Cómo el dominio “.tv” se convirtió en una fuente vital de ingresos para Tuvalu, financiando servicios esenciales y planes contra amenazas climáticas a las islas
¿Has notado que algunos sitios de streaming terminan con “.tv”? Es el caso de Twitch, una de las mayores plataformas de transmisiones en vivo, y de Pluto TV, servicio gratuito de películas y series. El detalle curioso es que esta terminación no es solo una elección estética, sino un negocio millonario controlado por un pequeño país del Pacífico.
El país detrás del “.tv”
Tuvalu, formado por nueve islas y atolones en Oceanía, es el propietario oficial del dominio “.tv”. Así como Brasil tiene el “.br” y China el “.cn”, cada nación recibe un código propio en internet. La diferencia es que, para Tuvalu, esta asignación se ha convertido en una fuente importante de ingresos.
El país tiene pocas opciones económicas debido a su ubicación remota y su territorio limitado. Por eso, vender el uso del “.tv” se ha convertido en un recurso estratégico.
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Otras naciones también aprovechan sus dominios, como Anguila, en el Caribe, que se beneficia del “.ai”, muy buscado por empresas de inteligencia artificial.
Cómo funciona el negocio
Internet opera con protocolos que sostienen la red, y uno de ellos es el DNS, el sistema que traduce nombres de dominio en direcciones IP.
Cada sitio necesita un dominio de nivel superior, como el “.com” para fines comerciales o los códigos de países.
La entidad que distribuye estos dominios es la ICANN, vinculada al gobierno de los Estados Unidos. Ella sigue el estándar ISO 3166 para definir los códigos. Así, Tuvalu recibió el “.tv” y encontró en él una oportunidad.
En 2000, el país firmó un acuerdo con la start-up canadiense DotTV para explorar comercialmente el dominio.
Los millones obtenidos permitieron llevar energía eléctrica a áreas aisladas, construir una escuela y pagar la cuota anual para integrar la ONU.
Cambio de estrategia económica
Antes de este negocio, Tuvalu alquilaba su código telefónico, 688, a empresas de sexo por teléfono, recibiendo parte de las ganancias.
La práctica generaba incomodidad en la población, mayoritariamente cristiana. El contrato para el uso del “.tv” fue visto como una alternativa más aceptable y estable.
Hoy, la administración del dominio está en manos de la empresa GoDaddy, que actúa en el registro y alojamiento de sitios.
Impacto financiero para el país
Datos de 2019 indican que Tuvalu recibe alrededor de US$ 5 millones anuales por el uso del “.tv”. Considerando que el Producto Interno Bruto del país ronda los US$ 60 millones, los ingresos representan casi el 10% de la economía nacional.
Este valor se ha vuelto aún más relevante frente a las amenazas climáticas. El aumento del nivel del mar pone en riesgo la supervivencia de las islas, que podrían volverse inhabitables en las próximas décadas.
Planes para el futuro
El gobierno de Tuvalu utiliza parte de estos ingresos para desarrollar estrategias de adaptación y mitigación contra los efectos de la crisis climática.
Entre las propuestas está la creación de “una nación digital”, una réplica virtual del país que preservaría su identidad en caso de que el territorio físico desaparezca.
Lo más importante es que este proyecto también sirve como alerta global sobre la situación de los pequeños Estados insulares, que enfrentan amenazas existenciales provocadas por los cambios climáticos.
Así, el simple detalle de una dirección en internet lleva consigo una historia de supervivencia económica y cultural.
El “.tv” no es solo una terminación llamativa para servicios de streaming, sino una pieza central en la lucha de Tuvalu por asegurar su futuro en un escenario de desafíos ambientales y geopolíticos.
Con información de Super Interessante.

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