Un accidente doméstico que asustó a una madre terminó convirtiéndose en la inspiración para un negocio millonario. La empresaria Amanda Chatah creó Muskinha, fabricante de muebles infantiles, tras buscar una solución más segura para el cuarto de su propia hija. Actualmente, la empresa registra una facturación anual cercana a R$ 9 millones y atiende clientes en diversas regiones de Brasil.
La historia comenzó en 2010, cuando la hija mayor de Amanda cayó de la cuna durante la madrugada. El episodio llevó a la empresaria a buscar alternativas que ofrecieran más seguridad para niños pequeños.
En esa época, Amanda trabajaba en el área de comercio exterior y mantenía un blog orientado a la maternidad. Fue precisamente a través de este canal que comenzó a compartir experiencias sobre habitaciones infantiles y soluciones para el día a día de las familias.
La idea surgió de una necesidad real
Tras el accidente, Amanda decidió sustituir la cuna tradicional por una cama montessoriana, modelo inspirado en el método desarrollado por la médica y educadora italiana Maria Montessori. El concepto prevé camas más bajas, permitiendo que el niño tenga mayor autonomía y reduzca los riesgos de caídas.
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Sin embargo, encontró dificultad para comprar este tipo de mueble en el mercado brasileño. Ante la falta de opciones, decidió desarrollar su propio proyecto.
La iniciativa llamó la atención de otras madres que seguían su blog. Rápidamente, comenzaron a surgir pedidos para la producción de muebles similares.

Imagen: Divulgación
Emprendimiento comenzó dentro de casa
Perdiendo el potencial de la idea, Amanda decidió invertir en el proyecto. Para financiar los primeros pasos del negocio, vendió su propio coche y utilizó los recursos para iniciar la producción.
La empresa nació de forma modesta, pero ganó espacio a medida que la demanda aumentaba. Además de las camas montessorianas, la marca comenzó a fabricar otros muebles dirigidos al público infantil.
Con el crecimiento de las ventas, Muskinha amplió la estructura productiva y consolidó su presencia en el segmento de muebles para niños.
Participación en Shark Tank impulsó crecimiento
Uno de los momentos más importantes de la trayectoria de la empresa ocurrió en 2022, cuando Amanda participó del programa Shark Tank Brasil, emitido por Sony Channel.
Durante la presentación, la empresaria mostró el modelo de negocios de Muskinha a los inversores del programa. La participación dio visibilidad nacional a la marca y ayudó a fortalecer su presencia en el mercado.
Además, la exposición en televisión amplió el alcance de la empresa y contribuyó al aumento de la demanda por los productos.
Facturación millonaria
Hoy, Muskinha opera con una fábrica propia y comercializa muebles infantiles para clientes de diferentes estados brasileños.
Según Amanda Chatah, la empresa alcanzó una facturación anual cercana a R$ 9 millones, resultado que refleja el crecimiento de un negocio que nació a partir de una necesidad personal.
La marca se especializó en productos que combinan seguridad, funcionalidad y estímulo a la autonomía infantil, características que se convirtieron en diferenciales competitivos a lo largo de los años.

Imagen: Divulgación
Accidente se convirtió en oportunidad de emprender
Lo que comenzó como una preocupación de madre terminó convirtiéndose en una empresa consolidada en el sector mueblero infantil.
La caída de la hija de la cuna llevó a Amanda Chatah a buscar una solución que no encontraba en el mercado. Años después, la idea evolucionó hacia un negocio millonario que atiende a familias en todo el país y muestra cómo las experiencias personales pueden transformarse en oportunidades de emprendimiento.
¿Crees que los mejores negocios surgen de la necesidad? Comparte tu opinión en los comentarios.

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