Residuo forestal generalmente descartado fue convertido por investigadores de la Universidad RMIT en un carbono poroso capaz de retener contaminantes, con potencial para uso en purificación de agua, filtración de aire, tratamiento de gases industriales y captura de dióxido de carbono.
Investigadores de la Universidad RMIT transformaron residuos de la corteza de eucalipto en un material de carbono poroso capaz de ayudar en la purificación de agua, en la filtración de aire y en la captura de dióxido de carbono. La propuesta convierte un subproducto forestal generalmente descartado en un material ambiental funcional, con uso potencial en sistemas de tratamiento y filtración.
El trabajo demostró que la corteza del árbol puede ser procesada por medio de un método de activación en una sola etapa. El resultado es un carbono altamente poroso, formado por una red de poros microscópicos que retienen contaminantes cuando el agua o el aire pasan por el material.
Corteza de eucalipto se convierte en carbono poroso para filtración
Materiales de carbono porosos ya son usados en sistemas de filtración y tratamiento de gases. Sin embargo, estos materiales suelen ser producidos por procesos complejos, con múltiples etapas, mientras que el nuevo enfoque simplifica la producción y mantiene un elevado rendimiento de adsorción.
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La eficiencia del material está ligada a su estructura porosa. Esta estructura determina la capacidad de capturar contaminantes en diferentes aplicaciones, como filtración de agua contaminada, purificación de aire y captura de gases en ambientes industriales y ambientales.
El ajuste fino de esta red de poros puede mejorar el rendimiento conforme a la aplicación deseada. La corteza de eucalipto, en este contexto, surge como una materia prima alternativa práctica, ya que el rendimiento depende menos del origen del material y más de la forma en que es procesado.
Residuo de bajo valor obtiene aplicación ambiental
La investigadora de doctorado Pallavi Saini, quien lideró gran parte del trabajo experimental, afirmó que la corteza suele ser tratada como residuo de bajo valor. Con un proceso simple, fue posible convertirla en un material altamente poroso, con un fuerte rendimiento de adsorción.
La evaluación del equipo apunta que biomasas negligenciadas pueden ser transformadas en materiales útiles. El proceso de activación en una sola etapa redujo la necesidad de energía, infraestructura y fases adicionales de procesamiento en comparación con enfoques tradicionales.
Materiales de carbono de origen vegetal vienen siendo estudiados globalmente a partir de residuos agrícolas e industriales. La corteza de eucalipto se destaca por la disponibilidad y el rendimiento, especialmente en Australia, donde hay una base amplia de especies relacionadas.
Proceso simple reduce etapas de producción
El Dr. Deshetti Jampaiah afirmó que la fuerza del enfoque está en la simplicidad. La conversión de un material residual ampliamente disponible en carbono funcional ocurre sin depender de etapas complejas, lo que aumenta la relevancia para aplicaciones ambientales en el mundo real.
Australia posee más de 900 especies de eucalipto y árboles relacionados. Esta variedad ofrece una fuente amplia y constante de materia prima, especialmente porque la corteza proviene de operaciones forestales ya existentes.
Como el residuo utilizado no compite con la producción de alimentos, la solución se alinea con los objetivos de la economía circular. La propuesta aprovecha un subproducto disponible y busca transformarlo en un recurso útil para el agua, el aire y la captura de carbono.
Aplicaciones incluyen agua, aire y captura de carbono
El material puede ser usado en sistemas de purificación de agua. Entre las posibilidades están el tratamiento de aguas subterráneas y residuales contaminadas, además de sistemas de filtración de punto de uso en áreas remotas.
La filtración de aire y de gases industriales también aparece entre las aplicaciones indicadas por el equipo. El mismo material aún puede desempeñar un papel en sistemas orientados a la captura de dióxido de carbono.
Antes de una implementación comercial, nuevos estudios aún necesitan evaluar durabilidad, regeneración y rendimiento a gran escala. El equipo también planea colaborar con comunidades indígenas para identificar las especies más adecuadas para esta aplicación.
El distinguido profesor Suresh Bhargava afirmó que el trabajo muestra cómo la corteza de eucalipto puede ser transformada en materiales capaces de contribuir a un agua más limpia, un aire más limpio y la captura de carbono. El estudio fue publicado en la revista Biomass and Bioenergy, consolidando el eucalipto como fuente de un filtro de carbono poroso con aplicación ambiental.

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