidad de una retracción más rápida en el futuro.

Plataforma de hielo Thwaites  • Alexandra Mazur/University of Gothenburg
Plataforma de hielo Thwaites • Alexandra Mazur/University of Gothenburg

De la cortina submarina a las burbujas de aire

La propuesta más conocida prevé cortinas flexibles sujetas al fondo del mar para redirigir corrientes cálidas antes de que alcancen glaciares vulnerables.

En el caso de la Thwaites y la vecina Pine Island, el proyecto se discute para áreas del Mar de Amundsen, donde la circulación oceánica influye en el derretimiento del hielo.

El Seabed Curtain Project, iniciativa ligada a la University of the Arctic, describe una ruta gradual de investigación.

El plan incluye pruebas en tanques, estudios de ecosistemas en Svalbard, ensayos de campo en un fiordo noruego y, solo en una etapa futura, evaluación de eventual aplicación cerca de la Thwaites.

El proyecto afirma que cualquier implementación en la Antártida dependería de evidencia científica, salvaguardas ambientales y acuerdo internacional.

La alternativa con burbujas de aire busca reducir la dependencia de una estructura física de gran escala.

La lógica se aproxima a la usada en barreras de burbujas aplicadas en obras marítimas para contener sedimentos o reducir impactos acústicos.

En el ambiente antártico, sin embargo, la escala sería mayor y requeriría suministro continuo de energía en una región polar de difícil acceso.

Los investigadores tratan la idea como experimental.

Hasta el momento, no hay demostración pública de que una cortina de burbujas pueda proteger un glaciar del tamaño de Thwaites.

También permanecen abiertos los posibles efectos sobre la circulación oceánica, los nutrientes, la vida marina y la formación de hielo marino en un área ambientalmente sensible.

La geoingeniería glacial divide a los investigadores

El avance de estas propuestas ocurre dentro de un debate más amplio sobre geoingeniería climática.

Un documento de visión científica publicado en 2024, “Glacial Climate Intervention: A Research Vision”, defiende la ampliación de estudios sobre intervenciones glaciares.

El texto afirma, sin embargo, que este tipo de investigación no reduce la necesidad de cortar el uso de combustibles fósiles.

El informe señala que las dos grandes capas de hielo del planeta, en la Antártida y en Groenlandia, continúan en proceso de deterioro incluso bajo escenarios optimistas de emisiones.

Según el documento, la humanidad tal vez no pueda impedir la elevación del nivel del mar, pero puede estudiar formas de desacelerar el proceso mientras reduce emisiones de carbono.

Este es uno de los puntos en debate entre investigadores del área.

Parte de los científicos considera que intervenciones de este tipo podrían ganar tiempo para ciudades costeras y países vulnerables.

Otros expertos evalúan que proyectos de geoingeniería pueden crear la percepción equivocada de que la reducción de emisiones puede ser postergada.

La discusión ganó nuevos elementos tras estudios recientes que presentaron escenarios diferentes para la evolución de Thwaites.

Un trabajo publicado en Nature Climate Change en 2023 concluyó que la oportunidad de preservar la capa de hielo de la Antártida Occidental en su estado actual probablemente ya pasó, y que los gobiernos deben prepararse para varios metros de elevación del mar a lo largo de los siglos.

En otra línea, una investigación liderada por Mathieu Morlighem y publicada en 2024 indicó que uno de los escenarios más extremos de colapso rápido por inestabilidad de acantilados de hielo puede ser menos probable en este siglo de lo que algunos modelos anteriores sugerían.

La International Thwaites Glacier Collaboration resumió el hallazgo como una perspectiva menos severa para este mecanismo específico, pero destacó que la pérdida de hielo polar sigue siendo una amenaza relevante.

Video de YouTube

Lo que falta saber sobre la intervención en el hielo polar

Entre los puntos aún en evaluación están la viabilidad técnica, la seguridad ambiental y la gobernanza internacional de una intervención de este tipo.

Instalar cortinas en el fondo del mar, mantener tuberías en funcionamiento bajo condiciones polares y operar sistemas de energía cerca de glaciares requeriría logística compleja, altos costos y reglas de supervisión entre países.

Tampoco se ha definido cómo estas intervenciones podrían alterar la circulación oceánica.

Algunos investigadores evalúan que redirigir agua caliente de una región puede desplazar calor a otras áreas vulnerables.

Además, la elevación del nivel del mar no depende solo de Thwaites: la expansión térmica de los océanos, el derretimiento de otros glaciares, la pérdida de hielo en Groenlandia y la subsidencia del suelo en áreas costeras también cuentan.

El Centro de Reparación Climática de la Universidad de Cambridge afirma investigar enfoques de “reparación climática” basados en diferentes métodos.

La institución describe este campo como algo más allá de la reducción de emisiones, por involucrar la eliminación de gases de efecto invernadero, la preservación de hielo y, en algunas hipótesis, técnicas de enfriamiento planetario.

Mientras tanto, el Seabed Curtain Project prevé estudios de análogos naturales en Svalbard, pruebas de ingeniería y eventuales pilotos en ambientes más accesibles antes de cualquier discusión concreta sobre una obra en la Antártida.

Se espera un informe sobre comparaciones ecológicas en fiordos de Svalbard para septiembre de 2026.

El escenario actual indica que no hay una intervención lista para ser aplicada en el “Glaciar del Juicio Final”.

Lo que existe, según los proyectos y estudios disponibles, es una agenda de investigación para verificar si alguna tecnología podría reducir riesgos sin producir efectos ambientales o climáticos indeseados.

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Más reciente
Más viejo Más votado
Etiquetas
Ana Alice

Redactora y analista de contenido. Escribe para el sitio web Click Petróleo e Gás (CPG) desde 2024 y es especialista en crear textos sobre temas diversos como economía, empleos y fuerzas armadas.

Compartir en aplicaciones
Descargar aplicación
0
Nos encantaría conocer tu opinión sobre este tema, ¡deja tu comentario!x