Dependencia de 85% a 90% de las importaciones deja al agronegocio brasileño vulnerable al alza de los fertilizantes, mientras conflicto involucrando Irán y Estados Unidos presiona flete, seguros y costos de producción
Brasil ve en los fertilizantes una preocupación central en medio de la escalada entre Irán y Estados Unidos, la presión sobre el petróleo y las discusiones de los cancilleres del BRICS en India. La dependencia externa amplía riesgos para el agronegocio.
El sector importa el 85% a 90% de los fertilizantes consumidos en el país. Cualquier conflicto en regiones estratégicas puede elevar costos, presionar fletes, seguros y reducir márgenes de los productores brasileños.
Fertilizantes sufren impacto del conflicto
Eduardo Marrei, director comercial de Brasil Agro, afirmó que los efectos aparecen en el mercado. Irán es productor de gas natural, insumo importante para nitrogenados, y el Estrecho de Ormuz concentra parte del flujo importado.
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La inestabilidad encarece el transporte marítimo y los seguros ligados a las cargas. Este movimiento hace que el fertilizante importado sea más caro y aumenta el costo de producción en el campo.
Producción interna aún es limitada
La reanudación de la producción por Petrobras entró en la discusión como intento de reducir parte de la dependencia. La estatal pretende absorber el 35% del mercado nacional, con producción interna, de urea y amoníaco en Sergipe.
Marrei evaluó que la reactivación ayuda en la composición de precios. Aun así, el avance es considerado incipiente ante el peso de las importaciones en la oferta brasileña de fertilizantes.
El Plan Nacional de Fertilizantes volvió al debate tras la guerra entre Rusia y Ucrania. La meta citada es reducir la dependencia externa de los actuales 85% a cerca de 50% hasta 2050.
BRICS puede ampliar alternativas
Con Irán en BRICS desde 2024, la búsqueda de nuevos socios ganó relevancia. Brasil es dependiente de proveedores como Rusia, China y Canadá, pero otros países del bloque pueden contribuir.
Para Marrei, el país necesita ser activo en la diversificación. Tener más opciones de compra puede reducir impactos en momentos de conflicto y evitar que los fertilizantes encarezcan la producción agrícola.

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