El emprendimiento no tiene edad para comenzar, y algunas historias sorprenden por el éxito precoz. En 2024, un niño de apenas 8 años consiguió facturar US$ 150.000 con su negocio de café
Un joven chico de los Estados Unidos, llamado Ethan Sanborn, con solo 8 años, se convirtió en un emprendedor exitoso. En 2024, su empresa, Kiid Coffee, facturó US$ 150.000 y consiguió una inversión de cinco dígitos en el programa Shark Tank, de ABC.
Ethan y su padre, David Sanborn, presentaron el producto a los inversores del reality show y recibieron propuestas de nombres reconocidos.
El Kiid Coffee es una bebida creada para niños. A diferencia del café tradicional, tiene una cantidad insignificante de cafeína e incluye nutrientes como fibras prebióticas, hierro y calcio.
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La idea surgió de una observación simple: Ethan se dio cuenta de que le gustaba el sabor del café de su padre y pensó que otros niños también podrían disfrutarlo.
El surgimiento de Kiid Coffee
El negocio comenzó en abril de 2024, pero el interés de Ethan por el mundo del emprendimiento llegó antes.
Desde pequeño, mostraba curiosidad por los negocios, vendiendo limonada y cartas de Pokémon. Su padre, David, también es un emprendedor experimentado y vio en su hijo un talento natural.
La idea del café infantil surgió de forma inesperada. Un día, Ethan probó un sorbo del café de su padre y le gustó.
Él sugirió crear una versión para niños, pero David tuvo dudas. «Los padres se volverán locos«, pensó inicialmente. Sin embargo, Ethan insistió: «Si a mí me gusta, a otros niños también les gustará.«
Para validar la idea, Ethan preguntó a sus amigos en la escuela, mientras David investigaba sobre el interés infantil por el café. Ambos se dieron cuenta de que había un público potencial y decidieron seguir adelante.
Se probaron más de 100 recetas, combinando tipos de café descafeinado, aromatizantes y vitaminas. La producción comenzó en la cocina de casa, con Ethan y su hermano como los principales catadores.
Los primeros lotes fueron empaquetados en bolsitas plásticas y distribuidos a los vecinos. La respuesta fue positiva, y el negocio ganó impulso.
El éxito rápido y las ventas
En poco tiempo, el Kiid Coffee comenzó a venderse en cafeterías y por internet. La diferencia es la composición, que permite a los niños consumir la bebida sin los efectos negativos de la cafeína. El producto se enfoca en la salud, incluyendo nutrientes esenciales.
En 2024, la empresa facturó US$ 150.000. Las ganancias se están reinvirtiendo en el crecimiento del negocio. David todavía trabaja en un empleo de tiempo completo, contando con tres empleados a medio tiempo para administrar la empresa.
La gran oportunidad en ‘Shark Tank’
En el programa «Shark Tank», los inversores tuvieron dudas sobre la viabilidad del negocio debido a la poca experiencia de la empresa.
Mark Cuban fue uno de los que inicialmente rechazó invertir. Sin embargo, cambió de opinión al saber que el Kiid Coffee ya estaba en cafeterías, no solo en el comercio electrónico.
Cuban y Lori Greiner hicieron una oferta conjunta de US$ 50.000 por el 20% de la empresa. El inversor Daniel Lubetzky, fundador de Kind Snacks, ofreció la misma cantidad por el mismo porcentaje, pero con un diferencial: si David asumía el negocio a tiempo completo, devolvería el 5% de participación. Kevin O’Leary hizo una propuesta final de US$ 50.000 por el 15%, reduciendo su oferta original del 30%.
David y Ethan optaron por cerrar con Lubetzky. «Él es un gran ser humano», dijo David. «Además, su experiencia en la industria alimentaria es muy valiosa para nosotros.»
El involucramiento de Ethan y el futuro del Kiid Coffee
A pesar de su rutina de niño, Ethan participa activamente en el negocio. Se encarga de la parte de marketing digital y crea contenido para las redes sociales, especialmente en TikTok, donde la marca tiene casi 10.000 seguidores.
Además, él y David dedican unos 30 minutos diarios para analizar los comentarios de los clientes y planear novedades.
A pesar del involucramiento, David asegura que Ethan aún tiene tiempo para jugar. «A él le gusta mucho el negocio, pero también sabe cuándo es solo un niño», afirma.
Con la nueva inversión y la orientación de Lubetzky, el Kiid Coffee debe crecer aún más. La meta es ampliar la distribución a más cafeterías y explorar nuevas posibilidades de mercado.
Ethan, con solo 8 años, ya ha demostrado que tiene visión emprendedora y creatividad para llevar su idea aún más lejos.

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