Proyecto innovador reúne tecnología, movilidad inteligente y recolección masiva de datos para simular el funcionamiento real de una ciudad conectada y automatizada
Hace cerca de seis meses, los primeros residentes llegaron a Woven City, en Japón. Desde entonces, viven una rutina completamente diferente. Estos residentes, llamados «Weavers», participan activamente en un experimento urbano creado por Toyota.
La ciudad del futuro de Toyota no funciona como un entorno común. En la práctica, opera como un laboratorio vivo. Cada residente prueba tecnologías en el día a día. Entre ellas se encuentran coches autónomos, robots domésticos y sistemas avanzados de inteligencia artificial.
El proyecto llama la atención por su tamaño. Toyota invirtió cerca de US$ 10 mil millones y construyó la ciudad en un área de 175 hectáreas. Este espacio permite probar soluciones a escala real, algo raro en el sector.
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La información fue divulgada por medios como Ars Technica, con base en datos de la propia Toyota, que presenta la ciudad como un entorno experimental enfocado en la innovación.
Residentes interactúan con robots, vehículos autónomos e inteligencia artificial diariamente
En Woven City, la tecnología forma parte de todo. Los residentes utilizan vehículos autónomos para desplazarse. Además, reciben entregas por sistemas automatizados y conviven con robots dentro de casa.
Este nivel de integración impresiona. Según Toyota, el 98% de los residentes aceptaron la presencia de robots con cámaras en sus hogares. Este dato muestra un alto nivel de adhesión al proyecto.
Este comportamiento tiene una explicación clara. Toyota seleccionó cada residente con cuidado. El grupo reúne profesionales de tecnología, investigadores y creadores. Es decir, personas que ya están abiertas a la innovación.
Aun así, surge una duda importante. ¿Estas tecnologías funcionarían de la misma manera fuera de este entorno controlado? En una ciudad común, la aceptación probablemente sería menor.
La ciudad aún parece un prototipo y no una comunidad tradicional
A pesar de toda la tecnología, Woven City aún no parece una ciudad normal. El número de residentes todavía es bajo. Hoy, cerca de 100 personas viven en el lugar.
Además, muchas áreas aún están en construcción. Como resultado, el entorno parece vacío. Calles sin movimiento y vehículos circulando sin pasajeros son comunes.
Relatos de visitantes refuerzan esta sensación. Según reportajes, el lugar transmite una atmósfera «extrañamente solitaria». Faltan elementos típicos del día a día, como niños jugando o residentes en áreas públicas.
Aun así, Toyota no ve esto como un problema. Por el contrario, esta fase forma parte del proyecto. La empresa pretende expandir la población poco a poco. El objetivo es transformar la ciudad en un polo global de innovación.
Origen del proyecto y el futuro de las ciudades inteligentes
Toyota anunció Woven City en 2021, durante la pandemia. La empresa construyó el proyecto en el terreno de una antigua fábrica, desactivada en 2020.
Desde entonces, la propuesta ha evolucionado bastante. Hoy, la ciudad sirve como base para probar movilidad inteligente, automatización y sostenibilidad.
Además, Toyota también desarrolla soluciones de energía integradas. El proyecto conecta vehículos eléctricos con la infraestructura urbana. Esto crea un ecosistema completo.
Por lo tanto, incluso con limitaciones actuales, Woven City apunta hacia el futuro. La ciudad muestra cómo tecnología, datos y movilidad pueden transformar el entorno urbano.
¿Aceptarías vivir en una ciudad donde prácticamente todo lo que haces es monitoreado para probar tecnología?

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