Para tener una idea de la magnitud de este resultado, el rendimiento registrado es aproximadamente 25 veces mayor que el entregado por los propulsores eléctricos actualmente en uso en la misión Psyche, que viaja en dirección al asteroide 16 Psyche.
James Polk, científico sénior del laboratorio, destacó la importancia histórica del experimento. Según él, «diseñar y construir estos propulsores en los últimos dos años fue una larga preparación para esta primera prueba», y el resultado fue doblemente satisfactorio: confirmó el funcionamiento del equipo y alcanzó exactamente los objetivos de potencia establecidos por el equipo.
¿Cómo funciona el nuevo sistema de propulsión eléctrica?
A diferencia de los cohetes convencionales —que liberan todo su impulso de una sola vez en el despegue—, los motores eléctricos operan de forma gradual. Aceleran la nave de manera continua, lo que permite alcanzar velocidades progresivamente más altas a lo largo del viaje.
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Esta diferencia operacional trae una ventaja concreta: la eficiencia en el uso del combustible. De acuerdo con la NASA, el sistema puede reducir el consumo hasta en un 90% en comparación con los propulsores químicos tradicionales — un número expresivo cuando se habla de misiones que durarían alrededor de 2,6 años en total.
Entre los principales diferenciales de la tecnología, se destacan:
- Uso de vapor de litio metálico como propelente
- Aceleración continua a lo largo del trayecto, sin pico inicial de impulso
- Reducción de hasta el 90% en el consumo de combustible frente a los cohetes químicos
- Potencial para superar la velocidad proyectada de 200 mil km/h de la sonda Psyche
- Menor necesidad de carga de combustible en las misiones tripuladas
Desafíos aún deben ser superados
A pesar de los resultados prometedores, el camino hacia una misión tripulada a Marte aún es largo. La NASA estima que, para viabilizar este tipo de viaje, será necesario operar sistemas con potencia entre 2 y 4 megavatios — un nivel muy superior a los 120 kilovatios alcanzados hasta ahora.
Además, los propulsores deberán resistir condiciones extremas, incluyendo temperaturas superiores a 2.800 °C, y funcionar de forma ininterrumpida durante más de 23 mil horas. Por lo tanto, la etapa actual representa una prueba de concepto importante, pero no el producto final.
Comparativa técnica
| Parámetro | Actual (prueba) | Meta para Marte |
| Potencia | 120 kW | 2.000 – 4.000 kW |
| Temperatura soportada | En prueba | > 2.800 °C |
| Horas de operación | En evaluación | > 23.000 h |
| Reducción de combustible | Hasta 90% frente a cohetes químicos | |
¿Por qué Marte exige una propulsión diferente?
Las misiones al planeta rojo implican una serie de complejidades logísticas que hacen que la eficiencia energética sea indispensable.
Las naves necesitan transportar astronautas, suministros y equipos durante un período prolongado, y las ventanas de lanzamiento disponibles entre la Tierra y Marte ocurren solo cada dos años, lo que impone una planificación rígida y misiones inevitablemente largas.
Mientras tanto, un sistema más eficiente no solo reduce la cantidad de combustible necesario —lo que disminuye el peso total de la nave—, sino que también amplía las posibilidades de planificación de los viajes.
Por lo tanto, la evolución de la propulsión eléctrica puede ser decisiva para que las misiones tripuladas a Marte se vuelvan viables dentro de las próximas décadas.
Con información de Olhar Digital
Ingenieros de la NASA prueban nuevo sistema de propulsión eléctrica de 120 kW que puede reducir el consumo de combustible en un 90% en misiones tripuladas a Marte.
Un avance significativo para la exploración espacial fue registrado por los ingenieros de la NASA: un nuevo sistema de propulsión eléctrica fue puesto a prueba en los laboratorios de la agencia y alcanzó 120 kilovatios de potencia — un récord histórico en los Estados Unidos. La tecnología, que utiliza vapor de litio metálico como combustible, fue desarrollada con el objetivo de viabilizar misiones tripuladas a Marte y puede transformar completamente la forma en que la humanidad planea viajes al planeta rojo.
Récord de potencia
Durante las pruebas más recientes, el propulsor eléctrico desarrollado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA alcanzó 120 kilovatios de potencia — un hito inédito para sistemas de este tipo en los Estados Unidos.
Para tener una idea de la magnitud de este resultado, el rendimiento registrado es aproximadamente 25 veces mayor que el entregado por los propulsores eléctricos actualmente en uso en la misión Psyche, que viaja en dirección al asteroide 16 Psyche.
James Polk, científico sénior del laboratorio, destacó la importancia histórica del experimento. Según él, «diseñar y construir estos propulsores en los últimos dos años fue una larga preparación para esta primera prueba», y el resultado fue doblemente satisfactorio: confirmó el funcionamiento del equipo y alcanzó exactamente los objetivos de potencia establecidos por el equipo.
¿Cómo funciona el nuevo sistema de propulsión eléctrica?
A diferencia de los cohetes convencionales —que liberan todo su impulso de una sola vez en el despegue—, los motores eléctricos operan de forma gradual. Aceleran la nave de manera continua, lo que permite alcanzar velocidades progresivamente más altas a lo largo del viaje.

Esta diferencia operacional trae una ventaja concreta: la eficiencia en el uso del combustible. De acuerdo con la NASA, el sistema puede reducir el consumo hasta en un 90% en comparación con los propulsores químicos tradicionales — un número expresivo cuando se habla de misiones que durarían alrededor de 2,6 años en total.
Entre los principales diferenciales de la tecnología, se destacan:
- Uso de vapor de litio metálico como propelente
- Aceleración continua a lo largo del trayecto, sin pico inicial de impulso
- Reducción de hasta el 90% en el consumo de combustible frente a los cohetes químicos
- Potencial para superar la velocidad proyectada de 200 mil km/h de la sonda Psyche
- Menor necesidad de carga de combustible en las misiones tripuladas
Desafíos aún deben ser superados
A pesar de los resultados prometedores, el camino hacia una misión tripulada a Marte aún es largo. La NASA estima que, para viabilizar este tipo de viaje, será necesario operar sistemas con potencia entre 2 y 4 megavatios — un nivel muy superior a los 120 kilovatios alcanzados hasta ahora.
Además, los propulsores deberán resistir condiciones extremas, incluyendo temperaturas superiores a 2.800 °C, y funcionar de forma ininterrumpida durante más de 23 mil horas. Por lo tanto, la etapa actual representa una prueba de concepto importante, pero no el producto final.
Comparativa técnica
| Parámetro | Actual (prueba) | Meta para Marte |
| Potencia | 120 kW | 2.000 – 4.000 kW |
| Temperatura soportada | En prueba | > 2.800 °C |
| Horas de operación | En evaluación | > 23.000 h |
| Reducción de combustible | Hasta 90% frente a cohetes químicos | |
¿Por qué Marte exige una propulsión diferente?
Las misiones al planeta rojo implican una serie de complejidades logísticas que hacen que la eficiencia energética sea indispensable.
Las naves necesitan transportar astronautas, suministros y equipos durante un período prolongado, y las ventanas de lanzamiento disponibles entre la Tierra y Marte ocurren solo cada dos años, lo que impone una planificación rígida y misiones inevitablemente largas.
Mientras tanto, un sistema más eficiente no solo reduce la cantidad de combustible necesario —lo que disminuye el peso total de la nave—, sino que también amplía las posibilidades de planificación de los viajes.
Por lo tanto, la evolución de la propulsión eléctrica puede ser decisiva para que las misiones tripuladas a Marte se vuelvan viables dentro de las próximas décadas.
Con información de Olhar Digital


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